sábado, 28 de marzo de 2009

El Papa y una declaración devastadora para la salud de millones de personas

La comunidad científica se ha sumado al aluvión de críticas recibidas por Benedicto XVI, que la semana pasada declaró, de camino a su primer viaje como Papa a África, que la distribución de preservativos puede incrementar el problema del sida. La principal revista médica del mundo, The Lancet, publicó este viernes un durísimo editorial en el que calificaba de "vergonzosa y completamente inexacta" la postura del Pontífice respecto al condón. "El Papa ha deformado públicamente la evidencia científica para promover la doctrina católica sobre el asunto", denuncia el artículo. Si bien no es la primera vez que la prestigiosa publicación se manifiesta frente a la doctrina de la Iglesia católica sobre los preservativos y su papel protector frente al VIH, el editorial de The Lancet supone la primera crítica dirigida directamente contra un Papa. Los autores del artículo reconocen que "la oposición ética del Vaticano al control de la natalidad y el apoyo a la fidelidad conyugal y la abstinencia para el control del VIH son ya de sobra conocidas", pero consideran que las palabras de Joseph Ratzinger representan un paso adelante por su manipulación del consenso científico internacional. La revista recuerda que varios gobiernos -cita al francés, el alemán y el belga, olvida al español- han emitido comunicados críticos contra el Pontífice. También recoge las quejas de organismos poco sospechosos de anticlericalismo, como la oficina de Naciones Unidas contra la enfermedad (ONUSIDA), el Fondo de Población de la ONU y la Organización Mundial de la Salud.

Rectificación "insuficiente"
The Lancet carga también contra el intento del propio Vaticano de desdramatizar las palabras de Benedicto XVI. "En medio de la furia, incluso el padre Federico Lombardi -portavoz del Vaticano- intentó alterar las palabras del Papa", denuncia. Aluden así a la declaración recogida por el diario vaticanista L'Observatore Romano, en la que se puntualizaba el mensaje del Papa.
"Pero el comentario todavía está ahí y los intentos de suavizar las afirmaciones, interfiriendo con la verdad, no son el camino a seguir", apostilla The Lancet. Para la publicación está claro cuál debería ser el siguiente paso del Papa: "Cuando una persona influyente, sea un líder político o religioso, hace una declaración científica falsa que puede ser devastadora para la salud de millones de personas, debe retractarse".
La revista termina recordando a los "miles de católicos" que "trabajan incansablemente" para prevenir la difusión del VIH/sida. Si el Papa no se retracta, subraya el editorial, provocará un grave perjuicio a esos miles de cristianos y a toda la sociedad.
Via:publico.es

1 comentario:

Ana dijo...

orale que grueso, aunque sea el papa la regó feo.