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domingo, 28 de febrero de 2010

El médico ya no es lo que era


El médico no es lo que era. Admitámoslo. Ese ser considerado por el paciente como mezcla de padre, sacrosanto, en los altares del que todo lo puede y del cual se esperaba el milagro, no existe. Feneció porque la gente no lo considera más así. Por otro lado, mejor que así sea, los médicos somos terrenales.

El avance de la ciencia, los métodos de diagnóstico y el grado de ultra-ultra especialización, produjeron un cambio de era, donde la deducción semiológica de lo que un paciente tiene como signosintomatología para llegar a un diagnóstico, ha sido reemplazado por un cierto facilismo a la hora de solicitar al paciente toda clase de estudios, baterías de imágenes y celeridad en la consulta, por la inmediatez de ver más pacientes. Esto ocurre en todos lados, no solo en Corrientes.
Para refrescar al lector: un médico tarda entre seis y siete años si estudia a buen ritmo y responsablemente en la Universidad. Luego, comienzo (sólo el 10 % accede a este sistema) un entrenamiento conocido como residencia médica. Allí el profesional se especializa, pasando cuatro años con semana se guardia en un número de tres a cuatro. Ya a los 28 o 30 años y la especialidad en la mano, se inserta en el mercado laboral siendo…nadie. Algunos tienen la suerte de efectuar una pasantía en el exterior o una residencia post básica para hilar más fino y no entrar a competir en especialidades donde el grueso compite por ganarse la vida, ofreciendo prácticas cada vez más ultraespecializadas. (Puede que allí se pierda el contexto de lo general, es un riesgo casi obligado a tomar). ¿Y la familia? Bien gracias, teniendo hijos y planificando ser padre casi orillando los 35. Dos años de práctica ad-honorem tuve que pasar para obtener un contrato en el hospital público, inestable por cierto, y gracias a largas horas de plantón en el Ministerio. Mientras tanto a algunos “afortunados” amigos del poder de turno, y esquivando este largo derrotero, yendo por la vía corta de la no capacitación, lograban nombramientos de máximas categorías. Ese es otro cantar.
Lo cierto es que los pacientes recorren los consultorios como recorren la calle Junín buscando “precio”, no alcanzan a comprender muchas veces la importancia de la capacitación profesional. En otras palabras, ese extenso derrotero está mal remunerado, no está valorizado. De allí la polémica del plus, práctica que hace a los médicos, compañeros de la marginalidad. Buscando la dignidad a hurtadillas. Mal visto por la gente, la cual tiene razón, con la vista gorda de muchos que no pueden ofrecer mejores aranceles. Esto deteriora la relación médico-paciente, tornando una práctica imperfecta en una obligación de éxito, so pena de la acción legal, agravada por un latiguillo harto escuchado: “encima me cobró”. Está visto por la gente que efectuar una receta, un pedido de estudios, un resumen de historia clínica o la interpretación en pasillo de una radiografía o placa radiográfica, laboratorio, etc., no constituye un acto de razonamiento médico y que deba ser remunerado. Es una gauchada. En el otro lado de la balanza, a nadie se le ocurriría llevar una gaseosa de un quiosco, un litro de nafta “de onda” de una estación de servicio o un tomate de un supermercado. Irían presos, es robo.
Hoy ante los ojos de la sociedad el médico goza de desprestigio. Es el chivo expiatorio de los males que aquejan al sistema. No es considerado un profesional más, de éste se espera el sacerdocio de la sanación. No está bien visto que su trabajo sea remunerado. No todos los pacientes, en realidad una gran parte de la sociedad, carece del beneficio de la obra social. Por ende, la consulta y las diferentes prácticas médicas, deben abonarse en efectivo. Muchas prácticas son costosas. Las internaciones cuestan por la hotelería, los insumos, las horas de enfermería, la anestesia, los honorarios médicos, etc. Esto puede ser irremontable para un paciente. Pero es el médico el cual vil comerciante, “intenta” cobrar por…qué? una consulta? Si no me llevo nada en las manos después de ver al médico?, tal como me llevaría algo de un supermercado, por supuesto con la obligación de abonar por el producto. 
Volvamos a las obras sociales. A los pacientes les descuentan del sueldo un monto para gozar del beneficio de cobertura de la salud. (La gran mayoría como empleados públicos en la Provincia, tienen cobertura del IOSCOR). Sabían esos pacientes que a los médicos nos abonan por nuestro trabajo varios meses después del acto médico, con descuentos o débitos, siempre vaya a saber por qué?. Sabían que muchas obras sociales los hacen rehenes de la cartilla exclusiva de prestadores, los cuales muchas veces no son los médicos que el paciente eligió? Sabían que muchas veces el valor de una consulta que decide el futuro del paciente y a veces la familia vale menos que una tarjeta de teléfono o un kilo de carne? Los médicos también tienen familia y deben pagar las cuentas a fin de mes, llevar algo en el chango del supermercado, pero cuando llegan a la caja, no hay posibilidad de decirle al empleado: “puedo pagarle con una orden a tres o seis meses con descuentos?” . Ninguna empresa o supermercado o lo que fuere aceptaría eso, amén de la inflación que carcome los bolsillos. (Cobrar dentro de tres meses con el valor de hoy).
El sistema público de salud es deficitario. Han desaparecido prestaciones de alta complejidad como hace pocos años teníamos. Basta ver que Formosa es pionera y líder en trasplantes a través del hospital de alta complejidad. Aquí se cierran salas y quirófanos funcionan a media máquina por falta de insumos. Estrategia para ahorrar recursos? Pero el paciente sufre las consecuencias. Y los sueldos de los profesionales de la salud? Estancados, liderando los niveles más bajos del país. Pidieron una entidad hecha y derecha, el ASPROSAC, y de todas maneras no somos reconocidos. Al contrario, castigados por querer trabajar. Hay tanto por hacer…
Muchos de nosotros tenemos que trabajar en más de tres lugares (cada vez más parecido a Buenos Aires), a saber: en la Universidad como docentes, en el hospital público y en la práctica privada, siempre corriendo apresurados por cumplir como sea, deteriorándose la calidad de atención, la calidad de enseñanza.
Los pacientes pueden tener razón por el nivel de atención, pero también es cierto que esta no es una ciencia exacta, por lo cual el error y lo impredecible juega un papel importante. Pueden reducirse los riesgos, trabajando honesta y profesionalmente, pero los resultados muchas veces no son los deseados, es una ciencia biológica, imperfecta. Cuando se construye una pared, si sale mal, puede volteársela, pero cuando uno está operando, nosotros carecemos de la posibilidad de rehacer y a veces las oportunidades son únicas. Estamos expuestos a la industria del juicio por mala praxis Pocos prosperan según la Asociación Médica Argentina, pero el desprestigio y desgaste para todos es enorme. No digo que todos sean santos, hay de todo en la viña del señor.
Debemos propender a una mejor salud pública, a la cobertura universal, a la gratuidad del sistema público, a la eficiencia del privado, pero también a mejorar la remuneración profesional, a fin de trabajar con calidad y tranquilidad. Como ocurre en Brasil, donde hay un estudio de la cantidad de médicos necesarios para la población en forma proporcional. (Y tienen sólo lo que necesitan). El médico nunca puede ganar, y lo digo con respeto, menos que un albañil como ocurre en muchos casos acá. También es desvalorizada la categorización de la formación, la especialidad. Nuestra Universidad, a través de la Facultad nos otorga la posibilidad cada tres a cinco años de recertificar (renovar la especialidad) para estar acorde a los tiempos modernos. Ello implica demostrar qué formación, qué grado de actualización, qué esfuerzo por superarse tiene el médico. Pues bien, ese título no es bonificado. No es categorizado por las obras sociales. Entonces da lo mismo demostrar que uno se actualizó o no. Tiene valor académico y nos deja dormir más tranquilos, con la conciencia de lo bien hecho, pero nada más.
No creo que la medicina deba verse desde el punto de vista mercantilista, sino con una óptica social y solidaria, pero estamos mal y nada indica que estemos mejor. No hay una política a largo plazo, y me invade la sensación que vamos hacia un mundo diametralmente opuesto al que vivieron esos médicos de antaño que eran respetados y queridos por los pacientes, que vivían dignamente de su trabajo.

Datos del Autor 

Especialista Universitario en Cirugía General y Cirugía Oncológica (Instituto Angel H. Roffo-UBA) - Profesor Adjunto de la Facultad de Medicina de la UNNE - Director Curso de Grado en Oncología (UNNE) - Cirujano Oncólogo del Servicio de Ginecología del Hospital "José R. Vidal" - Miembro MAAC-SAMAS-AOCC

martes, 2 de febrero de 2010

Salud mental : Los temores sobre la confidencialidad en el trabajador de salud



Los temores sobre la pérdida de estatus en el trabajo y la confidencialidad están entre los principales motivos por los que muchos trabajadores se muestren más reacios a buscar tratamiento para problemas de salud mental que para los problemas de salud física, según una encuesta nacional publicada esta semana por la American Psychiatric Association.
Más del 40 por ciento de los 1,129 encuestados dijo que su empleador respaldaba que sus trabajadores buscaran atención por sus problemas de salud. Sin embargo, la encuesta en línea también encontró que persisten las barreras para los trabajadores que afirmaron que su lugar de trabajo no respalda que los empleados busquen tratamiento, sobre todo para problemas de salud mental.
Entre los empleados, el 76 por ciento consideraba que su estatus laboral resultaría dañado si buscaban tratamiento por adicción a las drogas, 73 por ciento para el alcoholismo y 62 por ciento para la depresión, frente a 55 por ciento que pensaba que buscar ayuda para la diabetes afectaría su estatus laboral y 54 por ciento en cuanto a la enfermedad cardiaca.
Es importante respaldar un ambiente que fomente que los empleados cuiden su salud física y mental, en su lugar de trabajo. "La investigación respalda el hecho de que cuando la gente recibe la atención necesaria, es más sana y productiva, y los empleadores se dan cuenta del rendimiento de su inversión en atención de salud".
Sugerencias para los empleadores:
  • Los supervisores y gerentes deben liderar con el ejemplo, cuidando su salud física y mental.
  • Los lugares de trabajo deben promover programas de prevención, intervención temprana y bienestar. Esto incluye tener ferias de salud, proveer comidas y refrigerios saludables en las reuniones, fomentar el ejercicio y promover un equilibrio entre el trabajo y los otros aspectos de las vidas de los empleados.
  • Se debe disuadir a los empleados de ir al trabajo si están enfermos.
  • Se debe recordar a los empleados sobre los beneficios y programas de salud disponibles, y se deben hacer esfuerzos por asegurar que sepan cómo acceder a la atención.
  • Los empleados deben ser tranquilizados respecto a la confidencialidad, sobre todo los que buscan tratamiento de salud mental.

sábado, 5 de diciembre de 2009

¿Decepción? ¡No, Gracias!!!!!!

Todos sufrimos decepciones, en nuestras relaciones personales, en nuestro trabajo… A veces éstos pequeños fracasos van creando cierta frustración, y o bien merman la autoestima o forman cierto resentimiento contra los posibles culpables.

La tendencia habitual es “echar balones fuera”, es decir, culpar de nuestras decepciones a otros. Buscar culpables fuera es la manera más común de salvarnos a nosotros mismos.

Pero la realidad es otra bien distinta. Una decepción se debe en el 100% de los casos, a un desequilibrio entre las expectativas que nos generamos y la realidad que luego se impone. Muchas veces elaboramos unas altísimas expectativas, que al confrontar con lo concreto, con lo real, se ven rotas. Este es el origen de las decepciones.

¿Alguien no te trata como esperabas? Y… ¿por qué iba a hacerlo? Los demás son como son, no como queremos que sean.

¿Tu trabajo no tiene la repercusión que deseabas?… Tendrás que revisarlo, quizás no era el trabajo adecuado o le valorabas por encima de lo real.

¿No eres querido como necesitas?… ¿Quieres como necesitan los demás?

No busquemos culpables fuera. Las decepciones provienen de una mala elaboración de expectativas propias. Aprendamos a crearlas correctamente, y a asumir que no debemos esperar de los demás más de lo que esperamos de nosotros mismos.

Resumiendo, los culpables de nuestras decepciones somos nosotros mismos, pero también en nosotros está la solución. Buscar culpables no es alternativa.

Equivocarse no es malo, lo malo es no reconocerlo. La decepción es una alternativa cobarde. Aprendamos de nuestros errores para no volver a cometerlos y no culpemos a los demás de ellos.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Internet nos hace más inteligentes


Carl Zimmer se preguntaba si Google nos hacía más listos, pero nunca está de más insistir. Un nuevo estudio demuestra que los novatos de Internet, a los cuales se les pedía que buscaran cosas en la red, mostraron un incremento en la actividad de algunas áreas cerebrales asociadas a la toma de decisiones y la memoria en apenas dos semanas. El trabajo es obra de un equipo de investigadores de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) entre los que se encuentra Gary Small, conocido profesor de psiquiatría.Small había demostrado previamente que las personas que ya saben usar Internet muestran más actividada en áreas del cerebro relacionadas con el razonamiento complejo, pero en aque estudio previo no se pudo definir cuál era la causa y cuál el efecto. El nuevo estudio muestra que las personas que usan internet, pueden de hecho cambiar sus funciones cerebrales. En el experimento participaron 24 adultos de entre 55 y 78 años de edad. La mitad de ellos tenían experiencia en la red, los otros no. Durante las pruebas se sometió a los participantes a escaners cerebrales mientras navegaban por internet, la primera de ellas antes de comenzar el período de entrenamiento de dos semanas, y la segunda al concluir el mismo. Cuando el grupo de inexpertos se sometió al segundo scanner, se apreció un aumento en la actividad en áreas del cerebro relacionadas con la toma de decisiones y la memoria operativa (la misma que se usa para almacenar datos rápidamente en la cabeza, como el número de teléfono que estás a punto de marcar).
“Internet puede ser un método de ejercitar el cerebro”, comenta Small. “No sabemos si [los cambios que se dan en el cerebro] influyen en otros aspectos de la vida, pero ciertamente es una posibilidad”.
Visto en Popular Science

jueves, 24 de septiembre de 2009

La disciplina física en la infancia eleva los problemas de comportamiento

Se mire por donde se mire un 'golpe a tiempo' no es la fórmula sancionadora más efectiva para educar a un menor. Bloquea al pequeño, daña su autoestima, le enseña a ser víctima, rompe la comunicación padre e hijo y les hace sentir rabia y tristeza. Si, pese a estos datos, usted todavía es de los defensores de la educación 'a la antigua usanza' tome buena nota de los resultados de dos nuevos trabajos. Al parecer, aquéllos que padecen castigos físicos a lo largo de la infancia tienen más riesgo de sufrir problemas de comportamiento durante la adolescencia. "El uso de disciplina severa y castigo físico ha sido objeto de análisis en los últimos años. Algunos trabajos ya han apuntado que su empleo causa más problemas que beneficios en los menores, como el desarrollo de actitudes antisociales... Aún así, el 90% de los padres estadounidenses reconoce haberla aplicado en alguna ocasión con sus hijos, aunque las creencias sobre su utilidad varían considerablemente de unos progenitores a otros... No obstante, la literatura científica sugiere también que los efectos de la sanción física están muy determinados por el contexto en el que se administra", insisten los autores de sendos estudios, publicados en el último 'Child Development'.
Científicos de las Universidades de Duke, Oklahoma, Pittsburgh, Aurbun e Indiana (todas en EEUU) escogieron a los participantes de dos grandes investigaciones: El Proyecto de Desarrollo Infantil [CDP, de sus siglas en inglés] y el Proyecto Pitt Madre-Hijo [PMCP] para llevar a cabo sendos estudios.
Así, en el primero de ellos, los investigadores contaron con los datos de 499 familias (involucradas en el CDP), con hijos de cinco años que recibieron un seguimiento hasta los 16, y que fueron comparados con menores de otras 86 que no participaban en el PDP.
En el segundo, se comparó a los descendientes de 258 familias del PMCP, estudiados desde los cinco a los 15 años, y que fueron comparados con los de otras 52 familias.
Los autores intentaron establecer tanto los cambios producidos en los castigos físicos de grado medio a severo (desde un azote a golpear con la mano o con un objeto al menor) a lo largo de la infancia y de la adolescencia, así como su impacto en el comportamiento posterior, cuando el niño se convierte en un adolescente.
Para ello se llevaron a cabo entrevistas a las madres en las que se les requirió que puntuaran de cero (nunca) a cuatro (a diario) la frecuencia con la que sus hijos recibieron azotes por mal comportamiento a los seis, siete y ocho años y, más tarde, a los 15 y si este golpe era con la mano extendida o con un objeto.
Asimismo, los autores indagaron sobre el temperamento del menor tanto en la infancia como en la adolescencia.
"Valoramos asimismo otros aspectos de la familia, como la formación y el nivel social y económico de los padres o el tipo de relación con sus hijos ya adolescentes", menciona el estudio dirigido por Jennifer Lansford.
Uno de los primeros datos "es que los padres suelen ir adaptando su disciplina en la medida en que las habilidades cognitivas del menor van aumentando, empleando menos castigos físicos según los pequeños crecen. Creen que, según se van haciendo mayores, la sanción física es menos adecuada".
Sin embargo, los resultados muestran que los niños que sufren esta forma de penalización a lo largo de la infancia tiene más riesgo de padecer conductas externalizantes (agresividad, problemas de comportamiento...). Menos educación de los progenitores, niveles socioeconómicos más bajos, problemas de estrés en la familia, padres o madres solteros y vivir en comunidades peligrosas se asocian, en ambos estudios, a más probabilidades de utilizar la 'fuerza' en los castigos. La comunicación y el buen entendimiento de los "padres con sus hijos adolescentes se rompe o es más complicada si la sanción física se sigue ejerciendo durante toda la infancia y adolescencia".
El efecto del castigo es a corto plazo, el niño vuelve a su mal comportamiento. Sin embargo, el refuerzo positivo del menor es una estrategia de beneficios perdurables.
Uno de los riesgos de la disciplina física es que genera "vicios en el educador y en el que se educa. El progenitor tiende a usarla cada vez más y el nivel del castigo también irá aumentando. El padre que da azotes a un menor de cuatro años y que sigue con la sanción física, dará un golpe más fuerte cuando el niño tenga siete... y ¿qué le hace entonces a los 15?.
Tanto él como los autores del trabajo defienden la necesidad de que los profesionales de salud mental y las escuelas de padres tengan en cuenta los datos de la investigación y asesoren a las familias sobre la educación de los hijos, sobre todo las que cuentan con un mayor riesgo de emplear el castigo físico.

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La foto es de Anibal tiene ocho años y la espalda casi destrozada. Fue golpeado por su padre, cuando estaba ordenando la ropa de su hermano menor. Anibal fue atacado por su papá con una manguera plástica. Luego de la golpiza quedó internado en el hospital de. “Me pegó con la manguera, aunque también lo hace con su cinturón”, explicó el pequeño en la entrevista psicológica a la que fue sometido, donde, además, aclaró que su padre no estaba ebrio cuando lo agredió, supuestamente por haber quebrado un huevo. El padre es albañil y la mamá trabaja en una carpintería. La pareja hace cuatro años que volvió a reencontrarse, luego que se separaran por el carácter violento del hombre hacia su mujer y sus hijos.
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miércoles, 27 de mayo de 2009

El perfil del adolescente suicida



Son mayoritariamente chicos, de carácter impulsivo y agresivo, con depresión, ansiedad u otro tipo de psicopatología, que, además, abusan del alcohol u otras sustancias. Este es a grandes rasgos el perfil de los adolescentes que acaban quitándose la vida.
El suicidio es la tercera causa de muerte entre los chicos y chicas de entre 11 a 18 años en EEUU, "y estas cifras son similares en el resto de países, como también lo es el hecho de que sean más niños que niñas los que lo hacen. Por ejemplo, entre los 10 y los 14 años, ellos se suicidan tres veces más que ellas; entre los 15 y los 19, cinco veces más, y hasta 10 veces más en el caso de tener entre 20 y 24 años", ha recordado David Shaffer, profesor de Psiquiatría y Pediatría de la Universidad de Columbia en Nueva York, durante el 8º Curso Internacional de Actualización en Psiquiatría Infanto-Juvenil. Shaffer, uno de los especialistas que más ha investigado sobre suicidio en adolescentes, reconoce que "los niños antes de alcanzar la pubertad saben cómo quitarse la vida pero es muy raro que lo hagan. Sin embargo, cuando alcanzan la adolescencia la ideación suicida es bastante más frecuente, como también lo es el que muchos se autolesionen", aclara.

Uso de cuchillos o navajas en la autolesión
Cortarse, sobre todo en el brazo, es la forma más común de autolesión. "La intención no es morir, sino que lo hacen como una forma de liberar tensión y luego se sienten mejor. Muchos lo malinterpretan como intento suicida, pero no es así", documenta el profesor estadounidense.
Las cifras que maneja el doctor Shaffer son escalofriantes. "El 15% de los jóvenes tiene ideas graves de suicidio y entre un 8% y un 10% ha intentado quitarse la vida". Para este especialista, la identificación de los adolescentes y jóvenes con riesgo pasa, primero, por el chequeo de los problemas mentales. "Sabemos que hasta el 68% de los chicos que tienen depresión no está recibiendo tratamiento y que el 80% de los que han hecho un intento de suicido no ha pasado por la consulta del médico. El chequeo sistemático tanto en los colegios como en las consultas de atención primaria ayuda a identificar no sólo a los que tienen patología sino también a los que poseen más posibilidades de quitarse la vida", defiende.
Precisamente, el profesor Shaffer es el padre del llamado 'TeenScreen Schools and Communities' (Test de Adolescentes en Colegios y Comunidades). Este tipo de prueba informatizada se realiza en tan solo 10 minutos. En 35 de los 41 estados de Norteamérica con programas de prevención de suicidio la recomiendan.

Chequeos en colegios para riesgo de suicido
Detecta especialmente los casos de depresión, ansiedad, abuso de alcohol y sustancias, pensamientos suicidas y comportamiento. No establece un diagnóstico, pero en el caso de que se intuya un problema se recomienda al alumno que mantenga una entrevista con un especialista. "Otra medida eficaz es formar a los profesores y a los padres para que identifiquen a los menores con más riesgo", apunta.
Más datos característicos del suicidio en adolescentes son los que hacen referencia al carácter impulsivo de los niños con más tendencia a quitarse la vida, su falta de control de las emociones y la alta carga de estrés emocional que padecen. "Normalmente, hay siempre un factor precipitante en estos casos. Es fundamental saber que estos chicos casi nunca comentan sus intentos suicidas a quienes les rodean".
También se debe valorar el consumo excesivo de alcohol. "Dos tercios de los chicos de entre 17 y 19 años que se suicidan toman alcohol en exceso. Hay un dato muy significativo respecto a este hecho, con la 'Ley seca' y cuando hay mayores restricciones respecto al uso de bebidas alcohólicas, nos encontramos con un descenso muy significativo de los casos de suicidio. Proteger a los adolescentes del suicidio es saber, además, que los "ingresos en los hospitales tras un intento deben estar muy valorados, dado que el contacto con chicos de su edad que hayan intentado quitarse también la vida puede resultar perjudicial. Se dan ideas de cómo hacerlo". Y todo sin olvidar la "responsabilidad de los medios de comunicación en la difusión de los casos. Cuando Marylin Monroe se quitó la vida, las muertes por suicidio en jóvenes elevaron", sentencia Shaffer.

lunes, 23 de marzo de 2009

Cómo vivir con un cerebro y dos conciencias


El paciente B se abotona la camisa. Mientras su mano derecha coloca los botones en los ojales, descubre horrorizado que su mano izquierda lleva un rato luchando por hacer lo contrario. Desde hace unos minutos, una mano abotona mientras la otra se dedica a deshacer el trabajo. No es una pesadilla, es una alteración conocida como síndrome de la mano ajena, bien documentada por los neurólogos desde hace años. En la casuística hospitalaria es frecuente encontrar pacientes cuyas manos luchan literalmente “la una contra la otra”. Una mujer capaz de estar diez minutos peleando consigo misma por coger un sobre, un hombre que trata de pagar y cuya mano izquierda vuelve a guardar el dinero cada vez que lo pone en el mostrador, o un paciente que intenta abrir el periódico con la mano derecha mientras la izquierda se lo cierra. Con estos síntomas, no es extraño que los afectados lleguen a pensar que son víctimas de una extraña posesión demoníaca. Pero existe una explicación física para lo que les sucede, y está en el cerebro. La causa está en los daños producidos en una zona conocida como cuerpo calloso. Una alteración seria en este haz de fibras que conecta ambos hemisferios cerebrales, produce una falta de comunicación y una especie de división de la conciencia: las dos mitades no se pasan los datos y el paciente llega a actuar funcionalmente como una persona con dos cerebros.
En algunas pruebas realizadas en laboratorio, se tapan los ojos del paciente y se le dan objetos para reconocer con las manos. Aunque el sujeto es capaz de reconocer perfectamente el número cinco con su mano derecha, por ejemplo, cuando se le pide que anote el resultado con la izquierda, se muestra incapaz de apuntar el número correcto.




La mayoría de estos pacientes han sido sometidos a una operación para tratar la epilepsia, consistente en separar los dos hemisferios cerebrales cortando el haz de nervios que los mantiene unidos. Como explica Javier Sampedro en Deconstruyendo a Darwin, esta operación se puso de moda en la primera mitad del siglo XX para los casos graves de la enfermedad. Aunque “los individuos que salían de esta intervención parecían normales a todos los efectos”, un análisis más profundo llevó a descubrir que algo había cambiado en lo referente a su conciencia. “J.D. Holtzman y M.S. Gazzaniga”, escribe Sampedro, “analizaron en 1985 a varias personas que habían sido sometidas a esa operación. Le mostraron simultáneamente dos problemas visuales que tenían que resolver: un problema a su ojo izquierdo y otro a su ojo derecho. En estas condiciones muy artificiales, cada hemisferio cerebral sólo percibe uno de los problemas. Lo increíble es que los pacientes no tuvieron problema en resolver los dos problemas a la vez. Algo que no podría hacer una persona normal. En una persona con los dos hemisferios conectados por el cuerpo calloso, la consciencia es única y no puede enfrentarse a dos problemas visuales simultáneos. Pero en los pacientes con el cuerpo calloso seccionado, cada hemisferio forma una serie de estados de consciencia independientes”.
Via:librodenotas

domingo, 4 de enero de 2009

El amor verdadero existe


Un equipo de la Universidad Stony Brook en Nueva York ha descubierto el verdadero amor. Mediante una serie de escáneres cerebrales han demostrado que un pequeño número de parejas respondieron con mayor e igual pasión tras 20 años de relación como el primer día, la misma situación que tienen las parejas que empiezan una relación. Según publica Times Online, a pesar de que el amor y el deseo sexual va disminuyendo con el paso de los años, los científicos han revocado estas conclusiones dando a conocer que el amor puede ser para toda la vida. Para llegar a esta situación los científicos escanearon el cerebro de varias parejas que llevaban juntos 20 años y las compararon con los resultados de parejas que habían empezado una relación. Encontraron que una de cada diez parejas maduras tenían la misma reacción química que las parejas que están en la primera etapa de una relación. La investigación asegura que la primera fase del amor es como un viaje en montaña rusa que empieza a descender a los 15 meses. No obstante, la investigación revela que es posible mantener el mismo nivel de amor hacia la pareja con el paso de los años.

miércoles, 6 de agosto de 2008

niños menores de quince años ven películas violentas

Una gran proporción de adolescentes estadounidenses sufre de una exposición precoz y regular a las películas violentas, según revela una encuesta reciente.
La encuesta sugiere que casi el trece por ciento del estimado de 22 millones de niños entre los diez y catorce años de edad del país ve escenas extremadamente gráficas de violencia en las películas, ya sea en teatros, en DVD o en la televisión.
"Hay abundante evidencia que respalda la idea de que cuando los niños ven medios violentos, se hacen más agresivos", observó el Dr. James D. Sargent, coautor del estudio y profesor del departamento de pediatría de la Facultad de medicina de la Dartmouth en Lebanon, Nuevo Hampshire. "Y sin embargo, para los niños es cada vez más fácil acceder a medios violentos. Para el sector de las películas, el mensaje es que el sistema de calificaciones de los 60 necesita actualizarse y hacerse más explícito y relevante para la manera en que las películas se distribuyen y ven hoy en día".
"Pero además, los padres tienen que ser mucho más cuidadosos sobre cómo consumen sus hijos medios violentos", añadió.
Los hallazgos de Sargent y sus colegas aparecen en la edición de agosto de la revista Pediatrics. Los adolescentes que recibieron una exposición particularmente alta a las películas violentas eran más propensos a tener un televisor en sus habitaciones y a indicar que sus padres les permitían ver películas de clasificación R.
El Dr. Christopher P. Lucas, director del programa de promoción de la salud y prevención del suicidio en adolescentes (STEPS, por su sigla en inglés) del Centro de estudios infantiles de la de la Universidad de Nueva York en esa ciudad, se mostró de acuerdo en que el acceso a filmes violentos de los adolescentes se ha ampliado de manera significativa en los últimos años. Sin embargo, disputó la idea de que la investigación hasta la fecha haya confirmado una relación sólida entre la exposición en la adolescencia a la violencia en el cine y la conducta aberrante.
"Lo que los investigadores dicen tiene mucha validez", afirmó. "Los niños definitivamente pueden acceder mucho más a este tipo de material violento. Y es algo potencialmente preocupante. Pero en realidad aún no hay evidencia sólida de que haya consecuencias negativas".
"Eso no quiere decir que no la haya", enfatizó Lucas. "Simplemente no hay estudios que hayan mostrado una relación directa con la conducta problemática ni cual es la conexión, de manera independiente de muchos otros factores. Por ejemplo, los niños que son más violentos en primer lugar tienden a sentirse más atraídos a material que es más violento. Entonces, ni siquiera la dirección de cualquier relación está clara".
Via:HealthDay

jueves, 1 de mayo de 2008

Cuidado!! nuevos alucinógenos entre los jovenes


Investigadores de los Estados Unidos comenzaron la investigación sobre el funcionamiento de la Salvia Divinorum, un potente alucinógeno que es cada vez más común entre los jóvenes. Sus efectos en humanos son alucinaciones e impedimentos motrices, con las características de surtir efecto muy rápidamente y por un tiempo no demasiado prolongado. La Salvia es una hierba mexicana, que generalmente es comercializada en forma de hojas disecadas y luego fumada. Actualmente no está prohibida, por lo que un estudio sobre los efectos reales de la droga ayudaría a crear leyes apropiadas (de ser necesario).

“Es uno de los alucinógenos más poderosos conocido,” dijo Jacob Hooker, el investigador principal, “Es realmente que estudiemos a drogas como la Salvia y cómo afectan el cerebro para poder entender por qué se abusa de ellas y para investigar la relevancia médica; ambas pueden servir a los hacedores de políticas.” Los investigadores usaron Tomografía de Emisión de Positrones (PET) para observar la distribución de Salvinorin A (el componente activo de la planta) en los cerebros de primates anestesiados. A los 40 segundos de administrada, se encontró un pico en la concentración en el cerebro, casi 10 veces más rápido que con la cocaína; a los 16 minutos la droga esencialmente se había ido.

Grandes concentraciones de la droga se hallaron en el cerebelo y en el cortex visual, partes del cerebro responsables de la motricidad y la visión respectivamente. Según el estudio, cerca de 10 miligramos de Salvia son necesarios para generar efectos psicoactivos en humanos. La Salvia no causa estados de euforia como el LSD, sino que apunta a receptores que modulan el dolor, y podría inclusive ser muy útil en el tratamiento de enfermedades de alteración del humor.

“La mayoría de las personas no encuentra estas drogas placenteras,” dice Hooker. “Es probable que el atractivo resida en el efecto veloz y la breve duración del efecto.” Los investigadores planean mejorar el método de medición para poder estudiar en detalle a cuáles receptores cerebrales se liga la Salvia; esos estudios podrían llevar a tratamientos para el dolor crónico y desórdenes de humor.

Más Información Brookhaven National Laboratory

jueves, 24 de abril de 2008

Adicción a Internet: patologìa a la vista


La Asociación Estadounidense de Psiquiatría la incluiría como enfermedad.
El 8,8% de los internautas sufre síntomas de dependencia.

Si usted dedica más de 30 horas de su ocio semanal a navegar por Internet, siente el impulso de conectarse no más entrar a su casa, descuida sus relaciones personales, pierde horas de sueño, no puede controlar el tiempo que pasa en línea o sufre ansiedad cuando apaga la computadora, podría ser catalogado como ciberadicto.

Tan enfermo, psiquiátricamente, como si estuviera “enganchado” a alguna sustancia. Aunque su cuerpo se afecte menos que el de los narcoadictos, valdría la pena que pensara en modificar su rutina, contactar algún grupo terapéutico o incluso iniciar tratamiento con un especialista.

Esa es la recomendación de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría dispuesta a incluir el mal cibernético en la próxima revisión del Manual de Diagnóstico de Desórdenes Mentales que se realizará este año.

Un estudio hecho por la doctora Kimberly Young, de la Universidad norteamericana de Pittsburg, pionera en la descripción de la dependencia a Internet, reveló que el 8,8% de los internautas sufre los síntomas de un uso problemático y abusivo. Las cifras coinciden con las presentadas por un equipo psiquiátrico español que, tras una amplia investigación, concluyó que el 30% de los usuarios son proclives a desarrollar una compulsión virtual.

“Estos porcentajes no son fácilmente extrapolables a Costa Rica”, dice el psiquiatra Walter Herrera Amighetti, “pues aquí la penetración de Internet es menor. Nos faltan casos concretos en las consultas para que se pueda definir la verdadera dimensión de esta dependencia”, explicó el médico.
El profesional tuvo en los últimos años pacientes con una patología que, desde su punto de vista y más allá de lo que opinen los detractores, sufren de ciberadicción.

“Internet es totalmente adictiva. Traté a personas que se pasaban no menos de 10 horas diarias navegando. Constituían claramente casos de adicción. No soportaban no estar conectados y cuando no lo estaban mostraban los síntomas de abstinencia: sudoración en las manos, palpitaciones, irritabilidad y cero tolerancia a la frustración”, recordó el psiquiatra.
Chats, correo y juegos. La patología excluye a quienes por motivos de trabajo están conectados todo el día. El perfil se refiere sobre todo a las personas que se quedan pegadas a la búsqueda rápida de información, al correo electrónico, a los blogs y, fundamentalmente, al chat, el servicio más adictivo junto con los juegos interactivos.

“Nada es negativo en sí”, dice la psicoanalista costarricense Melania Agüero. “La cuestión, como en todo, es el uso indiscriminado que se hace de ello”.
Así, los chats o los correos electrónicos sirven para edificar amistades a distancia, tontear con una chica o chico, o hacer el amor virtual jugando con las palabras. De algunos de esos encuentros cibernéticos surgen vínculos reales, pero la posibilidad de conectarse con otros sin el compromiso de la voz o el cara a cara, más la posibilidad de ampararse en el anonimato y adoptar otra personalidad, convierte al ciberespacio en peligroso.

“Mucha gente cuenta en chats intimidades que no le revelaría a nadie”, aseguró Agüero, para quien es imprescindible diferenciar a los adictos en la red de los adictos a Internet. “Hay compradores compulsivos, ludópatas y personas con una sexualidad retorcida que han hallado en la red un camino para calmar sus ansias”, explicó.
En lo que coinciden psiquiatras y psicoanalistas tanto costarricenses como extranjeros es en que el abuso del uso de la red Internet aumenta el sedentarismo, dilapida las relaciones familiares, afecta las laborales y provoca fracasos académicos.

Via:http://www.nacion.com

lunes, 14 de abril de 2008

Internet, favorece el suicidio?


Un estudio británico reciente afirma que las personas que buscan información sobre el suicidio en Internet tienen más probabilidades de encontrar sitios que animan al acto en lugar de ofrecer ayuda y apoyo.

Investigadores de las universidades de Bristol, Oxford y Manchester entraron una docena de términos de búsqueda, uno a la vez, en cada uno de los cuatro motores de búsqueda más populares de Internet para tratar de replicar cómo alguien podría buscar información sobre cómo suicidarse. Entonces, analizaron los primeros diez resultados de cada búsqueda, 480 resultados en total.

Los hallazgos, publicados en la edición del 12 de abril de la revista BMJ, incluyeron 240 sitios distintos, de los cuales apenas menos de la mitad ofrecía información sobre métodos de suicidio. Casi una quinta parte de todos los resultados de motores de búsqueda estudiados eran sitios dedicados al suicidio, y la mitad de éstos parecían animar, promover o facilitar el suicidio.

Sólo 62 sitios, o el 13 por ciento, se dedicaban más a la prevención del suicidio u ofrecían apoyo. Sólo 59 sitios disuadían activamente del suicidio.

Se encontró información sobre cómo suicidarse no sólo en casi la mitad de todos los sitios dedicados al suicidio y a información factual, sino también en el 21 por ciento de los sitios de apoyo y prevención y en el 55 por ciento de los sitios académicos o de políticas. Todos los informes noticiosos sobre suicidios en el estudio también proveían información sobre los métodos.

Los tres sitios que aparecieron con mayor frecuencia durante las búsquedas en Internet (llevadas a cabo usando los motores de búsqueda de Google, Yahoo, MSN y Ask.com) eran pro suicidio. El sitio de información Wikipedia fue el cuarto más popular. Todos los cuatro sitios evaluaban métodos de suicidio, lo que incluía información detallada sobre la rapidez, certeza y la cantidad probable de dolor asociada a cada método.

Los autores del estudio concluyeron que los proveedores de servicio tal vez deseen usar estrategias de optimización de Internet para mejorar las probabilidades de que los sitios de prevención del suicidio y apoyo salgan antes en la lista de resultados cuando las personas busquen información sobre métodos de suicidio.

HealthDay News/Dr. Tango

Salud mental en la infancia influiría en desempeño laboral futuro


NUEVA YORK (Reuters Health) - El bienestar mental de un chico influiría en el tipo de trabajo que obtendrá en la adultez y, por lo tanto, en el riesgo de estrés laboral.

Un nuevo estudio sobre más de 8.000 adultos británicos, a los que se controló desde el nacimiento en 1958, un equipo de investigadores halló que los que habían tenido "conductas internalizantes" en la niñez, como tristeza excesiva, ansiedad o retraimiento social, eran más propensos a adoptar una vida laboral estresante.

Esto incluía trabajos muy demandantes, con poca autonomía o seguridad laboral.
Estos estresores, a su vez, estaban relacionados con un mayor riesgo de depresión y ansiedad al llegar a la mediana edad, publicó el equipo en la revista Occupational and Environmental Medicine.

"La depresión y la ansiedad en la niñez influiría en los tipos de trabajo que podrían desempeñar las personas, que tenderían a ser de bajo rango, por lo tanto, es posible que las condiciones adversas de estos trabajos sean factores de riesgo de ansiedad y depresión a mediana edad".Explicó el autor principal del estudio, el doctor Stephen Stansfeld, de Barts y London School of Medicine and Dentistry.

El equipo dirigido por Stansfeld analizó datos sobre los 8.243 hombres y mujeres participantes del estudio llamado 1958 British Birth Cohort, que evaluó periódicamente a los participantes entre los 7 y los 45 años.

Según los autores, tanto los síntomas internalizantes en la niñez como el estrés psicológico en los primeros años de la edad adulta aumentaron las posibilidades de obtener "un trabajo con características adversas" en la mediana edad.

A los 45 años, los adultos en trabajos con poca seguridad laboral o con altas exigencias y poca libertad de decisión tenían casi dos veces más riesgo de sufrir depresión y trastornos de ansiedad que el resto.

El equipo registró riesgos similares en los hombres y las mujeres que decían tener poco respaldo de sus compañeros y supervisores.

Stansfeld opinó que una baja calidad de salud mental en la niñez interfiere con la educación, que, a la vez, modifica las opciones laborales futuras.

"Además, la ansiedad y la depresión influirían negativamente sobre la autoconfianza y el deseo de lograr objetivos, lo que llevaría a los jóvenes a optar por trabajos con menos oportunidades para desarrollar todo su potencial", añadió.

Según Stansfeld, estos resultados son importantes para el manejo de los problemas de salud mental de los más jóvenes.

"El impacto potencial de por vida de la depresión y la ansiedad en la juventud debería recibir más atención, por lo que deberían destinarse más recursos y esfuerzos para ayudarlos a recuperarse o seguir estudiando y recibir consejo sobre las carreras a seguir", concluyó el autor.

FUENTE: Occupational and Environmental Medicine,
2008Por Amy Norton

domingo, 30 de marzo de 2008

Pecador? confiesate en linea



¿Tienes algún pecado? ¿Has pecado por acción, omisión o malos pensamientos? Si eres creyente, debes confesarte ante un sacerdote y, en función de tus pecados, someterte a la penitencia que se te impone. Ahora puedes confesarte online y, además, no sufrir ninguna penitencia.

No sé si las autoridades eclesiásticas estarán muy de acuerdo con este método para lavar las culpas, pero no hay vuelta de hoja, está ahí, con sus pros y con sus contras. Opino, que más que un confesonario, Confess 2.0 es un espacio en el que los usuarios van a contar sus cuitas, algunas verdaderas y muchas falsas, con la única pretensión de pasar un buen rato riéndose de ellos mismos, que a fin de cuentas es una excelente terapia.

Confess 2.0 se asienta sobre Twitter, por lo que el texto de tu confesión se limita a 140 caracteres. Podremos ver los últimos pecados de los internautas. Los hay de todos los tipos y colores, en varios idiomas, entre los que predominan el inglés y el castellano, con múltiples alusiones a deseos, mas que relaciones, de tipo amoroso. ¿Quieres confesarte?

Via:http://blog.batiburrillo.net/
Para confesarte :http://kosso.co.uk/twitter/confess/index.php