Mostrando entradas con la etiqueta television. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta television. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de julio de 2009

Tenga conversaciones con los niños, no monólogos

Investigadores de la UCLA señalan que si desea ayudar a los niños a desarrollar habilidades del habla y del lenguaje, escuchar lo que tienen que decir es tan importante como hablarles. El efecto de una conversación bidireccional entre un niño y un adulto es casi seis veces mayor que el efecto de una conversación unidireccional de un adulto, hallaron los investigadores. Los resultados del estudio aparecen en la edición de julio de Pediatrics. "Los adultos que le hablan a los niños ayudan a desarrollar su lenguaje, pero lo que más importa es la interacción", aseguró el autor principal del estudio Frederick Zimmerman. "Lo que el niño dice es una parte importante de lo que lleva al desarrollo del lenguaje. Mientras más hable un niño, más se refuerza su conocimiento". Los investigadores también encontraron que ver televisión no tenía mucho efecto, positivo ni negativo, siempre y cuando no reemplazara las conversaciones entre un adulto y un niño. Sin embargo, eso es exactamente lo que podría ocurrir en muchos hogares. Un estudio que aparece en la edición de junio de Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine encontró que por cada hora adicional de televisión, los niños pequeños escuchaban 770 palabras menos de un adulto. Y los bebés que veían televisión vocalizaban menos cuando les hablaban los adultos. En el estudio de la UCLA participaron 275 familias cuyos hijos tenían entre dos y 48 meses de edad. Representaban una variedad de ingresos y nivel educativo. La mayoría de las familias eran blancas, siendo el tres por ciento negras, el ocho por ciento hispanas y el siete por ciento de otros grupos étnicos. En un día elegido de forma aleatoria, los padres registraron el día completo de un niño, desde la hora en que se levantaba hasta la hora en que se iba a la cama por la noche. Cada familia suministró aproximadamente registros de cinco días completos a lo largo del periodo de seis meses que duró el estudio. Además, 71 de las familias continuaron en el estudio por 18 meses más. Los investigadores encontraron que, en un día promedio, los niños oían cerca de 13,000 palabras habladas por parte de los adultos y participaban en casi 400 conversaciones entre adulto y niño al día. Cuando se evaluaron por separado, los factores que fueron asociados de forma positiva con el desarrollo del lenguaje incluían 100 conversaciones adicionales al día y un incremento de 1,000 palabras en el número de palabras habladas por los adultos y escuchadas por los niños. Cuando se analizó individualmente, la televisión se asociaba negativamente con el desarrollo del lenguaje. Sin embargo, cuando los tres factores se analizaron en conjunto, el único que destacó fue la conversación entre adultos y niños. "Mientras más hablaba e interactuaba un niño con un adulto, mejor idea tenían los padres del progreso del niño", dijo Zimmerman. "Aunque en la mayoría de los casos se hace de forma inconsciente, los padres ofrecen retroalimentación y corrigen errores. También adaptan su lenguaje para la comprensión de los niños". Este estudio apoya lo que recomendamos a las familias", dijo Maxine Orringer, patóloga del habla y del lenguaje del Hospital Infantil de Pittsburgh. "Cuando hay una conversación, se practica la comunicación. Los niños pueden cometer errores y eso ayuda a que los padres tengan una idea de lo que percibe el niño, y por tanto ayuda a que esos errores se corrijan", explicó Orringer. "Los padres pueden aumentar el vocabulario de un niño al hablarle de lo que hacen en ese momento, por ejemplo, 'te estoy poniendo tus piyamas ahora mismo'. Dé a su hijo la oportunidad de hablar, mejor aún sin todas las demás interferencias del ambiente", agregó. "Si los padres pudieran sacar algo de tiempo para entablar una conversación con sus hijos, quizá a la hora del baño o de la cena, sería maravilloso". Los adultos deben recordar que "a veces resulta más rápido y fácil decirle a un niño lo que tiene que hacer, y que aunque bajar el ritmo es difícil, se trata de algo importante para el desarrollo del lenguaje", agregó Zimmerman. "La conversación siempre debe ser de dos vías", enfatizó.
Via:HealthDay

jueves, 14 de agosto de 2008

Los niños inmigrantes son menos propensos al ejercicio

Los niños inmigrantes de Estados Unidos son menos activos y menos propensos a participar en deportes que los niños nacidos en EE. UU., señalan los investigadores del gobierno federal. Analizaron los datos de la Encuesta nacional de salud infantil de 2003 y hallaron que más del 11 por ciento de los niños de EE. UU. era inactivo, mientras que el 73.5 por ciento era físicamente activo tres o más días a la semana. Más del 42 por ciento no participaba en deportes y el 17 por ciento veía tres o más horas de televisión al día.
"La inactividad física y los comportamientos sedentarios variaban ampliamente entre los diferentes grupos étnicos de los inmigrantes", escribieron Gopal Singh, de la Administración de servicios y recursos de salud del Department of Health and Human Services, y colegas. "Por ejemplo, el 22.5 por ciento de los niños inmigrantes hispanos era físicamente inactivo en comparación con el 9.5 por ciento de los niños nacidos en EE. UU. de padres estadounidenses".
El estudio también encontró que los niños inmigrantes eran más propensos a ser inactivos y menos propensos a participar en deportes que los nacidos en EE. UU. Sin embargo, los niños inmigrantes eran menos propensos a ver tres o más horas de televisión al día.
Dado los beneficios de salud de la actividad física, la inactividad física continuada y los menores niveles de actividad de los niños inmigrantes probablemente reduzcan su ventaja de salud en general respecto a las poblaciones nacidas en EE. UU. en la edad adulta, concluyeron los autores del estudio.
Para reducir estas disparidades en la actividad física infantil, los programas de educación en salud diseñados para fomentar la actividad física deberían dirigirse no sólo a los niños de barrios y familias socialmente desaventajados sino también a los niños de familias inmigrantes.
El estudio aparece en la edición de agosto de Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

miércoles, 6 de agosto de 2008

niños menores de quince años ven películas violentas

Una gran proporción de adolescentes estadounidenses sufre de una exposición precoz y regular a las películas violentas, según revela una encuesta reciente.
La encuesta sugiere que casi el trece por ciento del estimado de 22 millones de niños entre los diez y catorce años de edad del país ve escenas extremadamente gráficas de violencia en las películas, ya sea en teatros, en DVD o en la televisión.
"Hay abundante evidencia que respalda la idea de que cuando los niños ven medios violentos, se hacen más agresivos", observó el Dr. James D. Sargent, coautor del estudio y profesor del departamento de pediatría de la Facultad de medicina de la Dartmouth en Lebanon, Nuevo Hampshire. "Y sin embargo, para los niños es cada vez más fácil acceder a medios violentos. Para el sector de las películas, el mensaje es que el sistema de calificaciones de los 60 necesita actualizarse y hacerse más explícito y relevante para la manera en que las películas se distribuyen y ven hoy en día".
"Pero además, los padres tienen que ser mucho más cuidadosos sobre cómo consumen sus hijos medios violentos", añadió.
Los hallazgos de Sargent y sus colegas aparecen en la edición de agosto de la revista Pediatrics. Los adolescentes que recibieron una exposición particularmente alta a las películas violentas eran más propensos a tener un televisor en sus habitaciones y a indicar que sus padres les permitían ver películas de clasificación R.
El Dr. Christopher P. Lucas, director del programa de promoción de la salud y prevención del suicidio en adolescentes (STEPS, por su sigla en inglés) del Centro de estudios infantiles de la de la Universidad de Nueva York en esa ciudad, se mostró de acuerdo en que el acceso a filmes violentos de los adolescentes se ha ampliado de manera significativa en los últimos años. Sin embargo, disputó la idea de que la investigación hasta la fecha haya confirmado una relación sólida entre la exposición en la adolescencia a la violencia en el cine y la conducta aberrante.
"Lo que los investigadores dicen tiene mucha validez", afirmó. "Los niños definitivamente pueden acceder mucho más a este tipo de material violento. Y es algo potencialmente preocupante. Pero en realidad aún no hay evidencia sólida de que haya consecuencias negativas".
"Eso no quiere decir que no la haya", enfatizó Lucas. "Simplemente no hay estudios que hayan mostrado una relación directa con la conducta problemática ni cual es la conexión, de manera independiente de muchos otros factores. Por ejemplo, los niños que son más violentos en primer lugar tienden a sentirse más atraídos a material que es más violento. Entonces, ni siquiera la dirección de cualquier relación está clara".
Via:HealthDay

domingo, 6 de julio de 2008

Campaña de odio

Elige estar bien contigo no es una estrategia de responsabilidad social, es una vergonzosa campaña que promueve el odio hacia los gordos. La rechazo.
¿Qué es Elige estar bien contigo? Un negocio de Televisa camuflajeado de buenas intenciones como lo fue Celebremos México en 2005. ¿Se acuerda?
Fue una supercampaña de recaudación económica y de relaciones públicas que se supone que iba a lograr que todos los mexicanos nos quisiéramos y que reconociéramos lo maravilloso que era nuestro país.
Al final, después de una fortuna invertida en publicidad y producción de programas de televisión, lo único que pasó fue que Televisa cerró un magnífico año a nivel utilidades. Sólo eso.
Elige estar bien contigo es más o menos lo mismo pero peor. Consiste en hacer dinero a partir de algo con lo que casi todos los mexicanos convivimos: la obesidad.
¿Por qué le digo que esto es peor que Celebremos México?
Porque Elige estar bien contigo tiene el respaldo de la Secretaría de Salud, el IMSS, la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Medio Ambiente, el gobierno del Estado de México, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y el Consejo Coordinador Empresarial.
¿Y? Además de la millonada de presupuestos públicos que Televisa se está embolsando, está la parte del poder, la de la invasión a la vida privada y la del odio.
Elige estar bien contigo es un ejercicio de poder tan descarado que casi nadie se ha atrevido a cuestionarlo.
La obesidad es un problema de salud pública. ¿Y quién se encarga de atender los problemas de salud pública de nuestra nación? ¿Televisa?
Por supuesto que no. Para atender la obesidad, la diabetes, la hipertensión y decenas de problemas de salud pública similares México no tiene a Televisa, tiene una Secretaría de Salud y una larga lista de instituciones derivadas a las que usted y yo les pagamos una lanota en impuestos.
¿Qué tienen que estar haciendo la Secretaría de Salud, el IMSS y el resto de las instancias de gobierno que están metidas en esta transacción entregándole su responsabilidad a Televisa?
¿Qué sabe Televisa de obesidad? ¿Qué credibilidad tienen sus conductores para decirle a los mexicanos qué hacer con sus niños gordos? ¿Usted pondría su salud en manos de alguien que es capaz de hacer ¡Qué tarde tan padre!?
El mensaje es claro: Televisa manda por encima de nuestras autoridades y tan manda que el día que se metió con la salud pública de los mexicanos, nuestro gobierno no sólo no le dijo que no, sino que hasta le ofreció su respaldo.
¿Por qué le digo que Elige estar bien contigo representa una invasión a la vida privada? Porque Televisa, que ya se metió en nuestras casas, no tiene por qué meterse en nuestros cuerpos.
Si usted, sus padres, sus hijos o yo estamos gordos, sólo nosotros sabemos por qué, sólo nosotros sabemos si lo queremos cambiar, sólo nosotros sabemos cómo y cuándo lo vamos a hacer, y Televisa no tiene por qué venir ni a juzgarnos ni a corregirnos.
El problema de la obesidad en México no es un capricho estético, tiene que ver con educación, tiene que ver con la miseria en la que vivimos y, lo más asqueroso, tiene que ver con las contradicciones con las que la misma Televisa nos alimenta a diario.
Es de locos que Televisa nos invite a atascarnos de golosinas, botanas y refrescos azucarados, que luego nos diga que la obesidad es mala y que remate poniéndonos como prototipos de belleza a puros hombres y mujeres operados, alimentados con suplementos alimenticios y que lo único que hacen en el día es ir al gimnasio y dejarse consentir en los spa.
Por eso le digo que esto es una campaña de odio. Elige estar bien contigo, desde su título, es una amenaza para millones de personas.
Estar gordo en México no siempre es una elección. Estar gordo no tiene por qué significar estar mal y estar flaco, estar bien. Y eso de “contigo” es una trampota gramatical para despistar a la opinión pública.
Producciones como ¿Cuánto quieres perder? lo único que están haciendo es estigmatizar a los gordos como personas feas, improductivas y con tantos problemas emocionales que al final uno sólo quiere odiarlas, agredirlas, burlarse de ellas, discriminarlas y mantenerlas lejos, sin trabajo, sin esperanza, sin amor. ¡No se vale!

sábado, 31 de mayo de 2008

Comerciales y comportamiento


La forma en que hombres y mujeres son representados en los comerciales de televisión puede tener un gran impacto en cómo la gente se comporta en su vida diaria, según sugiere un estudio de la Universidad de New Hampshire.

El estudio halló que los hombres, en particular, están más influenciados por los comerciales que los caracterizan con más frecuencia en el escenario profesional que en las tareas domésticas.

"El género es uno de los conceptos sociales más estudiados, y es el estándar principal que utiliza la gente para determinar cómo actúan e interactúan con otros. Debido a que los anuncios de la televisión transmiten ideas culturales sobre género, ayudan a construir socialmente el género. Los comerciales podrían afectar lo que la gente piensa acerca de su propio género y contribuyen con la estratificación social continua de los géneros en nuestra sociedad", advirtió la autora del estudio Valerie Hooper, estudiante de término de sociología.

Analizó 1,538 comerciales de cuatro canales durante una semana en la franja horaria de mayor audiencia (de 8:00 p.m. a 10:00 p.m.)

Entre los hallazgos de Hooper se encuentran:

Los hombres interpretan con más frecuencia que las mujeres el personaje principal de los comerciales, 55 por ciento frente a 44.5 por ciento.
La mayoría de los comerciales en los que aparecen mujeres se centran en la venta de productos para el hogar tales como alimentos, limpiadores, productos de cuidado personal y muebles (51.1 por ciento).
Los hombres son más propensos a ser caracterizados en un ambiente de trabajo en los comerciales (34.2 por ciento), mientras que las mujeres son menos propensas a interpretar roles fuera del hogar (13.1 por ciento).
Sólo el 2.1 por ciento de los comerciales mostró a los hombres realizando tareas domésticas como cocinar, limpiar o cuidar a los niños.

"Estos estereotipos son considerados como anticuados por muchos miembros de la sociedad estadounidense, pero aún así siguen difundiéndose en los medios. Estas representaciones no sólo desafían la idea de que la diversidad es cada vez más aceptada en la sociedad, sino que ignoran por completo el hecho de que ahora tanto para los hombres como las mujeres trabajar y realizar tareas domésticas es una necesidad material, ya que la mayoría de las familias de EE.UU. no pueden sobrevivir con un solo sueldo", señaló Hooper.

En la segunda parte del estudio, Hooper expuso un grupo de universitarios a varios comerciales y luego discutieron sus objetivos en la vida para los próximos cinco a diez años.

Los hombres que vieron los comerciales en los que el personaje principal interpretaba un rol masculino tradicional eran más propensos a decir que sus metas estaban más relacionadas con una carrera, mientras que los hombres que vieron los comerciales en los que el personaje principal no tenía un papel estereotipado eran más propensos a inclinarse por objetivos relacionados con la vida doméstica.

Aunque esa misma tendencia se observó entre las mujeres, los resultados no fueron tan marcados como en los hombres.

"Las implicaciones sutiles del rol de género en los comerciales pueden influir en las ideas y objetivos futuros propios, sobre todo en el caso de los hombres. Aunque los efectos del estudio son probablemente temporales, hay que tener en cuenta que los individuos ven millones de comerciales a lo largo de su vida", apuntó Hooper.

Presentó el estudio en la Conferencia de investigación para estudiantes de grado reciente de la universidad.

Via:Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

miércoles, 9 de abril de 2008

TV: saquela fuera de la habitacion del adolescente


Aunque su hijo adolescente podría rogarle de modo conmovedor que es el único niño en Estados Unidos que no tiene una televisión en la habitación, los expertos en salud recomiendan que los padres deben ser firmes y mantener la televisión fuera de la habitación.

Al parecer hay buenas razones para ello. La última investigación, publicada en la edición de abril de la publicación Pediatrics, muestra que tener televisión en la habitación no sólo conduce a verla más, sino que también hace que los jóvenes pasen menos tiempo con la familia, menos tiempo dedicados al ejercicio, a que consuman menos frutas y verduras, a que consuman más bebidas dulces y a que tengan calificaciones más bajas en la escuela. Se desprende del estudio es que hay que sacar la televisión de la habitación de los niños. Esto podría tener un efecto positivo sobre su salud.

Los profesionales de la salud han estado advirtiendo durante años que la gente joven ve demasiada televisión y, sobre todo, que tienen un fácil acceso a este aparato. Pero las investigaciones anteriores sugieren que muchos padres no están haciendo caso a ese aviso. Alrededor del 68 por ciento de los jóvenes estadounidenses tiene televisión en la habitación, de acuerdo con la American Academy of Pediatrics.

Un estudio a gran escala halló que los niños entre 8 y 18 años pasan más de tres horas cada día frente a la tele. Varios estudios han evaluado el efecto de la televisión sobre los niños pequeños, pero las investigaciones que se han realizado sobre la televisión en la habitación y los adolescentes mayores son escasas, de acuerdo con el estudio actual.

Barr-Anderson y sus colegas reunieron información de los adolescentes que tenían televisión en la habitación y encontraron que veían un promedio de 20.7 horas cada semana, cerca de cinco horas más que las adolescentes que no tenían televisión en la habitación (15.2 horas).

Tanto las chicas como los chicos que tenían televisión en la habitación asistían a menos cenas familiares, alrededor de una por semana, que los niños que no tenían televisión propia. Las niñas que tenían televisión consumían un poco menos de verduras cada día, mientras que los niños con televisión consumían menos frutas.
Las adolescentes que tenían televisión en la habitación realizaban menos actividad física y tenían calificaciones más bajas en promedio.

Saque sus conclusiones, o definitivamente saque la televisión de la habitacion de su hijo, Hagale un favor.

Via:HealthDay