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domingo, 7 de septiembre de 2008

Nuevo enfoque sobre la diabetes

Dos terapias experimentales indican la posibilidad de un nuevo rumbo en el tratamiento de la diabetes, ambos mediante el uso de compuestos que produce el organismo, señalaron expertos estadounidenses.
Uno de los dos estudios sugiere que algunos de los tratamientos actuales contra las enfermedades autoinmunes, como la enfermedad de Crohn, estarían tomando un enfoque equivocado y generando daño en algunos pacientes. Las dos investigaciones, publicadas en Proceedings of the National Academy of Sciences, apuntan a corregir algunas de las cosas que funcionan mal y causan la diabetes tipo 1, que se genera cuando las células inmunes destruyen erróneamente las células pancreáticas que producen la insulina. La insulina es la hormona que regula los niveles de azúcar en la sangre. La Federación Internacional de la Diabetes estima que 230 millones de personas en todo el mundo padecen la enfermedad y que alrededor del 10 por ciento de ellas tienen el tipo 1 de la condición. Los pacientes suelen ser diagnosticados en la juventud y deben controlar cuidadosamente los niveles de glucosa o azúcar en sangre, además de consumir insulina de por vida, dado que la enfermedad no tiene cura.
El equipo de la doctora Denise Faustman, del Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard en Boston, probó un medicamento genérico económico usado para prevenir la tuberculosis, llamado bacilo Calmette-Guerin o BCG. Faustman indicó que el BCG eleva temporalmente los niveles de una proteína del sistema inmune llamada factor de necrosis tumoral o TNF. Estudios previos demostraron que aumentar el TNF en ratones permite curar en ellos una dolencia similar a la diabetes humana."Si se trata de un ratón, contamos con un tratamiento. Pero el objetivo final son las personas", manifestó Faustman.
El equipo de Faustman demostró que las personas con diabetes tipo 1 tienen cierto número de células T anormales. Ellas atacan y destruyen los tejidos pancreáticos encargados de fabricar la insulina.
Los exámenes de sangre de 675 pacientes con diabetes y 512 personas saludables mostraron que los diabéticos tenían algunas células T CD8 "asesinas", que podrían ser eliminadas con TNF o BCG.
Los expertos añadieron que las células T "buenas" no fueron dañadas por el tratamiento.Un segundo equipo, del Centro Médico de la University of Texas en Dallas, tomó un camino distinto, al utilizar la hormona denominada leptina.
La leptina, descubierta en 1994, es generada por las células grasas pero las personas con diabetes tipo 1 suelen tener niveles anormalmente bajos de esta hormona. El equipo de Roger Unger empleó terapia genética para tratar a ratones con páncreas dañados que no producían insulina y estaban muriendo. Los expertos usaron un virus para transportar los genes que hicieron que los hígados produjeran enormes cantidades de leptina. "En dos semanas estaban completamente normales". "Esto fue totalmente inesperado", añadió. Unger cree que la leptina modifica la función de otra hormona llamada factor de crecimiento similar a la insulina 1 o IGF1, haciendo que actúe más como la insulina para regular los niveles de azúcar en sangre. Dado que el enfoque con terapia genética sería muy riesgoso en las personas, Unger planea inyectar leptina a ratones diabéticos para ver si funciona de la misma forma.
Via; medlineplus

jueves, 1 de mayo de 2008

Diabetes gestacional, cada dìa más frecuente


(HealthDay News)- El número de mujeres que comienza el embarazo con diabetes tipo 1 o tipo 2 se ha duplicado desde 1999, pero las tasas de diabetes gestacional siguen siendo las mismas, según una investigación reciente.

En algunos grupos de edad los resultados son incluso peores. Investigadores de Kaiser Permanente hallaron que el número de adolescentes que tenía diabetes pregestacional se ha quintuplicado.

"Es importante reconocer que con el incremento de la obesidad y el sobrepeso, más mujeres que nunca antes están iniciando sus años reproductivos con diabetes", dijo la autora del estudio Jean Lawrence, científica investigadora del Centro médico Bellflower de la Kaiser Permanente en Bellflower, California.

También agregó, "tener diabetes durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto espontáneo en la primera etapa de gestación y el riesgo de mortinatos más adelante en el embarazo. Además, incrementa las probabilidades de tener un bebé con defectos congénitos, de bebés más grandes y más dificultades para dar a luz".

Los resultados del estudio aparecen en la edición de mayo de Diabetes Care.

Las investigaciones anteriores se habían centrado en el número de mujeres que desarrollaban diabetes durante el embarazo, lo que se conoce como diabetes gestacional, que generalmente desaparece después del parto.

En el nuevo estudio participaron 175,249 mujeres que dieron a luz entre 1999 y 2005, así como mujeres que tenían diabetes tipo 1 y tipo 2. Todas las mujeres del estudio fueron atendidas en uno de los once hospitales de Kaiser Permanente en el sur de California. El cincuenta y dos por ciento de las mujeres eran hispanas, el 26 por ciento blancas, el 11 por ciento de islas del pacífico y asiáticas y el diez por ciento negras, de acuerdo con el estudio.

La diabetes preexistente, la tipo 1 o tipo 2, se detectó en el 1.3 por ciento de todos los embarazos. En 1999, la tasa de diabetes preexistente era de 0.81 por 100 nacimientos; para 2005, ese número pasó a 1.82 por 100 nacimientos.

Sin embargo, durante el periodo de seis años, las tasas de diabetes gestacional permanecieron prácticamente sin cambios. En 1999, 7.5 mujeres por cada 100 nacimientos tenían diabetes gestacional; en 2005 esa cifra era 7.4 mujeres por 100 nacimientos.

Lo que cambió durante el periodo de estudio fue la proporción de diabetes preexistente en comparación con la diabetes gestacional. En 1999, de todos los embarazos afectados por la diabetes, el diez por ciento se debía a la diabetes pregestacional, mientras que el 90 por ciento se debía a la diabetes gestacional. En 2005, el 21 por ciento de las mujeres tenía diabetes pregestacional, en comparación con el 79 por ciento de diabetes gestacional, según el estudio.

Los investigadores también subrayaron algunas diferencias en cuanto a la raza y la edad. Las mujeres negras, hispanas y asiáticas o del pacífico eran más propensas a tener diabetes pregestacional; las adolescentes y las mujeres mayores de 40 experimentaron incrementos espectaculares en sus tasas de diabetes pregestacional. Las madres adolescentes experimentaron un incremento de cinco veces en las tasas de diabetes pregestacional, mientras que las madres mayores de 40 años observaron un incremento de 40 por ciento en la tasa de diabetes pregestacional.

Los expertos culpan gran parte de este incremento a la creciente tendencia al sobrepeso y la obesidad.

"Observamos un incremento en la diabetes tipo 2. Eso se debe al incremento en las tasas de sobrepeso y obesidad. Asimismo, la diabetes tipo 2 se está diagnosticando a edades cada vez más tempranas", dijo Lawrence, que sugirió que las mujeres deben hacer todo lo que puedan por reducir su riesgo de diabetes tipo 2 al seguir una dieta saludable, mantener un peso adecuado y hacer actividad física. Señaló que no existe una forma conocida de prevenir la diabetes tipo 1.

El Dr. Stuart Weiss, endocrinólogo del Centro médico Langone de la Universidad de Nueva York, dijo "me sorprendió que la incidencia de diabetes gestacional no hubiera aumentado".

Para las mujeres que saben que tienen diabetes antes del embarazo, aconsejó Weiss: "Controlen sus niveles de glucosa en sangre de la manera más agresiva posible. El control no será fácil porque hay que seguir una nutrición adecuada y controlar también el azúcar en sangre".

Sin embargo, agregó, intentarlo es crucial, porque podría ayudar a prevenir algunas complicaciones serias asociadas con la diabetes.

Via:http://www.nlm.nih.gov/

jueves, 13 de marzo de 2008

Vitamina D vs la diabetes tipo 1


Según un equipo de investigadores británicos, los niños que han tomado estos suplementos mostraron 30% menos riesgo de desarrollar la enfermedad.

La diabetes tipo 1 es un trastorno que se desarrolla cuando el sistema inmune destruye las células pancreáticas, encargadas de producir la hormona insulina.
Esta hormona es necesaria para controlar los niveles de glucosa en la sangre.

La enfermedad, que comienza en la primera infancia, es más común en Europa y América del Norte, donde se calcula hay unos dos millones de personas afectadas.
Pero la enfermedad ha aumentado en todo el mundo, y se cree que entre 2000 y 2010 el número de casos nuevos ascenderá 40%.

"Estamos ya hablando de una epidemia de diabetes a nivel mundial, tanto de la tipo 1 como la tipo 2" dijo a BBC Ciencia la doctora Adriana Mimbacas, del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, en Uruguay.
"Y ha habido una revolución en la investigación para ver lo que realmente está afectando al individuo, pero todavía no lo sabemos con claridad".
"Este estudio brinda un dato más para tener en cuenta pero no necesariamente es lo único, ya que la diabetes depende de muchos otros factores", afirma la experta.

Los investigadores del Hospital St Mary para Mujeres y Niños en Manchester, Reino Unido, revisaron los datos de cinco estudios sobre los efectos de la suplementación de vitamina D.
Los resultados mostraron que ésta no sólo parece reducir el riesgo sino que el efecto depende de la dosis.
Es decir, entre más alta y regular la dosis, menores las probabilidades de desarrollar la enfermedad, afirma el estudio publicado en Archives of Disease in Childhood (Archivos de Enfermedades de la Infancia).

Estudios anteriores han demostrado que la gente a quien se acaba de diagnosticar diabetes tipo 1 tiene concentraciones menores de vitamina D que los que no padecen la condición.

Asimismo, la falta de exposición al sol, que permite al organismo producir la vitamina, ha sido vinculada a la incidencia de la enfermedad.

Es por eso, dicen los expertos, que un niño en Finlandia tendrá 400 veces más probabilidades de desarrollar el trastorno que un niño en Venezuela.
"Como toda enfermedad multifactorial -explica la doctora Mimbacas- la diabetes tipo 1 tiene una base genética y una base del medio ambiente".
"La vitamina D tiene mucho que ver con los factores del medio ambiente, es decir donde hay más sol hay más posibilidades de absorber naturalmente esta vitamina", agrega la experta.

"Pero también puede haber un mecanismo genético que esté modificando esa absorción de la vitamina".
"Nosotros hemos estudiado -desde el punto de vista genético- si las variantes del receptor para la vitamina D tienen diferencias en las distintas poblaciones" explica la doctora Mimbacas.

No podemos decir que todos debemos tomar vitaminas para evitar la diabetes porque son muchos los factores que influyen en la enfermedad"
Y sí hemos encontrado diferencias de acuerdo al origen étnico de las personas", agrega.
Es por eso, que más allá del lugar donde se vive, también puede haber diferencias dependiendo de la base genética de la persona, afirma la especialista.

Otras investigaciones también han encontrado una relación entre los niveles bajos de vitamina D y exposición solar a otros trastornos autoinmunes, como esclerosis múltiple y artritis reumatoide.
Pero tal como señala la experta, no se puede ser categórico y afirmar que la diabetes tipo 1 depende de la vitamina D.

"No podemos decir que todos debemos tomar vitaminas para evitar la diabetes -afirma Adriana Mimbacas- porque son muchos los factores que influyen en la enfermedad".
"Se debe consultar al médico y él tendrá que valorar si es conveniente o no tomar ese suplemento".

Via:http://news.bbc.co.uk/hi/spanish