lunes, 5 de octubre de 2009

Nobel de Medicina 2009: Elizabeth Blackburn, telomerasa y telómeros

Elizabeth Helen Blackburn (26 de noviembre de 1948) es una bioquímica australiana, descubridora de la telomerasa, una enzima que forma los telómeros durante la duplicación del ADN.
Nace en Hobart, capital de la isla de Tasmania (Australia), hija de un matrimonio de médicos. Estudió Bioquímica en la Universidad de Melbourne y se doctoró en Biología Molecular en 1975 por la Universidad de Cambridge. Allí conoció a John Sedat, también biólogo molecular, con quien se casaría. Comienza a estudiar los telómeros en la Universidad de Yale en 1975, pasando a la Universidad de California en Berkeley. En 1984, descubre junto a Carol Greider la enzima telomerasa, y un año después, la aíslan. Es entonces cuando comienzan a crear telómeros artificiales con el fin de estudiar la división celular y así poder controlarla. En 1986 es nombrada directora de laboratorio, convirtiéndolo en líder mundial en la manipulación de la actividad de la telomerosa en las células. En 1993 es nombrada directora del departamento de Microbiología e Inmunología. En 2001, Elizabeth Blackburn ingresó en la Comisión de Bioética de los EE UU, pero se retiró en 2004 en desacuerdo con las restricciones que la administración de George W. Bush imponía en la investigación celular. Elizabeth Blackburn fue una de los primeros bioquímicos en estudiar los telómeros, junto a John Gall y Jack Szostak. Los telómeros son los extremos de los cromosomas de las células eucariotas, necesarias tanto para la división celular como para mantener la integridad y la estabilidad de los cromosomas. La enzima telomerasa, quien forma los telómeros durante las duplicación del ADN, es quien pauta la vida de las células: cuanto menor sea la segregación de telomerasa, más cortos serán los telómeros, hasta llegar a un momento en que la división celular sea imposible y las células terminen muriendo. Por lo tanto, los telómeros están relacionados con el envejecimiento celular. Blackburn y Greider también descubrieron que las células cancerosas, sin embargo, son capaces de seguir produciendo mayor cantidad de telomerasa, provocando la aparición de tumores. Este descubrimiento puede contribuir a encontar sustancias, métodos o dianas eficaces para frenar la segregación de esta enzima y así ayudar en el tratamiento contra el cáncer.

Elizabeth Blackburn ha recibido numerosos premios prestigiosos:

Premio Eli Lilly de Microbiología (1988).
Premio de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en Biología Molecular (1990).
La Medalla de Oro de la Sociedad Americana contra el Cáncer (2000).
Premio Dr. AH Heineken de Medicina (2004).
Premio Albert Lasker por Investigación Médica Básica (2006) junto con Carol Greider y Jack Szostak.
Premio Louisa Gross Horwitz (2007) junto con Joseph G. Gall y Carol Greider.
Premio L'Oreal-UNESCO Award for Women in Science (2008).
Premio Paul-Ehrlich-und-Ludwig-Darmstaedter (2009) junto con Carol Greider.
Premio Nobel de Medicina (2009), junto con Carol Greider y Jack Szostak.[1]
En 2007, la revista Time la incluyó dentro de la lista de las 100 personalidades más influyentes del mundo.
Pertenece a las sociedades científicas más prestigiosas del mundo como la Sociedad Americana de Biología Celular, al Instituto de Medicina de Estados Unidos o a la Royal Society de Londres (Reino Unido).

Via:wikipedia
fayerwayer

domingo, 4 de octubre de 2009

Influenza pandémica A H1N1 y co-infecciones bacterianas


Muchas de las personas que murieron debido a la cepa de influenza pandémica H1N1 en Estados Unidos también tenían infecciones bacterianas.
Un estudio sobre 77 pacientes que fallecieron como consecuencia del nuevo virus pandémico H1N1 mostró que un 29 por ciento de ellos tenía co-infecciones bacterianas, señaló un reporte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses (CDC por su sigla en inglés). Alrededor de la mitad de esas personas tenía Streptococcus pneumoniae, una infección que puede prevenirse con una vacuna, y que los médicos no habrían detectado esas infecciones en las personas con gripe gravemente enfermas. El informe señaló que en las pandemias anteriores -en 1968, 1957 y 1918- muchos de los pacientes que murieron también estaban infectados con S. pneumoniae, Haemophilus influenzae, Staphylococcus aureus y Streptococcus grupo A, que causan fiebre reumática y faringitis bacteriana. El equipo de los CDC indicó que en un comienzo no parecía que las personas gravemente enfermas por la gripe pandémica o que murieron como consecuencia de ella tuviesen infecciones secundarias. Pero aparentemente los médicos no las habrían detectado. "Las pruebas clínicas de rutina empleadas para identificar las infecciones bacterianas entre los pacientes con neumonía no detectan muchas de esas infecciones", informaron los CDC. Cinco de los pacientes que fallecieron, incluidos uno de 9 y otro de 11 años, tenían infecciones con la superbacteria S. aureus resistente a la meticilina o SARM. Ninguno de los siete niños que murió tenía condiciones médicas preexistentes que los colocasen en riesgo especial de padecer complicaciones de la gripe, aunque uno era obeso y otro tenía síndrome de Down. Los investigadores advirtieron que los pacientes cuyos casos habían sido estudiados no presentarían a la nación como conjunto. Pero, como la mayoría de las víctimas de la popularmente conocida como influenza porcina, eran jóvenes, con una edad media de 31 años, entre 2 meses y 56 años.Moore dijo que las personas que reciben vacunas contra la gripe deberían consultar también sobre la inmunización neumocócica.

Via:reutershealth

sábado, 3 de octubre de 2009

Proteger a niños migrantes es urgente


El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó el jueves por consenso una resolución para proteger "los derechos humanos de los niños en el contexto de la migración".
El texto, presentado a iniciativa de México y apoyado por la mayoría de los países latinoamericanos y del Caribe, "exhorta a los Estados a que promuevan y protejan los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos los migrantes, en especial de los niños, independientemente de su situación jurídica". Sin haberse opuesto a la adopción de esta resolución, Estados Unidos no manifestó su apoyo explícito a la misma. Los países de la Unión Europea permanecieron en silencio pero tampoco se opusieron a su adopción. "El marco jurídico internacional para la protección de los derechos del niño se aplica sea cual sea la situación migratoria del niño y de sus padres o familiares", reza la resolución aprobada por el Consejo, integrado por 47 Estados. "Buscamos promover que los Estados otorguen la debida prioridad a la protección de los derechos de los niños, independiente de su calidad migratoria", precisó en su discurso el jefe de la delegación de México, Juan José Gómez Camacho, al presentar la resolución al Consejo. Su contenido abarca los derechos de los niños "que permanecen en sus países de origen cuando sus padres y familiares emigran", pero también cuando los menores emigran, "dada su vulnerabilidad a flagelos como el tráfico, la trata, la violencia y la explotación", explicó Gómez Camacho. La resolución expone "la necesidad de evitar la detención de niños por su condición migratoria", garantizando "el principio de no discriminación respecto a los niños migrantes o hijos de migrantes en los países de tránsito y destino", concluyó. La resolución reafirma que "la detención, el encarcelamiento o la prisión de un niño" sólo debe hacerse "como último recurso y durante el período más breve que proceda", e insta a los Estados a ocuparse de ellos cuando son privados de la libertad "sus padres, tutores o familiares como consecuencia de su situación migratoria". Insiste a su vez en "que el hecho de considerar la migración irregular de niños como un delito puede producir un efecto negativo en el disfrute de sus derechos humanos". El texto también subraya el derecho de todos los extranjeros "sea cual sea su situación en materia de inmigración" a comunicarse con un funcionario consular del Estado de origen en caso de arresto, detención, encarcelamiento o prisión preventiva. Y recalca, además, que los Estados deben garantizar a los niños migrantes acceso a servicios sociales, de salud y a la educación "en pie de igualdad con otros niños. Inclusive mediante la prevención y eliminación de las políticas discriminatorias".

Hipotermia para el niño asfixiado



Una investigación reciente muestra que reducir la temperatura corporal de los recién nacidos carentes de oxígeno disminuye el riesgo de problemas neurológicos más adelante. Desafortunadamente, la estrategia no redujo el riesgo de muerte ni discapacidad grave. Pero los hallazgos, que aparecen en la edición del 1 de octubre de la revista New England Journal of Medicine, ayudan a cerrar una brecha crucial en los esfuerzos por tratar a los bebés que sufren daño cerebral debido a la hipoxia, es decir, la falta de oxígeno.
Reducir la temperatura corporal, o hipotermia, se ha usado desde los años 20 y 30 para ayudar con lesiones e incluso para reducir el daño tras un ataque cardiaco. Los científicos apenas ahora recolectan datos sobre la manera en que la hipotermia podrían beneficiar a los bebés que tienen encefalopatía isquémica hipóxica (EIH), cuando la privación grave de sangre en el cerebro resulta en la muerte de células cerebrales, posiblemente llevando a parálisis cerebral o retardo mental. Investigaciones anteriores se han enfocado en los bebés prematuros, actualmente se trata de bebés a término, así que expande la indicación para su uso.
En este estudio, que se llevó a cabo en cinco países, participaron 325 bebés que tenían menos de seis horas de edad, que habían nacido casi a término y que habían sufrido daño cerebral como resultado de la privación de oxígeno. Se asignó a los recién nacidos al azar para atención de cuidados intensivos junto a enfriamiento del cuerpo a 33.5 grados Celsius (92.3 Fahrenheit) o a solo recibir cuidados intensivos. Los del grupo de enfriamiento fueron envueltos en mantas de enfriamiento y colocados en incubadoras sin encender. Les enfriaron por unas 72 horas. Entonces, se dio seguimiento a los bebés hasta que tenían 18 meses.
La mortalidad fue casi la misma en los dos grupos. 42 bebés del grupo de enfriamiento murieron, frente a 44 en el control de grupo. El número de bebés con discapacidades graves del neurodesarrollo fue de 32 en el grupo que fue enfriado y 42 en el grupo de control. Pero los bebés del grupo de enfriamiento tuvieron 57 por ciento más probabilidades de sobrevivir sin daño neurológico. Esto incluyó una reducción de 33 por ciento en el riesgo de parálisis cerebral, además de mejoras en las puntuaciones de los índices de desarrollo mental y capacidades psicomotoras. El enfriamiento también redujo el índice de problemas del neurodesarrollo: 21 de los bebés del grupo enfriado (de 112 supervivientes) frente a 33 (de 110 supervivientes) del otro grupo.
El enfriamiento probablemente funcione al hacer más lento el metabolismo de las neuronas en las células cerebrales de manera que evite que mueran.
Los cirujanos a veces usan enfriamiento severo para detener el corazón cuando realizan cirugía cardiotorácica en los recién nacidos.
Los autores, de un consorcio de instituciones de Gran Bretaña, apuntaron que algunos efectos tal vez no se evidencien hasta después de los 18 meses de edad, pero ningún estudio lo ha evaluado hasta ahora.

Via:: John Ragheb, M.D., director, pediatric neurosurgery, Miami Children's Hospital, and professor, clinical neurological surgery and pediatrics, University of Miami Miller School of Medicine; James M. Greenberg, M.D., director, division of neonatology, and associate director, Perinatal Institute, Cincinnati Children's Hospital Medical Center; Oct. 1, 2009, New England Journal of Medicine

No se olvida!