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martes, 22 de diciembre de 2009

Navidad y depresion


Por diversos factores, como los significados de amor, amistad y solidaridad que se manejan, entre otros, la temporada decembrina ha sido por muchos años una época en que la depresión afecta a un gran número de personas. Este mal afecta el estado de ánimo de las personas por el "bombardeo" de valores morales y la incitación al consumo, lo que se ve frustrado por el desempleo, falta de dinero y soledad en que viven muchas personas. En diciembre la depresión aumenta, sobre todo por causas externas como las de tipo económico-laboral y emocional. En la primera, un cambio en el ritmo de desempeño, como más trabajo, significa mayor estrés laboral, ya que muchas empresas hacen su cierre fiscal y de presupuesto, y ello genera un ambiente que afecta en el estado de ánimo de las personas, ademas que por ser temporada de compras implica un ritmo de carga mayor, en los trabajadores de comercios, por ejemplo. Todo eso, incide en la animosidad de la gente y se relaciona con la cuestión económica, pues en esta época, por la influencia particular de los medios de comunicación tenemos toda una carga que nos dice: consuma, compre, adquiera.
Por otro lado, esos mismos medios de difusión te dicen que debe haber unión familiar, comprensión, paz y muchos otros aspectos emocionales que no siempre se pueden conseguir, y que representa el segundo factor que incide en la depresión estacional.
Es decir, aunque sea una época de unión familiar, por ejemplo, no siempre se puede estar con ella, lo que es una frustración que el ser humano resiente más, en particular ante la pérdida de uno de los seres queridos. Y en vez de ser una temporada de celebración o fiesta navideña, se convierte en un conflicto que, mucha de las veces, lleva a las personas a un estado de tensión que se convierte en depresión y esto, en algunos casos, en muerte.
Los principales síntomas son trastornos en el estado de ánimo y en los ciclos de sueño, además de apatía y tristeza.
De acuerdo con datos de la Primera Encuesta Nacional de Salud Mental en México, el 11 por ciento de las mexicanas han sufrido algún episodio de depresión en su vida y en los hombres el siete por ciento.
En dicha encuesta, abundó el especialista, se menciona que ha habido un aumento en la incidencia de depresión no sólo en México sino a nivel mundial, hecho sobre el que la Organización Mundial de Salud ha dado a conocer que alrededor de 450 millones de personas conviven con este padecimiento.
Además, esta enfermedad ya no golpea solamente a la población adulta o de la tercera edad, sino que también lo hace de manera severa entre la juventud, ya que el suicido es la tercera causa de muerte en el país en este sector poblacional.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Suicidio, asfixia y el juego del fular


Un adolescente de trece años murió ayer en la población francesa de Eybens, cerca de Grenoble (Alpes), por estrangulamiento. Sus padres lo encontraron en su habitación colgado de una cuerda. ¿Suicidio? La investigación de la policía tratará de determinarlo, pero los padres sospechan que su hijo no se quitó la vida, sino que encontró la muerte accidentalmente jugando al juego del fular. Con él, son ya catorce los niños que han muerto este año en Francia por practicar este peligroso juego, consistente en provocarse la asfixia hasta el desvanecimiento en busca de sensaciones fuertes.Conocido bajo diversos nombres –juego del fular, del tomate, del cosmos, sueño indio, sueño azul, beso del dragón...–, esta práctica empezó a aparecer en las escuelas francesas hará una década, pero en los últimos dos años el fenómeno ha adquirido dimensiones preocupantes. Un sondeo  realizado a finales del 2007, reveló que el 73% de los escolares franceses habían asistido a juegos peligrosos de diverso tipo –el del fular principalmente, pero también otros juegos violentos– en el patio de recreo y un 12% confesaban haber participado alguna vez en ellos. Las víctimas no han hecho más que crecer. Cada año, el número de muertos en Francia por el juego del fular supera la decena, aunque los expertos consideran que esta cifra podría ser en realidad más abultada. El fenómeno está ampliamente subestimado, pues un cierto número de fallecimientos son clasificados como suicidios o accidentes domésticos. Esta práctica ha existido siempre, particularmente en ciertas relaciones sexuales entre adultos. Hará una decena de años llegó a los patios de recreo de las escuelas, aunque sin su vertiente sexual. A través del juego del fular, los niños buscan sensaciones extremas, como vértigo y alucinaciones, a las que pueden quedar enganchados como si fuera una droga. Algunos de ellos, en efecto, lo practican con regularidad, de forma adictiva, totalmente ajenos al peligro que corren. No sólo en el patio de recreo, sino en la soledad de su habitación en el domicilio familiar. La práctica esta extendida básicamente en la franja de edad de entre 11 y 15 años, aunque cada vez hay más casos en primaria e incluso en párvulos... Todos los niños pueden ser víctimas de tales prácticas. Los temerarios, sin duda, pero también los más reservados y tímidos, ansiosos por integrarse en un grupo. La emulación tiene un papel esencial en la extensión del problema. Sin olvidar los casos en que el estrangulamiento no es provocado por la propia víctima, sino por otro u otros niños... En la mayoría de los casos, los padres de las víctimas no vieron venir el peligro. Los expertos admiten que es difícil advertir las señales –en general leves y poco concluyentes, como rojeces en el cuello, mejillas sonrosadas, ojos brillantes, dolores de cabeza...–, por lo que insisten sobre todo en la necesidad de la prevención. Internet se ha convertido aquí en un peligroso enemigo. En la red se multiplican blogs y mensajes que inducen a estos juegos, sin que la ley pueda hacer nada por impedirlo. Por ello, el Ministerio de Justicia francés está estudiando reformar el Código Penal para perseguir la incitación a la práctica de juegos peligrosos.


martes, 15 de septiembre de 2009

De que mueren los jóvenes

Los accidentes de tráfico, los suicidios y los actos violentos son responsables de casi una cuarta parte de las muertes de jóvenes de entre 10 y 24 años que cada año se registran en el mundo, según un estudio internacional a gran escala que publica la revista médica The Lancet. A pesar de que la adolescencia se asocia comúnmente con un período de prosperidad, vitalidad, fuerza y, en definitiva, buena salud, los expertos advierten de que cada año más de 2,6 millones de jóvenes mueren a lo largo de sus dos primeras décadas de vida y señalan, además, que una amplia mayoría (el 97%) de los fallecimientos ocurren en países en vías de desarrollo.Es la primera vez que la comunidad científica pone sobre la mesa e indaga sobre las causas de un asunto tan delicado como el fallecimiento de los más jóvenes, que representan en la actualidad el 30% de la población mundial. El estudio, elaborado por las universidades australianas de Melbourne y Brisbane, el University College London (Reino Unido), la Universidad de Ginebra (Suiza) y apoyado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), pone de relieve que una de cada cuatro muertes en este grupo de edad se debe a factores externos, no a enfermedades, y que podrían evitarse con políticas informativas y educativas eficaces. El informe explica que las regiones más industrializadas (Europa, EE UU, Canadá, Japón y Australia) tan sólo registran un 3% de los fallecimientos adolescentes, mientras que el Africa subsahariana y el sudeste asiático suman dos tercios de las muertes en este grupo de edad. Estas afirmaciones se basan en las cifras del Informe sobre la Expansión de Enfermedades en el mundo elaborado por la OMS en 2004, que ha servido de base para la investigación.
Los expertos han constatado que las causas de fallecimiento difieren significativamente entre los países desarrollados o de alto poder adquisitivo y aquellos en vías de desarrollo o de bajo-medio poder adquisitivo. En el primero de esos grupos, en el que se incluye España, el 10% de las muertes se deben a accidentes de tráfico, el 6,3% corresponden a suicidios, el 6% están relacionadas con actos violentos y sólo por debajo del 5% incidencia aparecen causas puramente médicas como infecciones respiratorias, tuberculosis, sida o meningitis.
Por sexos, las causas de mortalidad en los hombres coinciden con esa clasificación general, pero en el caso de las mujeres las infecciones respiratorias, el sida y la tuberculosis ocupan también un lugar destacado de la lista.
En cuanto a los países denominados de bajo o medio poder adquisitivo, entre los que se incluye Africa, Suramérica, Centroamérica, la Europa del Este, Oriente Medio y una gran parte de Asia, el 15% de las muertes se producen en la niñez, debido a enfermedades transmitidas por vía materna, junto con el contagio del sida y la tuberculosis. Los autores hacen especial hincapié en que la prevención del sida no es suficiente en estos países y abogan por el cambio hacia una estrategia política de prevención más amplia, ya que, sostienen, hay "muchas otras enfermedades contagiosas que provocan más muertes que el sida y que no atraen la atención de la comunidad internacional".
También destacan la situación que se vive en Latinoamérica, donde la violencia es la causa más frecuente de los fallecimientos juveniles, especialmente entre los varones. En concreto, el 97% de las muertes violentas tiene como origen el uso de armas de fuego, por lo que el informe recomienda a las autoridades de la región un mayor control sobre el armamento, que, a su juicio, debería ir acompañado por políticas eficaces contra el narcotráfico, la segregación y el desempleo.

Via:elpais

miércoles, 27 de mayo de 2009

El perfil del adolescente suicida



Son mayoritariamente chicos, de carácter impulsivo y agresivo, con depresión, ansiedad u otro tipo de psicopatología, que, además, abusan del alcohol u otras sustancias. Este es a grandes rasgos el perfil de los adolescentes que acaban quitándose la vida.
El suicidio es la tercera causa de muerte entre los chicos y chicas de entre 11 a 18 años en EEUU, "y estas cifras son similares en el resto de países, como también lo es el hecho de que sean más niños que niñas los que lo hacen. Por ejemplo, entre los 10 y los 14 años, ellos se suicidan tres veces más que ellas; entre los 15 y los 19, cinco veces más, y hasta 10 veces más en el caso de tener entre 20 y 24 años", ha recordado David Shaffer, profesor de Psiquiatría y Pediatría de la Universidad de Columbia en Nueva York, durante el 8º Curso Internacional de Actualización en Psiquiatría Infanto-Juvenil. Shaffer, uno de los especialistas que más ha investigado sobre suicidio en adolescentes, reconoce que "los niños antes de alcanzar la pubertad saben cómo quitarse la vida pero es muy raro que lo hagan. Sin embargo, cuando alcanzan la adolescencia la ideación suicida es bastante más frecuente, como también lo es el que muchos se autolesionen", aclara.

Uso de cuchillos o navajas en la autolesión
Cortarse, sobre todo en el brazo, es la forma más común de autolesión. "La intención no es morir, sino que lo hacen como una forma de liberar tensión y luego se sienten mejor. Muchos lo malinterpretan como intento suicida, pero no es así", documenta el profesor estadounidense.
Las cifras que maneja el doctor Shaffer son escalofriantes. "El 15% de los jóvenes tiene ideas graves de suicidio y entre un 8% y un 10% ha intentado quitarse la vida". Para este especialista, la identificación de los adolescentes y jóvenes con riesgo pasa, primero, por el chequeo de los problemas mentales. "Sabemos que hasta el 68% de los chicos que tienen depresión no está recibiendo tratamiento y que el 80% de los que han hecho un intento de suicido no ha pasado por la consulta del médico. El chequeo sistemático tanto en los colegios como en las consultas de atención primaria ayuda a identificar no sólo a los que tienen patología sino también a los que poseen más posibilidades de quitarse la vida", defiende.
Precisamente, el profesor Shaffer es el padre del llamado 'TeenScreen Schools and Communities' (Test de Adolescentes en Colegios y Comunidades). Este tipo de prueba informatizada se realiza en tan solo 10 minutos. En 35 de los 41 estados de Norteamérica con programas de prevención de suicidio la recomiendan.

Chequeos en colegios para riesgo de suicido
Detecta especialmente los casos de depresión, ansiedad, abuso de alcohol y sustancias, pensamientos suicidas y comportamiento. No establece un diagnóstico, pero en el caso de que se intuya un problema se recomienda al alumno que mantenga una entrevista con un especialista. "Otra medida eficaz es formar a los profesores y a los padres para que identifiquen a los menores con más riesgo", apunta.
Más datos característicos del suicidio en adolescentes son los que hacen referencia al carácter impulsivo de los niños con más tendencia a quitarse la vida, su falta de control de las emociones y la alta carga de estrés emocional que padecen. "Normalmente, hay siempre un factor precipitante en estos casos. Es fundamental saber que estos chicos casi nunca comentan sus intentos suicidas a quienes les rodean".
También se debe valorar el consumo excesivo de alcohol. "Dos tercios de los chicos de entre 17 y 19 años que se suicidan toman alcohol en exceso. Hay un dato muy significativo respecto a este hecho, con la 'Ley seca' y cuando hay mayores restricciones respecto al uso de bebidas alcohólicas, nos encontramos con un descenso muy significativo de los casos de suicidio. Proteger a los adolescentes del suicidio es saber, además, que los "ingresos en los hospitales tras un intento deben estar muy valorados, dado que el contacto con chicos de su edad que hayan intentado quitarse también la vida puede resultar perjudicial. Se dan ideas de cómo hacerlo". Y todo sin olvidar la "responsabilidad de los medios de comunicación en la difusión de los casos. Cuando Marylin Monroe se quitó la vida, las muertes por suicidio en jóvenes elevaron", sentencia Shaffer.

martes, 3 de marzo de 2009

El abuso infantil dañaría los genes

Un grupo de investigadores que observó los cerebros de víctimas de suicidio indicó que sus hallazgos ayudan a respaldar las teorías que señalan que el abuso infantil puede alterar los genes y causar daños para toda la vida.Los expertos hallaron cambios claros en los cerebros de personas que habían sido abusadas cuando eran pequeñas y que se habían suicidado, comparado con los cerebros de sujetos que no habían padecido abuso y habían muerto en accidentes. Esto ayuda a explicar porqué el abuso infantil, ya sea sexual o el abandono, y el rechazo pueden causar depresión y otros problemas mentales y suicidios, y podría algún día permitir el desarrollo de nuevos tratamientos para ayudar a las víctimas a superar esa niñez difícil. Michael Meaney, de la McGill University en Canadá, y sus colegas examinaron los cerebros de 36 personas que murieron repentinamente: 12 suicidas que tenían una historia conocida de abuso, 12 víctimas de suicidio sin antecedentes aparentes de abuso y 12 personas que habían fallecido en accidentes. El abuso incluyó la violencia física severa, el rechazo o abandono grave y el abuso sexual. El equipo observó cambios en los genes relacionados con el sendero del estrés conocido como función hipotálamo-pituitaria-adrenal (HPA). "En los humanos, el abuso infantil altera las respuestas al estrés de la HPA y aumenta el riesgo de suicidio", escribió el equipo de Meaney en su informe, publicado en la revista Nature Neuroscience. Meaney y sus colegas hallaron diferencias en un gen específico llamado receptor glucocorticoide específico de las neuronas o promotor NR3C1. Las modificaciones en esa área también se han observado en ratas y otros animales víctimas de rechazo o abuso. Las víctimas de suicidio con antecedentes de abuso tenían menos actividad en este gen, comparado con quienes habían sufrido muertes por accidentes y no tenían historia de abuso. Los expertos no hallaron estas diferencias entre las víctimas de suicidio sin antecedentes de abuso infantil.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Continúa el aumento del suicidio entre jóvenes en los EE. UU.

Los suicidios entre niños de EE. UU. parecen estar en aumento tras una reducción de quince años. La tendencia podría deberse parcialmente a que menos niños reciben recetas de antidepresivos, según sugiere un estudio reciente. Los investigadores pensaban que un pico en los suicidios juveniles en 2004 podría haber sido una anomalía. Pero el nuevo estudio encontró que el aumento en los suicidios continuó durante 2005. Al evaluar las tendencias al suicidio entre los niños durante un periodo de quince años, Jeff Bridge, del Hospital nacional infantil de Columbus, Ohio, encontró que los índices de suicidio entre jóvenes entre diez y 19 años eran mayores en 2004 y 2005 que los que cabía esperar según las tendencias en los índices de suicidio de 1996 a 2003.  "Esto es significativo porque los índices de suicidio pediátrico en los EE. UU. habían estado en reducción constante durante una década hasta 2004, cuando el índice de suicidio entre los jóvenes de EE. UU. menores de 20 años aumentó en 18 por ciento, el aumento más alto en un solo año en los últimos quince años", apuntó Bridge, investigador del centro de innovación en la práctica pediátrica.  "Ahora debemos considerar la posibilidad de que este aumento sea un indicador de una crisis de salud pública emergente. El próximo paso importante es realizar estudios para identificar factores causales", añadió. Bridge, cuyos hallazgos aparecen en la edición del 3 de septiembre de la revista Journal of the American Medical Association, señaló que varios factores podrían estar contribuyendo al aumento en suicidios entre los jóvenes. Estos incluyen la influencia de los sitios de contactos sociales de Internet; un aumento en el índice de suicidio entre las tropas de EE. UU. que regresan de Irak y Afganistán; y mayores tasas de depresión no tratada o subdiagnosticada. Una explicación posible para el aumento podría ser que el uso de antidepresivos entre los niños ha sido tema de intensa controversia en años recientes, provocando que médicos y padres se muestren renuentes a usarlos. En octubre de 2003, la U.S. Food and Drug Administration lanzó una advertencia sanitaria pública sobre un mayor riesgo de intentos de suicidio o conductas relacionadas con el suicidio entre los niños y adolescentes que tomaban antidepresivos que se conocen como ISRS o inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina. Un año después, la FDA ordenó a los fabricantes de esos medicamentos revisar su etiqueta para incluir una advertencia de "recuadro negro". La advertencia alerta a los proveedores de atención de salud sobre el aumento en el riesgo de suicidio y pensamientos suicidas en niños y adolescentes. Esta advertencia podría haber tenido un efecto desalentador en el uso de los niños de estos fármacos. Un estudio reciente encontró que el número de niños de EE. UU. a quienes se recetan antidepresivos ha disminuido desde las advertencias. Esa tendencia podría ser preocupante si significa que los pacientes jóvenes que podrían beneficiarse de un ISRS no lo están recibiendo, han señalado algunos expertos.
En un estudio anterior, Bridge encontró que tratar a los niños con antidepresivos era beneficioso. "Nuestro estudio muestra que, al menos a corto plazo, los beneficios del tratamiento parecen superar los riesgos", apuntó. Diana Zuckerman, presidenta del National Research Center for Women & Families, estuvo de acuerdo en que el aumento en los suicidios en adolescentes es ahora una tendencia, pero que sus motivos son multifacéticos. Entre los adolescentes mayores, el aumento podría deberse, en parte, a una económica debilitada. "Cuando la economía anda mal y es más difícil encontrar trabajo, es un tiempo difícil para los jóvenes que intentan conseguir empleo". También es más difícil entrar a la universidad y costeársela,"Estos son factores estresantes para los jóvenes que van a entrar en la universidad".  Zuckerman también opina que la depresión sin tratar podría tener que ver en el aumento en el índice de suicidios.  Pero en general, cree que los niños están más aislados que nunca antes, incluso de sus familias. "Los niños y los miembros de la familia pasan cada vez más tiempo separados", advirtió. "Separado podría significar estar frente a la computadora. Los niños y sus familias no ven televisión juntos, no comen juntos, no conversan tanto como antes". "Hay muchos datos que muestran que cuando las familias no comen juntas, los niños tienen problemas. Y los problemas pueden ser uso de alcohol y otras drogas, sexo y suicidio", señaló. "Los padres necesitan participar más en el proceso de toma de decisiones sobre lo que sus hijos hacen".

martes, 22 de julio de 2008

Depresión en 54.6% de los estudiantes de bachillerato

En México, 54.6 por ciento de los jóvenes confiesan estar tristes y creer que su vida es un fracaso, 13.3 por ciento atentaron contra su vida y 8.8 por ciento han pensado en suicidarse. Esto, de acuerdo con la primera Encuesta Nacional de Exclusión, Intolerancia y Violencia, realizada en bachilleratos públicos, en la cual se concluye que dicha problemática va en aumento.
Oaxaca, con 14 por ciento, y Tabasco, con 18.1 por ciento, son los estados en donde se reporta la mayor incidencia a escala nacional de jóvenes entre 15 y 19 años de preparatorias públicas que se han hecho daño con el propósito de quitarse la vida.
La investigación revela, además, que la población más vulnerable es la femenina, ya que 24.5 por ciento de las jóvenes oaxaqueñas desean perder la vida, mientras 21.7 por ciento han realizado algún acto para morir.
Con base en una muestra de 13 mil 104 alumnos de entre 15 y 19 años, el estudio confirma que la depresión es una problemática que afecta a gran parte de los muchachos. Y, bajo la perspectiva de género, son ellas, de nueva cuenta, las principales afectadas.
Síntomas como “ganas de llorar, no poder dejar de estar triste, sentirse solo, creer que la vida ha sido un fracaso y falta de apetito” afectan a 61.6 por ciento de las mujeres jóvenes y a 46.1 por ciento de los hombres.
Las entidades con mayores índices de depresión entre su población juvenil son Veracruz, con 60.6 por ciento; Puebla, con 60.3; el estado de México, con 60 por ciento, y Oaxaca, con 59.4 por ciento.
Las 10 entidades donde se registra mayor número de jóvenes que han atentado contra su vida son las siguientes: Oaxaca, con 14 por ciento; Tabasco, con 12.7; Morelos, con 12.4 por ciento; San Luis Potosí, con 11.5; Durango y Guerrero, con 11 por ciento, cada uno; Tlaxcala, con 10.9 por ciento; Distrito Federal, con 10.7 por ciento, Jalisco y Chihuahua, con 9.8 por ciento cada uno.
El promedio general por género es de 11.9 por ciento para las mujeres y de 5 por ciento para los hombres. Pero por entidad, Jalisco es el que tiene un mayor número de varones jóvenes (11.1 por ciento), y Oaxaca, de mujeres (21.7 por ciento) que se han hecho daño para terminar con su vida.
Y, en relación a las entidades con un mayor porcentaje de chavos que han pensado en suicidarse, destacan Tabasco, con 18.1 por ciento; Durango, con 16.9; Oaxaca, con 16.8 por ciento; Tlaxcala, con 16.5; San Luis Potosí, con 16.3 por ciento; Puebla, con 15.9; Guerrero, con 15.6, y Jalisco y Morelos, con 15.1 por ciento cada uno.
Crece la problemática
En el caso de la población femenina, el promedio general asciende a 16.8 por ciento, y en el de la masculina, a 8.5 por ciento. Sin embargo, 14 por ciento de los hombres jóvenes en Guerrero y 24.5 por ciento de las mujeres jóvenes en Oaxaca, han tenido pretensiones de suicidarse, lo que ubica a dichos estados con el mayor índice en esta problemática.

lunes, 14 de abril de 2008

Internet, favorece el suicidio?


Un estudio británico reciente afirma que las personas que buscan información sobre el suicidio en Internet tienen más probabilidades de encontrar sitios que animan al acto en lugar de ofrecer ayuda y apoyo.

Investigadores de las universidades de Bristol, Oxford y Manchester entraron una docena de términos de búsqueda, uno a la vez, en cada uno de los cuatro motores de búsqueda más populares de Internet para tratar de replicar cómo alguien podría buscar información sobre cómo suicidarse. Entonces, analizaron los primeros diez resultados de cada búsqueda, 480 resultados en total.

Los hallazgos, publicados en la edición del 12 de abril de la revista BMJ, incluyeron 240 sitios distintos, de los cuales apenas menos de la mitad ofrecía información sobre métodos de suicidio. Casi una quinta parte de todos los resultados de motores de búsqueda estudiados eran sitios dedicados al suicidio, y la mitad de éstos parecían animar, promover o facilitar el suicidio.

Sólo 62 sitios, o el 13 por ciento, se dedicaban más a la prevención del suicidio u ofrecían apoyo. Sólo 59 sitios disuadían activamente del suicidio.

Se encontró información sobre cómo suicidarse no sólo en casi la mitad de todos los sitios dedicados al suicidio y a información factual, sino también en el 21 por ciento de los sitios de apoyo y prevención y en el 55 por ciento de los sitios académicos o de políticas. Todos los informes noticiosos sobre suicidios en el estudio también proveían información sobre los métodos.

Los tres sitios que aparecieron con mayor frecuencia durante las búsquedas en Internet (llevadas a cabo usando los motores de búsqueda de Google, Yahoo, MSN y Ask.com) eran pro suicidio. El sitio de información Wikipedia fue el cuarto más popular. Todos los cuatro sitios evaluaban métodos de suicidio, lo que incluía información detallada sobre la rapidez, certeza y la cantidad probable de dolor asociada a cada método.

Los autores del estudio concluyeron que los proveedores de servicio tal vez deseen usar estrategias de optimización de Internet para mejorar las probabilidades de que los sitios de prevención del suicidio y apoyo salgan antes en la lista de resultados cuando las personas busquen información sobre métodos de suicidio.

HealthDay News/Dr. Tango

domingo, 3 de febrero de 2008

Suicidio factores de riesgo, son iguales?


Los factores asociados a los pensamientos y tentativas de suicidio son consistentes en todo el mundo, según muestra el Prof. Matthew Nock, de la Universidad de Harvard y de la OMS en el "British Journal of Psychiatry".

Estar afectado por una enfermedad mental, ser mujer, joven, con poca formación educativa y no casado son factores que se relacionan con un mayor riesgo de suicidarse o de intentarlo.

El estudio del Prof. Nock, basado en datos de una gran encuesta sobre salud mental de la OMS, ha examinado tanto la prevalencia del suicidio como los factores de riesgo en 17 países. Se trata del análisis más representativo y amplio sobre la conducta suicida que se ha realizado hasta la fecha.

"Nuestra investigación sugiere que los pensamientos y las conductas suicidas son más frecuentes de lo que uno podría pensar, y también que los factores de riesgo para esas conductas son similares en los distintos países de todo el mundo", señala el investigador.

Los resultados muestran que el 9,2% de todas las personas encuestados habían tenido pensamientos suicidas serios y que el 2,7% declara haber intentando suicidarse en algún momento de su vida. Sin embargo, existen diferencias de país a país en función de las tasas de pensamiento y conducta suicida. Por ejemplo, las tasas de pensamiento suicida varían del 3,1% en China al 15,9% en Nueva Zelanda. Una posible explicación puede residir en los diferentes estándares culturales en cuanto a la aceptación de explicar a otras personas los pensamientos suicidas propios. Por eso, en los países con tasas más bajas podría ser que personas encuestadas no reconozcan que alguna vez han pensado en acabar con su vida.

Además de los factores citados, el autor destaca que los pensamientos suicidas aumentan considerablemente en la adolescencia y primera juventud en todos los países estudiados.

Los factores de riesgo más importantes son los trastornos del estado de ánimo en los países más ricos y los trastornos del control de los impulsos en los países pobres o de ingresos medios.

Según el Prof. Nock, a menudo se piensa que los pensamientos y conductas suicidas afectan a personas que están deprimidas, pero en todos los países del estudio se ha visto que no solamente la depresión incrementa el riesgo, sino que trastornos del control de los impulsos, el abuso de sustancias y la ansiedad también están asociados al suicidio. De hecho, entre las personas con pensamientos suicidas, el riesgo de que intenten acabar con su vida no es más elevado entre aquellas con un trastorno del estado de ánimo, como la depresión, sino en aquellas con trastornos por abuso de sustancias o del control de los impulsos.

Otros hallazgos interesantes es que entre las personas que han pensado en suicidarse en serio, un 29% lo intentó posteriormente. Estas tentativas ocurren a menudo en el primer año tras el inicio de los pensamientos suicidas. La probabilidad de que se produzca una tentativa entre las personas que tienen pensamientos suicidas y cuenten con un plan para hacerlo es del 56%, pero sólo del 15,4% entre aquellas que no cuentan con un plan.

La investigación incluyó datos, de Nigeria, Sudáfrica, Colombia, México, Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda, China, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España, Ucrania, Israel y Líbano.


British Journal of Psychiatry 2008;192:98-105

viernes, 23 de noviembre de 2007

Tirarse a las vías del tren, en Japón


Japon tiene, con 30.000 suicidios anuales, una de las más altas tasas de suicidios del mundo. Unas 800 de estas muertes son calificadas como «accidentes de tren». Eso viene a decir que, como promedio, entre 2 y 3 personas se tiran a las vías del metro o del tren cada día en Japón. [Fuente: un apunte de Joi Ito reflexionando sobre el tema, tras el retraso habitual en el metro cada vez que sucede algo tan triste como esto.]