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sábado, 10 de enero de 2009

Nace en Londres una niña sin el gen del cáncer de mama

Ayer nació en Londres una niña seleccionada genéticamente para no portar un gen que dispara el riesgo de sufrir cáncer de mama. Los médicos del Hospital University College de Londres han cortado la transmisión familiar de un cáncer que se había repetido en tres generaciones de la familia paterna.Para conseguirlo los médicos sometieron a los padres a un tratamiento de fecundación «in vitro» y a una biopsia de los embriones para localizar a los que eran potencialmente sanos y no portaban una mutación en el gen BRCA1. Este gen no es el único que dispara el riesgo de cáncer de mama, pero las personas que lo portan tienen entre el 50 y el 80% de posibilidades de desarrollar la enfermedad. El padre de la pequeña era portador de ese gen y temía que sus hijos continuaran con esa terrible herencia después de ver cómo lo sufrían tres generaciones de mujeres de su familia, entre ellas su abuela, su madre, su hermana y una prima. El director de la Unidad de Reproducción Asistida del hospital, Paul Serhal, explicó ayer que «el legado de los padres es impedir que esta forma de cáncer que ha malogrado a la familia durante generaciones afecte a su descendencia».
Pero el nacimiento de esta niña da argumentos a quienes denuncian una progresiva admisión de «bebés a la carta». Con la selección genética se impide el nacimiento de embriones que quizá nunca hubieran tenido cáncer. No existe un cien por cien de posibilidades de que los portadores del gen BRCA1 desarrollen un tumor y si así fuera, existen tratamientos eficaces si se detecta a tiempo.Con la selección genética tampoco se elimina en su totalidad el riesgo de sufrir un cáncer de mama. En la enfermedad existen otros genes y otras causas implicadas. En este caso, el equipo del University College obtuvo un total de once embriones. A los tres días de desarrollo se les realizó una biopsia para saber si eran portadores del gen BRCA1. Seis de los embriones eran portadores y fueron destruidos. Dos potencialmente sanos fueron finalmente implantados en la madre, una mujer de 27 años que quedó embarazada finalmente de un único feto. Alrededor de mil bebés han nacido hasta ahora beneficiándose de ese método de selección genética para eliminar la carga genética de otras enfermedades. Casi siempre se ha recurrido a ellas para cortar la transmisión de males como la fibrosis quística o la enfermedad de Huntington o la distrofia muscular que no tienen hasta el momento un tratamiento eficaz. Los recelos éticos aumentan cuando la técnica se aplica en tumores como el cáncer de mama o el retinoblastoma -un tumor de los ojos- , donde es difícil asegurar que los niños que hereden la alteración genética desarrollarán la enfermedad.
Via:abc.es

lunes, 24 de noviembre de 2008

Células madre de la grasa permiten reconstruir con éxito la mama

El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha presentado hoy el primer implante en España de células madre derivadas de la grasa para reconstruir el pecho extirpado a causa un cáncer de mama. La técnica, que ya se había utilizado en el terreno de la cardiología, ha permitido operar con éxito hasta el momento a cinco mujeres. La iniciativa, que forma parte de un ensayo europeo en fase I con 40 pacientes con participación de Reino Unido, Italia y Bélgica, ha sido presentada por Rosa Pérez Cano, jefa del servicio de cirugía plástica y reparadora de este centro delante del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes; que ha sido abucheado a su salida por una treintena de sanitarios. Para llevar a cabo el implante, primero fue necesario extraer unos gramos de grasa del abdomen de las pacientes a través de una liposucción. Este material fue tratado en el laboratorio, gracias a una máquina cedida para la ocasión al hospital, para separar las células propias de la grasa (los adipocitos), células sanguíneas y suero de las mesenquimales, células madre adultas que tienen la capacidad de transformarse en diversos tejidos del organismo, especialmente en endotelio (de los vasos). La cantidad de grasa extraída en cada caso varió en función de la extensión de mama a reconstruir. El equipo de Pérez Cano se guió por un sencillo cálculo: para rellenar 90 centímetros cúbicos es necesario extraer unos 340 gramos de grasa, de donde se obtienen entre 28 y 30 millones de células madre mesenquimales. Finalmente, una vez purificadas y limpias estas últimas se inyectaron directamente en la mama. Tras la intervención, de apenas cinco horas, las pacientes volvieron a sus casas sin necesidad de un ingreso. Hasta dentro de un año no habrá resultados definitivos, "cuando podamos mostrar, esperemos, cómo estas células se han adaptado al medio y se han transfromado en vasos, en endotelio y en tejido mamario", ha epxlicado la cirujana plástica. Las mujeres, con una edad medio comprendida entre los 40 y 50 años, tenían un tumor de mama en estadios iniciales (sin metástasis ni ganglios afectados) que habían terminado el tratamiento con quimioterapia o radioterapia hace dos años. Ninguna de ellas tenía una mastectomía radical (extirpación completa del pecho), sino que habían sufrido otro tipo de cirugías más conservadoras, como la tumorectomía (extraer sólo el tumor) o cuadrantectomía (que consiste en quitar el cuadrante del pecho donde se encuentra la lesión). En los quirófanos de este mismo hospital, ya se había probado el mismo procedimiento para tratar a un hombre de 67 años, con angina de pecho y sus arterias coronarias dañadas. En aquella ocasión, las células mesenquimales se implantaron directamente en el corazón del paciente mediante un catéter para que se transformasen en músculo cardiaco y nuevos vasos sanguíneos. Este primer paciente forma parte de un ensayo más amplio que aún no ha concluido, con 36 participantes, de los que 21 ya han sido operados hasta la fecha y han mostrado mejorías. Otros dos fallecieron por causas no relacionadas con el tratamiento de células madre, según han explicado los participantes en la rueda de prensa. Hasta el momento, ningún ensayo con células madre en pacientes coronarios ha arrojado resultados concluyentes. La elección de las células madre para llevar a cabo este tipo de operación se debe a que pueden estar listas en apenas dos o tres horas, sin necesidad de cultivarlas durante semanas, como sí ocurre con otras células progenitoras. Además, el riesgo de que el paciente rechace el implante es prácticamente mínimo, debido a que se trata de su propio tejido. Precisamente, éste es uno de los factores que está llevando a buscar nuevas formas de reconstrucción mamaria para mujeres con cáncer, que permitan reemplazar algún día los implantes de silicona. En el Hospital Clínic de Barcelona, por ejemplo, están probando ya una técnica pionera para utilizar los adipocitos de la grasa obtenida mediante una liposucción (sin extraer en este caso las células madre), inyectarlos mediante pequeñas cánulas y hacer que estas células de la grasa reparen el tejido mamario extirpado a causa de un tumor; una técnica (llamada Coleman) muy habitual en los servicios de Cirugía Plástica. "Las células madre son el futuro de la medicina y de la cirugía plástica", ha explicado Pérez Cano. "Nos van a permitir reconstruir pabellones auditivos, incluso mamas completas", ha añadido esta especialista, al tiempo que ha manifestado el deseo de este hospital madrileño de crear en banco de células madre mesenquimales que facilite este tipo de ensayos e intervenciones. Otros hospitales, por su parte, optan por reconstruir el pecho con tejido obtenido del muslo. Una mezcla de piel, grasa, músculo, que se extirpa de la cara interna de la pierna y se coloca después en el lugar de la glándula mamaria; sin riesgo de infección y con un buen resultado estético a la vista y al tacto.
 
Via: elmundo.es
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domingo, 27 de julio de 2008

Por qué da cáncer de mama?

Ciudad de México.- En Estados Unidos mueren 40 mil mujeres cada año por este cáncer. Si se detecta antes de que se haya extendido a los ganglios o a otras partes del cuerpo, la posibilidad de curarlo es del 90 por ciento, entendiendo curación como estar viva y sin tumor a cinco años del tratamiento. En México ocupa el segundo lugar de muerte por cáncer en mujeres.La causa del cáncer de mama no se conoce, pero sí se saben algunos factores de riesgo.Se considera factor de riesgo a aquella situación que aumenta las probabilidades de padecer la enfermedad.
FACTORES DE RIESGO-Sexo: El cáncer de mama se da principalmente en la mujer y aunque también puede afectar a los hombres, la probabilidad es mucho menor.-Edad: A mayor edad, mayor aumento de riesgo de padecer algún tipo de cáncer. El porcentaje de desarrollo de tumores de mama aumenta a partir de los 35 años. Cerca del 18 por ciento de los casos se diagnostican en las mujeres de 40 a 49 años de edad, mientras que alrededor del 77 por ciento son mayores de 50 años en el momento del diagnóstico. Aunque se han presentado casos en mujeres entre 20 y 30 años.-Genes: Existen dos genes identificados que cuando se produce algún cambio en ellos (mutación), se relacionan con mayor probabilidad de desarrollar cáncer de mama. Estos genes se denominan BRCA1 y BRCA2. Según algunos estudios, entre el 50 y 60 por ciento de mujeres que han heredado esos genes mutados pueden desarrollar este tipo de cáncer.-Antecedentes familiares: Cuando un pariente de primer grado (madre, hermana, hija) ha tenido cáncer de mama, se duplica el riesgo de padecerlo. Si se trata de un pariente más lejano (abuela, tía, prima), el riesgo aumenta ligeramente.-Antecedentes personales: Una enfermedad mamaria benigna previa parece aumentar el riesgo en aquellas mujeres que tienen un gran número de conductos mamarios. Aún así este riesgo es moderado.-Raza: Las mujeres blancas son más propensas a padecer esta enfermedad que las de raza negra, aunque la mortalidad en estas últimas es mayor, probablemente porque a ellas se les detecta en etapas más avanzadas. Las que tienen menor riesgo de padecerlo son las mujeres asiáticas e hispanas.-Periodos menstruales y menopausia: Cuanto antes se presenta la menstruación (11 o 12 años) mayor es el riesgo, de dos a cuatro veces de padecer esta enfermedad si se compara con aquellas que comenzaron más tarde (en o después de los 14 años). Lo mismo ocurre con la menopausia: las mujeres con una menopausia tardía (después de los 55 años) aumenta el riesgo. El embarazo después de los 30 años es de igual manera un factor de riesgo. Estos factores, aunque muy frecuentes, suelen tener poca incidencia sobre el riesgo de padecer cáncer.-Parto: Las mujeres que nunca han tenido hijos o que los tuvieron sólo después de los 30 años tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama. Quedar en embarazo más de una vez o a temprana edad reduce el riesgo de padecer este tipo de cáncer.-Mujeres que no han tenido hijos: El riesgo es ligeramente mayor en mujeres que no han tenido hijos o aquellas que tuvieron su primer hijo después de los 30.-Radiación: Si una persona recibió radioterapia cuando era niño o adulto joven para tratarle un cáncer del área del tórax, tiene un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer de mama. Entre más joven se haya iniciado la radiación, mayor es el riesgo, especialmente si la radioterapia se administró cuando a la mujer se le estaban desarrollando las mamas.-Los implantes mamarios: El uso de antitranspirantes y el uso de sostenes con varillas no aumenta el riesgo de cáncer de mama. Igualmente, no existe evidencia de un vínculo directo entre el cáncer de mama y el aborto inducido o los pesticidas.
FACTORES RELACIONADOS CON EL ESTILO DE VIDA* Uso prolongado de anticonceptivos: Los últimos estudios han demostrado que el uso prolongado de anticonceptivos no está relacionado con este tipo de cáncer.* Terapia hormonal sustitutiva: Esta terapia que se utiliza para aliviar los síntomas de la menopausia, parece aumentar a largo plazo (más de 10 años) el riesgo de sufrir cáncer de mama, aunque los estudios al respecto no son del todo concluyentes.* Alcohol: La ingestión de bebidas alcohólicas está asociada a un ligero aumento en la posibilidad de padecer esta enfermedad.* Obesidad y dietas con alto contenido de grasas: La obesidad (exceso de peso) aumenta el riesgo, especialmente en las mujeres que han pasado por la menopausia. El exceso de tejido adiposo aumenta los niveles de estrógeno e incrementa la probabilidad de padecer cáncer de mama.Hay que tener en cuenta que aquellas mujeres que tengan mayores probabilidades de padecer cáncer de mama (por tener más factores de riesgo), pueden tomar medidas preventivas que reduzcan esa probabilidad como revisiones periódicas o cambios en su estilo de vida.El cáncer de mama no puede prevenirse, pero es curable si se detecta a tiempo, por lo que se debe realizar una mastografía, que sirve para detectar el crecimiento anormal de alguna tumoración dentro de los senos.Realizarse por primera vez una mastografía entre los 35 y 39 años para tener una referencia de cuál es el estado de las glándulas mamarias.Hacerse una mamografía cada dos años entre los 40 y 50 años.Realizarse una mastografía todos los años después de los 50 años.Practicarse un chequeo médico que incluya una mastografía es la mejor manera de saber cómo se encuentra la salud en general. En Mujer Saludable, única clínica especializada y preocupada por la salud de las mujeres, se ofrecen 13 estudios relacionados con las principales padecimientos que puede sufrir en algún momento la población femenina. Información en los teléfonos 52601989 y 52601854.
Por:Susana Sánchez

miércoles, 11 de junio de 2008

Bisfenol A, la FDA confirma la seguridad del plástico de algunas botellas


MADRID.- 'Las botellas que contienen el plástico bisfenol A (BPA) son seguras para la salud'. Con esta afirmación, la FDA (la Agencia reguladora de los medicamentos en EEUU) pretende zanjar la polémica desatada hace unos meses después de que un informe del Programa Nacional de Toxicología señalara que, en estudios en animales, esta sustancia producía trastornos hormonales, alteraciones en el comportamiento y más riesgo de sufrir cáncer de próstata y de mama.

Las autoridades sanitarias consideran que la exposición al BPA, presente en botellas, biberones, latas y otros envases, y que puede pasar al líquido y los alimentos que ingerimos, no son peligrosas para la salud humana y no hay motivos para su prohibición, una medida que se han planteado Canadá y algunos estados de EEUU.
Según el Doctor Norris Alderson, Comisario de ciencia de la FDA, "aunque algo de plástico puede llegar al producto, el nivel de exposición es seguro. Algunos estudios han reportado niveles más altos de exposición de los que observa la Agencia, pero muchos de esos trabajos se han realizado bajo condiciones poco realistas", recoge el diario 'Los Angeles Times'.
Pero a pesar de insistir en la ausencia de riesgo y destacar que no hay ninguna razón para que los ciudadanos dejen de consumir productos que contienen BPA, la FDA reconoce que seguirán las investigaciones sobre este componente.

Sin embargo, este intento de tranquilizar a la población no ha convencido a todos. Desde la Red de Salud Ambiental y Ciencia consideran que "los estudios con animales mostraban que incluso exposiciones a niveles bajos de bisfenol A eran peligrosas para el desarrollo del feto". Por eso se preguntan, en el diario estadounidense, si "es necesario esperar a que haya pruebas irrefutables sobre el daño en las personas antes de tomar acciones".

sábado, 12 de enero de 2008

El secreto está en la boca


Pronto los dentistas podrán determinar si sus pacientes tienen cáncer de mama o probabilidades de padecerlo.

Un grupo de científicos de Estados Unidos está desarrollando una serie de marcadores para analizar las proteínas de la saliva de pacientes, con el objetivo de identificar el desarrollo de esta enfermedad.

De momento, los ensayos clínicos de un prototipo de análisis están en fase de pruebas, según aseguró el departamento de odontología de la Universidad de Texas.

Los científicos también están investigando el análisis de la saliva para detectar otros tipos de cáncer, incluido el cervical.

Los expertos consideran que estos exámenes que vienen desarrollando podrían combinarse con otras pruebas de detección de cáncer de mama, como las mamografías, las pruebas de ultrasonido y los análisis de muestras de tejido.

Este grupo de científicos estadounidenses analizaron muestras de 30 pacientes y encontraron 49 proteínas que diferenciaron a aquellos pacientes sanos de aquellos que tenían tumores de cáncer de mama.

Con este nuevo análisis de proteínas de la saliva, también se pudo distinguir entre los tumores malignos y benignos.

El experto Charles Streckfus, quien encabezó esta investigación, afirmó a la BBC que -más allá de las caries dentales- los dentistas se encuentran en una buena posición para detectar enfermedades.

"La mayoría de la gente, especialmente mujeres y niños, visita a su dentista mucho más a menudo que cualquier otro médico. La saliva es una forma más rápida y sencilla de detección (de enfermedades)."

Pero expertos británicos aseguraron que este nuevo análisis puede ser más apropiado si lo utilizan los médicos de cabecera.

El profesor Damien Walmsley, consejero científico de la Asociación Británica de Odontología (ABO), se mostró optimista.

"Quizás un día será factible ir al dentista para que se detecten otras enfermedades, también el cáncer de mama, aunque es más probable que esta prueba se acabe llevando a cabo en centros especialistas o por su médico de cabecera".

Walmsley explicó a la BBC que la saliva ya se ha usado antes como herramienta de diagnóstico para determinar una amplia gama de enfermedades, incluso de cáncer.

Ensayos exitosos

"En el caso del cáncer de mama, los análisis de saliva se han usado para vigilar la respuesta de los pacientes a la quimioterapia o al tratamiento quirúrgico", explicó el especialista de la ABO.

"La boca es un buen indicador de la salud general de una persona, así que los dentistas desempeñan un papel importante a la hora de diagnosticar y detectar el cáncer oral", agregó.

Henry Scowcroft, experto de Cancer Research UK, una organización británica encargada de investigar esa enfermedad, aseguró a la BBC que investigadores de todo el mundo buscan formas de encontrar señales tempranas del cáncer en fluidos corporales como la sangre y la saliva.

"Este estudio es uno de tantos resultados de primeros ensayos exitosos o "Proof of Principle" que se publican cada año. Aunque las investigaciones hechas sólo han experimentado con un número reducido de personas".

Scowcroft señala que "la técnica podría no ser eficaz si se realiza con un grupo mayor de personas, y no hay datos sobre que tan eficaz puede ser esta práctica".

Aún hay mucho más trabajo que hacer para tratar de descubrir si este método puede utilizarse rutinariamente."

Por su parte, Antonia Dean, de la organización británica "Breast Cancer Care", cree que las mujeres deben ser bien informadas sobre las pruebas de diagnóstico actuales, que según asegura son realmente eficaces en la detección del cáncer de mama.

Tomado de BBC Mundo

viernes, 11 de enero de 2008

Las bases genéticas de la metástasis en el cáncer de mama


El equipo de Joan Massagué en el Instituto Médico Howard Hughes del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center en Nueva York (Estados Unidos) ha dado un paso más en la identificación de las bases genéticas de la metástasis del cáncer de mama. Los investigadores, que publican su último trabajo en la revista 'Nature', han descubierto que determinadas piezas de pequeño tamaño de ácido ribonucleico, denominadas microARN, evitan la expansión del cáncer de mama a los pulmones y a los huesos.

La investigación del laboratorio de Massagué muestra que la mayoría de los tumores de cáncer humanos invasivos y agresivos carecen de tres moléculas clave de microARN denominadas miR-335, miR-126 y miR-206. Cuando los investigadores volvieron a colocar las moléculas en los tumores de cáncer de mama humanos en ratones, los tumores perdieron su capacidad para extenderse.

Según explica Joan Massagué, investigador del Instituto Médico Howard Hughes del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, "los pequeños ARN evitan la expansión del cáncer al interferir con la expresión de genes que proporcionan a las células cancerígenas la capacidad para proliferar y migrar".

Los análisis biológicos han revelado que miR-126 influye en la tasa de proliferación de las células metastásicas, mientras que miR-335 y miR-206 influyen en la capacidad de las células para migrar a los pulmones o el hueso.

Los científicos se muestran optimistas ante la posibilidad de que su trabajo pueda promover el desarrollo de nuevas pruebas clínicas para evaluar la probabilidad de que los tumores de mama se extiendan. La metástasis del cáncer de mama es la principal causa de mortalidad por la enfermedad y se produce cuando las células de un tumor primario consiguen desprenderse e invadir otro órgano.

A diferencia de las moléculas más largas de ARN mensajeros (ARNm) que codifican proteínas celulares, los microARN regulan la actividad genética al suprimir o promover la traducción de ARNm, que en realidad son plantillas genéticas de las proteínas. En las proteínas en construcción, la plantilla de ARNm se trascribe a partir de genes del ADN y se transporta a los ribosomas, las fábricas de proteínas de las células.

La maquinaria que regula los niveles de ARNm y destruye los ARNm defectuosos es crítica para asegurar que los errores del código genético no pasen a las proteínas. Estudios anteriores de otros equipos científicos han mostrado que ciertos tumores tenían menores niveles de expresión de ARN, lo que situó en esta línea al equipo de Massagué, que fijó su atención en la identificación de los microARN suprimidos en el cáncer humano de mama agresivo y metastásico.

Los científicos analizaron primero células en cultivo de cáncer de mama humano metastásico para crear un perfil genético de microARN producidos por las células cancerosas. Cuando compararon este perfil de microARN con el de las células cancerosas no metastásicas descubrieron que un pequeño conjunto de microARN se encontraba reducido en gran medida sólo en las células metastásicas.

Los investigadores descubrieron más tarde que cuando restablecían los valores normales de tres de estos microARN (miR-335, miR-126 y miR-206) en las células de cáncer de mama humano en cultivo, reducían en gran medida su capacidad para expandirse a los pulmones y huesos de los ratones. Los investigadores midieron luego los niveles de microARN en células cancerígenas de 20 pacientes con cáncer de mama y descubrieron menores niveles de microARN en aquellos con metástasis.

Los autores descubrieron una asociación especialmente fuerte entre la pérdida de miR-335 y el regreso del cáncer, así que buscaron los genes que eran regulados por este microARN. Sus análisis revelaron un grupo de seis genes cuya actividad crecía en gran medida con la pérdida de miR-335 en las células metastásicas. Descubrieron dos genes en particular, SOX 4 y TNC, que regulaban la migración celular, un proceso crítico para la invasión de otros tejidos por el cáncer. Cuando los científicos bloquearon la actividad de estos dos genes redujeron la capacidad de las células para expandirse.

Un análisis posterior de datos de 368 pacientes con cáncer de mama mostró que los tumores con un nivel más alto de expresión de los seis genes regulados por miR-335 eran mucho más propensos a la metástasis que aquellos con niveles más bajos de estos genes.

Según indica Massagué, la identificación de los microARN y los genes que controlan la metástasis que éstos regulan podría ser útil tanto en la progresión como en el tratamiento del cáncer de mama. "La firma genética que hemos identificado podría ofrecer otra herramienta para evaluar la probabilidad de que un cáncer progrese. Existe un buen número de estas firmas y las más útiles son aquellas que consisten en genes que no sólo son marcadores sino que en realidad actúan como mediadores de la metástasis. Y en esta firma genética, hemos identificado tal conjunto de mediadores".

"En segundo lugar, estos descubrimientos revelan aún más genes que podrían ser objetivos para fármacos que interfirieran con la metástasis. Los investigadores en este campo están ahora acumulando un catálogo de genes con relevancia clínica a explorar, y el conjunto que hemos identificado ha mostrado tener tal relevancia".

Massagué señala que su grupo está ahora diseñando experimentos para descubrir si los genes del cáncer de mama regulados por los microARN que han identificado también controlan la metástasis de otros tipos de cáncer. "Hemos abierto una ventana hacia interrogantes futuras importantes sobre tales genes y mi esperanza es que este estudio conduzca a descubrimientos que sean incluso más importantes y útiles que los que se incluyen en esta ocasión", concluye el investigador.
Tomado de: www.europapress.es

domingo, 23 de diciembre de 2007

Turnos laborales nocturnos, ¿aumentan riesgo de cáncer?


Hasta hace algún tiempo era una herejía sugerir que el hábito de fumar contribuía con el cáncer de pulmón. Ahora, otra idea que inicialmente generó rechazo está aceptándose: los tunos laborales nocturnos podrían incrementar el riesgo de cáncer.

El mes próximo, la Agencia Internacional para Investigación sobre cáncer, el organismo de la Organización Mundial de la Salud que se encarga de los temas del cáncer, clasificará al turno de trabajo nocturno como un ''probable'' cancerígeno.

Eso colocará al trabajo nocturno en la misma categoría de agentes causantes de cáncer que los esteroides anabólicos, las radiaciones ultravioletas y los gases de combustión de los motores diesel.

Si se demuestra que la teoría de los turnos laborales nocturnos es verdadera, millones de personas de todo el mundo podrían resultar afectadas. Los expertos estiman que cerca del 20% de la población trabajadora de los países desarrollados labora por la noche.

Es un cambio sorpresivo para una idea que en un principio los científicos calificaron como ''absurda'', expresó Richard Stevens, epidemiólogo especialista en cáncer y profesor del Centro Médico de la Universidad de Connecticut.

En 1987, Stevens publicó un documento sugiriendo una relación entre la luz de la noche y el cáncer de seno.

Intentaba determinar por qué la incidencia del cáncer de seno se incrementó repentinamente a comienzos de los años 30 en las sociedades industrializadas, donde el trabajo nocturno era considerado un hito del progreso. La mayoría de los científicos quedaron desconcertados con su propuesta.

Pero en los últimos años, varios estudios han encontrado que las mujeres que trabajan durante la noche durante varios años son más propensas al cáncer de seno, y que los animales que están más tiempo despiertos en la noche tienen más tumores cancerígenos y mueren antes.

Algunos trabajos de investigación también han mostrado que los hombres que trabajan de noche tienen un porcentaje mayor de incidencia de cáncer de próstata.

Tomado de : El Universal