Los Hemangiomas de la Infancia (HI) son tumores vasculares frecuentes en la edad pediátrica. Sólo un 10-15%o debe ser tratado por eventuales consecuencias vitales, funcionales o estéticas. Los corticoides orales son el tratamiento de elección actual. Sin embargo, en los últimos 2 años se ha reportado la excelente respuesta de los hemangiomas al tratamiento con Propranolol oral. Objetivo: Evaluar esta nueva terapéutica en un número limitado de pacientes Chilenos con hemangiomas de la infancia con indicación de tratamiento sistémico y presentar esta experiencia. Pacientes y Método: Presentamos 30 casos de HI tratados en nuestra institución con Propranolol oral, usando una dosis de 2 mg/kg/día en 2 tomas diarias. Resultados: Un 77% de los pacientes eran de sexo femenino. El 40% de los hemangiomas eran segmentarios, 90% eran únicos, 67% estaban ubicados en cabeza y cuello y 23% estaban ulcerados. El tratamiento se inició en promedio a los 119 días de vida y duró en promedio 7 meses. En la totalidad de nuestros pacientes el uso de Propranolol aceleró el inicio de la involución del hemangioma y disminuyó el color, brillo y crecimiento. El 43% de los pacientes presentó irritabilidad y trastornos del sueño. No se presentaron efectos adversos importantes en ninguno de nuestros pacientes. Conclusión: El tratamiento con Propranolol fue altamente efectivo y seguro en nuestra serie de pacientes y proponemos, tomando en cuenta los reportes publicados al respecto, que debiera ser el tratamiento de elección para los hemangiomas de la infancia.
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jueves, 3 de febrero de 2011
viernes, 20 de marzo de 2009
Médicos franceses han descubierto un tratamiento para el hemangioma

Médicos franceses han descubierto un tratamiento para el hemangioma, una afección que provoca una acumulación anormal de vasos sanguíneos en la piel o en órganos internos, generalmente en la cara o cuello, según publican en la revista médica "New England Journal of Medicine". Esta patología es en un 30% de los casos de nacimiento o aparece en los primeros meses de vida. Puede desaparecer por sí sola, pero en algunos casos provoca problemas estéticos y llega a ser discapacitante si afecta a los ojos o las vías respiratorias. Hasta ahora solía tratarse con corticoides y quimioterapia, así como con cirugía en los casos más graves. Sin embargo, el equipo especializado en enfermedades raras de la piel dirigido por Alain Taïeb en el Hospital de Burdeos ha descubierto que la aplicación de betabloqueantes, un tipo de fármaco que se utiliza para tratar dolencias cardíacas, hace desaparecer estas lesiones. El descubrimiento fue fortuito y se produjo cuando un bebé de tres meses con un hemangioma severo que afectaba a las vías respiratorias, al que se le había prescrito corticoides, tuvo como efecto secundario de estos fármacos un trastorno cardíaco, que fue tratado con betabloqueantes. Unos días después de empezar a recibir betabloqueantes, el tamaño y volumen del hemangioma del pequeño empezaron a reducirse, y la lesión desapareció a las pocas semanas. Por ello, el equipo de Taïeb decidió aplicar betabloqueantes a otro bebé con un hemangioma que afectaba a toda la cara y no respondía al tratamiento con otros fármacos, volviendo a lograr una curación total. Los dermatólogos frances han conseguido la curación de 32 bebés con hemangioma con una edad media de cuatro meses administrando betabloqueantes durante seis meses. La terapia, que tiene escasos efectos secundarios, ya ha sido aplicada por otros dermatólogos de todo el mundo, beneficiando en total a unos 300 niños, y su eficacia es cercana al 100%. Para confirmar estos resultados se ha puesto en marcha un amplio estudio en Europa y Estados Unidos, y también se evalúa la posibilidad de utilizar betabloqueantes de administración tópica para casos de hemangioma leve.
Via:discapnet
martes, 17 de febrero de 2009
Un fármaco que borra los malos recuerdos
Un equipo holandés borra recuerdos relacionados con el miedo en varias personas. Es la primera vez que un experimento de este tipo se realiza en humanos.El mecanismo es sencillo. Basta con administrar al paciente una dosis de propranolol, un beta-bloqueante empleado en el tratamiento de la hipertensión, antes de la evocación del recuerdo. Este sencillo gesto 'rompe' el proceso de reconsolidación de la memoria y ésta desaparece o permanece en el olvido y no alcanzamos a recordarla.La ciencia descubrió que durante los primeros compases de formación de un recuerdo era posible actuar sobre ellos y hacerlos desaparecer. Durante años, se creyó, sin embargo, que los recuerdos ya consolidados en la memoria eran inamovibles. Pero pronto numerosas investigaciones realizadas en animales dieron con su talón de Aquiles: la reconsolidación. Cada vez que se evoca una determinada memoria, ésta puede ser modificada y, por tanto, eliminada. Ahí fue donde centraron sus esfuerzos los especialistas en la materia. Merel Kindt y sus colegas del Departamento de Psicología Clínica de la Universidad de Amsterdam decidieron poner en marcha con seres humanos lo que otros habían llevado a cabo en animales. Cuarenta sujetos se prestaron para el ensayo que borraría de sus mentes un recuerdo que se les había creado mediante un sencillo ejercicio de condicionamiento del miedo (mostrándoles fotos de arañas acompañadas o no de un estímulo 'doloroso'). Un día después de la adquisición de ese miedo, la mitad de los participantes recibió un placebo y la otra una dosis de 40 mg de propranolol y se dispusieron para la reactivación del recuerdo. Veinticuatro horas más tarde, aquellos que habían tomado el fármaco no mostraron reacción de miedo frente al estímulo (en este caso, las imágenes de arañas) en contra de lo que ocurría en el grupo del placebo.Sencillamente, no tenían miedo a las imágenes porque no recordaban que debían tenerlo. "Un resultado muy prometedor para el tratamiento de memorias intrusivas [aquellas persistentes e indeseadas] tales como las que suceden en el síndrome de estrés postraumático", ha explicado a elmundo.es Joseph LeDoux, catedrático de Neurociencia y Psicología en la Universidad de Nueva York, uno de los máximos exponentes en este campo.El propranolol, un fármaco consumido por millones de hipertensos en el mundo, actúa sobre los receptores beta-adrenérgicos de la amígdala (estructura cerebral relacionada con el aprendizaje emocional y la modulación de la memoria) durante el procesamiento de información emocional. Es posible, se aventuran los autores en las páginas de la revista 'Nature Neuroscience', que "interrumpa la síntesis de proteínas de la memoria amigdalar del miedo, provocando la alteración de ese recuerdo".Para Merel Kindt, "estos hallazgos muestran que podremos desarrollar técnicas capaces de reducir permanentemente miedos como los del estrés postraumático, fobias y otros trastornos de ansiedad", según ha declarado a este medio. Su trabajo es "una extensión muy importante a los seres humanos de los trabajos realizados en animales por mi laboratorio"- en palabras de LeDoux-, que han servido para establecer las nociones básicas de estos estudios y en los que se basa buena parte del resto de investigaciones.
Via:fecyt
Imagen:Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (película)
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