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miércoles, 14 de octubre de 2009

La diarrea mata a más niños que el sida, el paludismo y el sarampión juntos


La diarrea mata a más niños que el sida, la malaria y el sarampión juntos. Esta enfermedad, que en los países desarrollados no supone preocupación, es la responsable de casi una de cada cinco muertes anuales de niños, en total 1,5 millones. Un informe de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) que publica hoy la revista médica The Lancet establece siete medidas para el control de esta enfermedad que no se cumplen. Según el informe, menos del 40% de los niños que sufren diarrea en países en desarrollo recibe el tratamiento recomendado, y el problema está estancado desde el año 2000. Estas organizaciones recomiendan comomedidas de tratamiento sales orales para la rehidratación y suplementos a base de zinc, ambos escasos en estos países. Tampoco hay progresos en la prevención, dice el informe, como en el acceso a agua potable, amamantamiento del bebé, vacunación contra el sarampión o vitamina A. Es necesario poner en marcha la vacuna contra el rotavirus (responsable del alta hospitalaria del 40% de los menores de cinco años tras una diarrea), mejorar el alcantarillado y el acceso al agua potable y concienciar a las madres de la importancia del amamantamiento. Las doctoras Tessa Wardlaw, de UNICEF, y Elizabeth Mason, del Departamento de Salud Infantil y Desarrollo de la OMS, recomiendan "acelerar su aplicación [de la vacuna del rotavirus] en Africa y Asia, donde se da la mayor incidencia debe ser una prioridad internacional". Las medidas preventivas son: vacunación contra el rotavirus y el sarampión, el fomento del amamantamiento en régimen exclusivo y la administración de suplementos a base de vitamina A, lavado de las manos con jabón, mejora de la cantidad y calidad del agua, incluidos su almacenamiento y tratamiento en el hogar, y fomento del alcantarillado en todo el municipio.

Via:elpais

jueves, 24 de septiembre de 2009

A quiénes prefieren picar los mosquitos?


Un grupo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha aplicado un método para saber cómo identifican estos insectos a sus víctimas, lo que permitirá predecir los modelos de transmisión de enfermedades infecciosas como la fiebre amarilla, el dengue o la malaria.El equipo ha aplicado una novedosa técnica de identificación de especies a partir del ADN de la sangre de los afectados por las picaduras contenida en el aparato digestivo de determinados artrópodos (mosquitos, pulgas o chinches), y que podría permitir desarrollar políticas de control ante estas enfermedades de las que ejercen como transmisores principales. Según han publicado en las páginas de la revista 'Plos One', este método ayudará a entender porqué los mosquitos están picando más al ganado y a humanos en determinados momentos y por qué. Uno de los autores, Jordi Figuerola, ha explicado que "las nuevas técnicas moleculares servirían para determinar, por ejemplo, si tener animales de compañía sirve para que los mosquitos piquen menos a las personas y más al perro, al gato o al canario". O cómo afecta la existencia de otras 'víctimas' alternativas al riesgo de contacto de las poblaciones humanas con el virus West Nilw en EEUU o Europa, o el dengue en Sudamérica. Según los expertos, la creencia de que a los mosquitos les atrae la sangre dulce "no parece tener ningún fundamento científico", mientras que la temperatura corporal sí le agrada a estos insectos. También les gusta la ropa húmeda, especialmente si la empapa el sudor, y otros estudios han demostrado que los mosquitos se sienten atraídos por sustancias presentes en la piel y que según la especie pican en distintas partes. Un último trabajo mostraba que a los mosquitos 'Anopheles gambiae' les agrada el olor del queso llamado 'Limburger cheese', ya que la bacteria implicada en la producción del queso está muy emparentada con otra que vive en los pies humanos. De hecho, sólo las especies de mosquitos que se alimentan de humanos se sienten atraídas por este queso.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Mortalidad infantil

Las muertes infantiles disminuyeron en todo el mundo, aunque están altamente concentradas en las naciones pobres, según mostraron datos difundidos el jueves por Naciones Unidas. Un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) reportó que en el 2008 murieron unos 8,8 millones de niños menores de 5 años en el mundo, comparado con los 12,5 millones fallecidos en 1990. La disminución se debe fundamentalmente, según el informe, a los mejores métodos de prevención de la malaria y a la acción para reducir la transmisión de madre a hijo del virus del sida. No obstante, el 99 por ciento de las muertes infantiles se produjo en países pobres. El cuarto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas apunta a una reducción de dos tercios en la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años entre 1990 y el 2015. Para cumplir con esa meta, la tasa de mortalidad infantil debería alcanzar una disminución anual promedio del 4,4 por ciento, una tasa muy por encima del 1,8 por ciento logrado hasta el momento. "La tasa de reducción en la mortalidad de los menores de 5 años es aún extremadamente insuficiente para lograr la meta MDG (del milenio) para 2015, particularmente en Africa subsahariana y el sur de Asia", indicó Danzhen You, de UNICEF en Nueva York, en un comentario publicado en la revista médica The Lancet. "Es alarmante que entre los 67 países con altas tasas de mortalidad (40 de cada 1.000 niños o más), sólo 10 estén en camino de cumplir el MDG 4 (cuarto objetivo del milenio). Estos hallazgos exigen un esfuerzo más concertado para acelerar los progresos", añadieron You y otros autores. La Africa subsahariana actualmente representa la mitad de las 8,8 millones de muertes de niños menores de 5 años registradas en el 2008, mientras que la zona sur de Asia tiene la segunda mayor tasa de mortalidad infantil, con un 32 por ciento. Los autores señalaron, sin embargo, que algunas mejoras en los programas de vacunación, el trabajo para combatir el virus del sida y el uso de mosquiteros para luchar contra la malaria podrían no haber quedado reflejadas plenamente en los números. "Existe evidencia, por lo tanto, para creer que la aceleración en la supervivencia infantil podría ya estar en marcha", escribieron los expertos de UNICEF. Los autores añadieron que había una necesidad urgente para que la salud de la comunidad mundial vuelva a centrarse en la neumonía y la diarrea como dos de las tres causas más importantes de mortalidad en los menores de 5 años. "Nuevas herramientas, como vacunas contra la neumonía neumocócica y la diarrea, brindarían gran parte del empuje necesario y un punto de inicio para la revitalización del programa exhaustivo contra estas dos enfermedades", añadieron los especialistas.

sábado, 16 de mayo de 2009

El 15 de junio del 2009, cambiará el mundo .........


No es ningún evento olímpico.
No se trata de fútbol,
Ni de Fórmula 1.
Tampoco es una Cumbre Mundial más................................................


El 15 de junio, el equipo del doctor Pedro Alonso inicia la fase 3 de la vacuna contra el paludismo (malaria). Una de las mayores empresas epidemiológicas de la historia. Once centros, de seis países, que vacunarán a 16.000 personas. Un ensayo clínico de más de 200 millones de dólares. Cada 30 segundos muere una persona en el mundo por malaria. Cada año se producen unos 500 millones de casos clínicos. La mayoría de ellos son niños y mujeres embarazadas. El 30% de los pacientes muere a las 24 horas de su ingreso hospitalario. El paludismo es endémica en 80 países. La enfermedad asola los países más pobres. Cuanta más pobreza, más paludismo. Pero el paludismo también es responsable de la pobreza. Se estima que reduce un 1,3% el PIB cada año del país donde se instala.

La batalla de los cien años.
La primera descripción del plasmodium falciparum data de 1870. El plasmodium no es un virus o una bacteria. Es un parásito que se transmite a los humanos por el vector del mosquito hembra Anopheles, con un ciclo vital muy complejo. Fue identificada también por Cook en la isla de Java a finales del siglo XIX. El primer esfuerzo por la erradicación del paludismo data de 1918. En 1958 se inicia una campaña mundial, que acabó en un rotundo fracaso. Hasta hace pocos años, la comunidad científica se mostraba muy escéptica en el combate contra el paludismo...Conviene recordar que el 84% del gasto sanitario está dirigido al 16% de la población mundial. De los 1.223 nuevos fármacos que entraron en el mercado entre 1975 y 1997 sólo 13 estaban indicadas para enfermedades tropicales, que afectan a los países más pobres. Sólo se destina un 10% de la investigación sanitaria para el 90% de la carga mundial de enfermedades.

El doctor Pedro Alonso
En los estudios de medicina, el paludismo ocupó unos 15 minutos de la formación del doctor Pedro Alonso. Tras licenciarse en medicina, se trasladó a Gambia. Dos años más tarde, creó el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM). Su principal aportación fue la implantación de las mosquiteras impregnadas de insecticida. Sus dos hijos fueron infectados por paludismo. El equipo del CRESIB del Hospital Clínic de Barcelona descubrió el primer tratamiento eficaz. En 2004 se publica en Lancet los primeros resultados del ensayo clínico de la RTS,S/AS02A.

El 15 de junio de 2009 se inicia la fase 3 del ensayo clínico de la RTS,S.
Si el resultado es positivo, el 2011 estará disponible la primera vacuna contra el paludismo. El proyecto es tutelado por la Agencia Europea del Medicamento con el fin de garantizar el acceso universal a la vacuna. Será el principio del fin de la enfermedad más devastadora de la humanidad. Anoten en sus agendas. El 15 de junio cambiará el mundo.

jueves, 7 de mayo de 2009

Pandemias, gripe, mentiras y juegos de video


24.000 personas mueren diariamente de hambre, 3.000 de malaria, 3.500 de tuberculosis, algunas centenares de dengue. Estos son los números de las verdaderas epidemias, pandemias o como se quieran llamar a lo que rodean nuestras vidas y las hacen más inestables.Si buscamos datos de estos desastres que asuelan este mundo injusto en que vivimos podemos quedarnos de piedra: hay poca información porque estas verdaderas epidemias no venden diarios ni inciden en la atención radiofónica de los oyentes ni en la mirada compasiva de los televidentes. No nos preocupan porque no nos afectan. Salvo excepciones la gripe porcina ha provocado un regusto por el sensacionalismo en todos los medios de comunicación. La alerta sanitaria, lógica al producirse en un país tan deficiente desde el punto de vista médico como México, ha sido reconvertida en una amenaza galáctica como si el mundo estuviese a punto de enfrentarse a un virus mutante capaz de convertirnos a todos en primos de los cinematográficos Lobezno y los X men. El circo mediático ha cruzado una vez más la línea del pudor y ha vomitado en los principios básicos del periodismo. En vez de utilizar una vara de medir lógica, la prensa ha jugado a provocar la histeria colectiva. Todo con tal de vender papel, aunque fuese pura basura, mentiras radiofónicas o videos adulterados. Todo con tal de desviar la atención de problemas más graves que nos afectan.
Cada uno de los supuestos muertos por el virus de moda ha tenido más espacio mediático que decenas de miles de muertos por virus antiguos o enfermedades que deberían estar erradicadas si nuestras autoridades políticas o sanitarias tuviesen una pizca de vergüenza. O si nosotros tuviésemos la decencia de protestar por los verdaderos virus de destrucción masiva.
El virus más cansino de la historia ya que parece que sólo le gusta viajar en avión, “sin voluntad asesina”, tal como lo ha definido algún epidemiólogo, ha sido presentado como un criminal en serie dispuesto a matar a un ritmo de película de terror de serie B.
Casi todos los informativos de televisión o de radio o casi todas las crónicas escritas han destacado con ambigüedad calculada cifras adulteradas, casos personales que carecían de interés médico y han escondido las llamadas a la calma de los especialistas más sensatos.
Algunas crónicas parecían copiadas de mediocres novelas de ciencia ficción. Otras empezaban por la anécdota, la sensata idea de que estamos ante un globo hinchado mediático e irresponsable, aparecía perdido o sepultado bajo paladas de verborrea.
El virus le ha venido de perlas al gobierno de nuestra nación. De repente el desastre económico del último año se ha volatilizado. La semana en que se anunció el derrumbe histórico de nuestro producto interior bruto, con cifras de desempleados que mejor ni comentar, todo lo anterios se ha superado con un simulacro interpretado por el virus menos letal de la historia.
A la oposición tampoco le ha disgustado el entretenimiento. Sus crisis internas y sus corruptelas han quedado aparcadas hasta mejores tiempos. En vez de asumir unos previsibles costes políticos se han dedicado a desempolvar la artillería de cara a las elecciones. Otra vez asistiremos al bochornoso espectáculo al que gobierno y oposición nos tienen acostumbrados desde hace varios años cada vez que se acerca una cita electoral.
Más de ocho millones de personas mueren al año de hambre, un millón y medio de paludismo y una cantidad parecida de tuberculosis. 900 millones de seres humanos sufren hambre extrema, más de 52 millones en América Latina.
Y como explica el diario Público en su edición del sábado 300.000 personas mueren al año por enfermedades o virus que “no generan alarma”. Por ejemplo, 70.000 de Leishmaniasis, 50.000 de Cisticercosis, 55.000 de Rabia. Y además las variantes de la gripe causan 3.000 muertos anuales solo en España.

¿Por qué todos estos muertos no tienen derecho a su minuto de gloria? Porque han fallecido fuera de la hora punta de los noticieros y en lugares alejados de nuestras vidas y nuestras conciencias.

Las diez verdaderas pandemias del siglo XXI


El brote de la Gripe A ha conseguido eclipsar al mundo con un balancecreciente de muertos en México y dos casos en EEUU, según la OMS. La prensa internacional se ha unido para provocar una histeria colectiva global. Según los expertos, para desviar la atención de problemas más graves que nos afectan, como la crisis. Paradójicamente, se hace oídos sordos sobre las millones de personas que todavía mueren en el mundo por enfermedades curables. No puede negarse las batallas ganadas en el campo de la salud pública, pero algunas de esas victorias simplemente se han limitado a las naciones más ricas. Si las cuentas no fallan, en países en vías de desarrollo siguen muriendo al día de hambre 24.000 personas, 3.000 de malaria, 3.500 de tuberculosis y casi 7.000 se infectan de sida. Las farmacéuticas no invierten en el tratamiento de estos males porque no les aporta beneficios directos. Una conducta irresponsable también contribuye a la propagación de estas enfermedades. El ejemplo más dantesco es el sida, que se contagia mediante fluidos corporales. Se ha calculado que, desde el año 2000 hasta 2020 unos 68 millones de personas morirán. En los 25 años anteriores, ya mató a más de 27 millones de seres humanos. Presentamos algunos detalles de diez de los brotes y amenazas más extendidos en el mundo.

1. Hambre

Según Naciones Unidas, cada cinco segundos muere un niño de hambre al mismo tiempo que uno de cada cinco niños en Estados Unidos es obeso. 10 millones de personas mueren al año de hambre o las enfermedades que provocan y acentúan la malnutrición. Paradójicamente, el mundo produce comida más que suficiente para todos los seres humanos. El presupuesto total mundial que dan los gobiernos de los países ricos para el desarrollo de los países pobres es de 50.000 millones de dólares al año. El hambre, que mata directa o indirectamente a nueve veces más personas al día de las que murieron en las Torres Gemelas de Nueva York, es la manifestación mas extrema posible del fracaso humano.

2. Sida

Unas 33 millones de personas viven con VIH, que se contagia mediante fluidos corporales. Se ha calculado que, desde el año 2000 hasta 2020, unos 68 millones de personas morirán. En los 25 años anteriores, ya mató a más de 27 millones de seres humanos. También casi 7.000 personas se infectan al día de sida, 1.400 menores de 15 años mueren de la enfermedad y el mismo número de niños quedan huérfanos por el mismo motivo. Se ha comprobado que casi todos los infectados con el virus que provoca el sida viven en países en desarrollo.

3. Tuberculosis

Un tercio de la población mundial (más de 2.000 millones de personas) está infectado con la bacteria que produce la tuberculosis, una enfermedad que afecta fundamentalmente los pulmones. Unas nueve millones de personas desarrollan la condición cada año cuando sus sistemas inmunes se debilitan, normalmente por enfermedad o embarazo. En 2007, 1,3 millones de personas murieron por tuberculosis en personas sin sida. Normalmente es una enfermedad que puede tratarse con antibióticos, pero las formas resistentes a los fármacos complican y encarecen mucho la terapia.

4. Malaria

Casi la mitad de la población, unos 3.300 millones de habitantes, corren el riesgo de desarrollar esta dolencia tropical que se transmite entre las personas a través de los mosquitos. Anualmente cerca de un millón de personas mueren por esta causa, o por el paludismo, en su mayoría niños menores de cinco años. Los grupos más vulnerables son los niños, las mujeres embarazadas, los viajeros, los refugiados y los trabajadores que migran a zonas endémicas.

5. Gripe normal

La gripe estacional normal se instala en el cuerpo de entre 3 y 5 millones de personas anualmente en todo el mundo. Entre 250.000 y 500.000 mueren a consecuencia de ella. La mayoría, otra vez, en economías desarrolladas. En el siglo XX ha habido tres brotes pandémicos de gripe: en 1918, en 1957 y en 1968, conocidas como la gripe española, asiática y hongkonesa. Unos 50 millones murieron durante el primer brote, 2 millones fallecieron en el segundo y entre 1 y 3 lo hicieron en el tercero. En España, el año pasado murieron 73 personas de gripe estacional normal.

6. Cólera

El cólera es una infección diarreica aguda que suele expandirse mayormente en las zonas con agua contaminada e inundaciones y escasa higiene. Puede provocar la muerte de adultos saludables en horas por deshidratación. La Organización Mundial de la Salud avisó de que millones de personas probablemente se infectan con cólera cada año. Seguramente una cifra diez veces superior a los casos oficialmente informados por los países. Una de cada dos personas moriría sin tratamiento con sales de rehidratación o antibióticos.
Recientemente, más de 4.000 personas han muerto por una epidemia de cólera en Zimbawe y una cifra algo menor en Irak. En ambos casos, las fuentes de agua contaminada fueron las responsables.

7. Hepatitis B y C

Es una infección viral que ataca al hígado y de la cual se ha infectado unos dos millones de personas en todo el mundo, 600.000 de las cuales no consigue sobrevivir al año. Se expande como el sida pero, para diferenciarse, puede sobrevivir fuera del cuerpo por al menos siete días y se previene a través de la vacunación. La Hepatitis C infecta a entre 3 y 4 millones de personas al año, fundamentalmente por contacto directo con sangre. No existe vacuna contra esta forma, que es una de las principales causas de hepatitis aguda y enfermedades hepáticas crónicas como la cirrosis y el cáncer de hígado.

8. Fiebre del dengue

Se ha denominado la enfermedad tropical más extendida después de la malaria y también se transmite a través de los mosquitos. En su forma más severa, puede generar hemorragia y muerte. Unos 2.500 millones de personas, dos quintos de la población, corren riesgo por la enfermedad, endémica en más de cien países. Según la OMS, las zonas urbanas en regiones tropicales y subtropicales son las que más riesgo corren de infectar a unos 50 millones de personas al año, que no cuentan con tratamiento específico para su curación.

9. Fiebre amarilla

Fue llamada así por la ictericia que causa en algunos pacientes. Es una condición viral que provoca la muerte de 82 personas al día. Unos 33 países africanos, con una población conjunta de más de 500 millones de personas, están en riesgo. También es endémica en nueve países sudamericanos y varias islas del Caribe. Según la OMS, los estados de más riesgo son Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú.

10. Meningitis

Es una infección bacteriana potencialmente letal de la cubierta que rodea al cerebro y la médula espinal. La meningitis es más común en África subsahariana, donde un brote provocó más de 25.000 decesos en 1996. Existen vacunas para prevenirla y varios grupos de ayuda trabajan para aumentar su disponibilidad en las zonas de alto riesgo. Unicef ha declarado hace poco que más de 2.500 personas han muerto por al enfermedad en Nigeria, Níger, Burkina Faso y Chad desde comienzos de 2009. Hasta el 20% de las personas que sobrevive a la meningitis sufre daño cerebral, pérdida de audición o problemas de aprendizaje. Se contagia a través de besos, estornudos, tos o compartiendo utensilios de cocina y vasos.

domingo, 4 de enero de 2009

Una bacteria contra el dengue y la malaria

Los mosquitos son responsables de la transmisión de algunas de las enfermedades más temibles del planeta, como la malaria, que afecta cada año a 500 millones de personas, y el dengue, responsable de graves brotes febriles en otros 50 millones. A pesar de su importancia, la ciencia todavía no ha sido capaz de encontrar una defensa adecuada para estas pestes. Y la fumigación de viviendas y la distribución de mosquiteras impregnadas con insecticida no han dado todos los frutos esperados. Un grupo de científicos australianos y chinos propone hoy en Science luchar contra los mosquitos con sus propias armas: infectándolos. El equipo, dirigido por Conor McMeniman, de la Universidad de Queensland, ha conseguido emponzoñar al mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, con una bacteria -Wolbachia- que reduce a la mitad su esperanza de vida. Como el virus del dengue requiere un par de semanas en el mosquito para adquirir capacidad infecciosa, los investigadores creen que reducir su existencia disminuirá también la transmisión del virus. Y sugieren, esta estrategia podría aplicarse para frenar la expansión de otras enfermedades, como la malaria y la fiebre del Nilo Occidental. El equipo de McMeniman cuenta con la inteligencia de la bacteria a su favor. A lo largo de millones de años de evolución, Wolbachia se las ha apañado para desarrollar ingeniosas técnicas que permiten su propagación. La bacteria, por ejemplo, es heredable, así que la descendencia de un insecto infectado nace con el patógeno. Además, el microbio utiliza mecanismos como el de la incompatibilidad citoplasmática, que impide que un macho infectado pueda reproducirse con una hembra sana. Para perpetuar su estirpe, el mosquito debe aparearse con hembras enfermas. Estas estrategias han conseguido que la Wolbachia esté presente en hasta cinco millones de especies de insectos en América del Sur, Centroamérica y el Caribe. Sin embargo, la bacteria no afecta de manera natural a los mosquitos que transmiten el dengue y la malaria. Los científicos han batallado durante tres años en el laboratorio con cultivos de células de Aedes aegypti hasta conseguir infectarlas con una cepa de bacterias lo suficientemente virulenta como para invadir las poblaciones del mosquito en la naturaleza. El experto en enfermedades infecciosas Andrew Read, de la Universidad Estatal de Pensilvania (EEUU), da la bienvenida en las páginas de Science a este biopesticida. "La eliminación a gran escala de los mosquitos con insecticidas químicos es popular entre la gente, pero abre nuevos nichos para la llegada de nuevos vectores y al muy alto precio de crear resistencias", señala.
Via: publico.es

domingo, 20 de abril de 2008

Malaria o Paludismo: Todos contra ella, Como? INTERNET por supuesto!!!


Los internautas de todo el mundo podrán contribuir financieramente y "construir comunidades de apoyo" a siete proyectos de investigación médica para luchar contra la malaria en Tanzania.


Ideado por Tom Hatfield, un británico de 25 años de edad que cuando era estudiante de secundaria creó "Soccernet" para venderlo luego por 40 millones de dólares, el portal MalariaEngage.org servirá a partir de ahora para apoyar la lucha contra la malaria.

Hatfield, quien estudia en la Universidad de Harvard, menciona que descubrió el terrible impacto de la malaria durante una visita por África, y que al preguntarse cómo ayudar a los investigadores pensó "en la tecnología que conecta a la gente".

Con MalariaEngage.Org como un "canal", dijo esperar encontrar "donde sea a la gente joven para comprometerse con la ayuda en África y con investigadores que están buscando soluciones a graves problemas, como la malaria".

El doctor Peter Singer del Centro de Bioética de la Universidad de Toronto y uno de los organizadores del proyecto, dijo a Notimex que en la actualidad no hay suficientes fondos para financiar los proyectos de investigación médica contra la malaria en África.

La iniciativa de Tom Hatfield servirá para que la gente financie con donaciones de 10 dólares o más, pueda seguir y discutir de manera interactiva con los participantes, vía Internet, el desarrollo de siete grupos de investigación médica sobre la malaria, agregó.

El objetivo es conseguir un financiamiento de 10 mil a 50 mil dólares para descubrir o aplicar formas de combatir la malaria, que en África causa diariamente la muerte de tres mil niños, es la principal causa de mortalidad en Tanzania y afecta al desarrollo social y económico de África.

Hatfield, honrado en 2001 como "Líder Global del Futuro" en el Foro económico de Davos, dijo que el impacto de la malaria lo había golpeado durante un viaje por África, y a su regreso él y muchas personas más se preguntaron qué se podía hacer.

Los proyectos que serán financiados en Tanzania incluyen investigaciones médicas en el uso de plantas que repelen a los mosquitos, que son los vectores de la enfermedad, y que de manera práctica han sido utilizadas en el campo de refugiados de Lukole, en Tanzania.

Las picaduras de mosquito y los casos de malaria disminuyeron mucho cuando algunas de esas plantas fueron sembradas en el campo de refugiados, según Hamisi Malebo, un investigador especializado en productos naturales y la medicina tradicional. Otro proyecto investigará soluciones para poner al alcance de los tanzanios los mosquiteros embebidos de insecticidas, cuyo costo actual de 6.50 dólares es prohibitivo para la mayoría.

Un tercer proyecto a cargo del doctor Julius Massaga investiga terapias contra la malaria para niños menores de cinco años con combinaciones de dos o más medicamentos.

Dos proyectos investigarán el uso de fármacos a base de plantas de la familia Artemisia, de uso en la medicina tradicional china y el principio activo que constituye la "primera línea" de tratamiento en muchos países Africanos.

Otro proyecto está dirigido al tratamiento preventivo para las mujeres embarazadas, que son muy vulnerables a la malaria y al ser transmitida al feto provoca nacimientos de niños con anemia y muy bajo peso, lo que aumenta la mortalidad infantil o afecta el desarrollo del niño.

Por último, se financiará un proyecto destinado a mejorar la colaboración entre los "curanderos" tradicionales -que son consultados en las comunidades antes que los médicos o enfermeras- y los trabajadores de salud.

Al resumir su iniciativa Hatfield dijo que se trata simplemente de "ser creadores de una ética de solidaridad con la gente que está sufriendo en África".

Via:http://www.am.com.mx/

jueves, 17 de abril de 2008

Paludismo, nuevo medicamento desarrollado en Brasil


GINEBRA (AFP) - Un nuevo medicamento que propone un tratamiento simplificado contra el paludismo será presentado el viernes en Río de Janeiro, tras una alianza tecnológica entre la empresa farmacéutica pública brasileña Farmaguinhos/Fiocruz y la fundación privada DNDi, anunció esta fundación en Ginebra.
El tratamiento será vendido al precio de 2,5 dólares por adulto en América Latina, donde cada año un millón de personas se ven afectadas por el paludismo y luego en el sudeste asiático, con tres millones de nuevos casos al año, indicó DNDi (Iniciativa de medicamentos para Enfermedades Olvidadas, en inglés).

Este tratamiento, que debe ser tomado durante tres días, combina por primera vez dos medicamentos que hasta ahora se ingerían de forma separada, el artesunato y la mefloquina.Ambos componentes son muy utilizados en América Latina y el sudeste asiático desde hace una década para combatir el paludismo.
Su asociación es una de las cuatro combinaciones recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para combatir la enfermedad y contrarrestar la resistencia de los parásitos ante los medicamentos antipalúdicos clásicos.

"Esta nueva combinación de dosis fijas (...) fue desarrollada para responder a las necesidades de los pacientes. Es más fácil utilizarla, más accesible financieramente, sin dejar de ser un producto de calidad", indicó el doctor Bernard Pecoul, director ejecutivo de DNDi ante la prensa en Ginebra.Jean-René Kiechel, director de proyecto de DNDi, destacó la pequeña talla de las pastillas, la estabilidad del producto en regiones muy húmedas y su empaquetamiento particularmente práctico.

El desarrollo del producto en el Sudeste asiático se hará en alianza con el grupo farmacéutico indio Cipla, anunció DNDi.Para DNDi se trata del segundo lanzamiento al mercado de un medicamento antipalúdico desarrollado en asociación con un grupo farmacéutico. El año pasado, DNDi y Sanofi-Aventis habían lanzado un tratamiento basado en la asociación de artesunato y amodiaquina, a un costo de un dólar por adulto y 0,50 dólares por niño.

La Fundación DNDi, con sede en Ginebra, es una organización con fines no lucrativos, fundada en 2003 a iniciativa de Médicos sin Fronteras (MSF).

Via:http://es.noticias.yahoo.com/

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Pepino de mar contra la malaria


Los pepinos de mar podrían convertirse en una poderosa arma para bloquear la transmisión del parásito que causa la malaria, según un nuevo un estudio. Ya que produce una proteína llamada lectina, que afecta el desarrollo de los parásitos.
Un equipo integrado por expertos de diferentes países manipularon genéticamente mosquitos, que poseían el parasito de la malaria, para producir la misma proteína en sus intestinos al momento de alimentarse.

El estudio de la revista especializada PLoS, de la Biblioteca Pública de Ciencias de Estados Unidos, halló que la proteína interrumpía el desarrollo de los parásitos dentro del estómago de los insectos.

La malaria es una enfermedad que causa la muerte de más de un millón de personas cada año en todo el mundo y afecta a 500 millones de individuos en el planeta.Para estimular la producción de lectina en los mosquitos, los investigadores fusionaron un gen del pepino marino, el que produce la proteína, con un gen del insecto.
Los resultados demostraron que la técnica fue efectiva al combatir varios de los parásitos que causan la malaria.

La lectina envenenó a los parásitos en una etapa temprana de su desarrollo, llamada oocineto.

Generalmente, los oocinetos migran a través de las paredes del estómago de los mosquitos, y producen miles de células hijas que invaden las glándulas salivales e infectan a la persona cuando le sustraen sangre o lo pican.

Sin embargo, una vez expuestos a la proteína lectina, los oocinetos mueren antes de que puedan empezar a movilizarse.
Aunque la proteína del pepino de mar reduce significativamente el número de parásitos en los mosquitos, no los elimina totalmente de todos los insectos", dijo Sinden.

"En la fase actual de desarrollo, los mosquitos genéticamente modificados podrían seguir siendo peligrosos para los seres humanos".

"El objetivo del proceso de investigación es encontrar la forma de modificar genéticamente mosquitos para que el parásito que produce la malaria no pueda desarrollarse dentro de ellos", explicó Sinden.

El profesor Sanjeev Krishna, un experto en malaria del St. George Hospital, en Londres, dijo que los nuevos tratamientos para combatir la enfermedad son vitales, pues hay evidencia de que los parásitos que la provocan están desarrollando resistencia a los actuales medicamentos usados para combatir la malaria.

"Es un paso muy importante para desarrollar un potencial método para controlar la infección", dijo el docente.

Por su parte, el doctor Ron Behrens, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de la capital británica, señaló que la técnica es prometedora desde la perspectiva teórica, pero advirtió que introducir mosquitos genéticamente modificados podría acarrear dificultades prácticas.

Se estima que el 40% de la población mundial corre el riesgo de contraer la enfermedad.

Tomado de: BBCMundo.com