Mostrando entradas con la etiqueta cirujano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cirujano. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de julio de 2008

El mito de James Barry

La historia de James Barry comienza en un lugar indeterminado en un año cercano a 1795. A los 13 años finalizó la escuela de medicina, y tras unos años de espera, en 1813 se alistó en la Armada Británica. Allí sirvió con distinción en muchas de las colonias que la corona británica tenía, incluyendo India, Sudáfrica y Canadá.
Estando en Sudáfrica, Barry se convirtió en el primer cirujano del Imperio Británico que realizó con éxito una cesárea donde tanto la madre como el hijo sobrevivieron. Antes de eso, este tipo de operación sólo se realizaba cuando la madre estaba muerta (o casi).
Pasaron los años, y Barry continuó haciendo méritos. Poco a poco, fue ascendiendo hasta lograr el rango de Inspector General de Hospitales de la Armada, aunque también tuvo tiempo para trabajar con la Marina Real mejorando las condiciones sanitarias de los marineros.
Hasta aquí puede parecer una trayectoria admirable, aunque no todo lo extraordinaria que podríamos esperar. Entonces, ¿de dónde viene eso del mito?
Pues de que según se dice, James Barry era una mujer.
En aquellos tiempos, una mujer no podía acceder a estudios médicos, ni mucho menos llegar a ejercer como doctor o cirujano. Por ese motivo, desde su infancia (cuando comenzó en la escuela de medicina), disimuló su sexo para poder aprender y trabajar de aquello que realmente le interesaba.
Al parecer, su habilidad para ocultar su verdadero sexo fue tal que hasta que no murió en 1865 y se le realizó la autopsia, no se descubrió el engaño. Incluso se dice que llegó a disimular un embarazo, y que se encargó ella sola de dar a luz y realizar todos los cuidados.

lunes, 14 de julio de 2008

DeBakey invetor del 'by pass' fallece a los 99 años

AGENCIAS ELMUNDO.ES /HOUSTON Más de 60.000 operaciones cardiacas, técnicas revolucionarias, ilustres pacientes... Durante más de siete décadas, Michael DeBakey desarrolló una serie de procedimientos quirúrgicos, hoy en día comunes para tratar dolencias coronarias, que llevaron a muchos a considerarlo el padre de la cirugía cardiovascular moderna. DeBakey ha fallecido a los 99 años.
"Ha mejorado la salud humana y marcó las vidas de las generaciones futuras" dijo Ron Girotto, presidente del sistema del Hospital Metodista de Houston. Este hospital y el centro docente Baylor College of Medicine, donde el galeno desarrolló gran parte de su carrera, han anunciado que DeBakey murió el viernes por causas naturales.
De Bakey formó a miles de cirujanos durante su carrera, fue un gran cirujano y, sobre todo, un ingenioso inventor de técnicas y dispositivos médicos. La innovación más famosa de este cirujano fue la operación de 'by pass' coronario para destapar arterias obstruidas (una especie de puente que 'sortea' la obstrucción del vaso), que realizó por primera vez en 1964, usando venas de la pierna para hacer un 'puente' ('by pass', en inglés) sobre las áreas bloqueadas o dañadas entre la aorta y las arterias coronarias.
DeBakey había empezado a desarrollar su 'magia' de niño, aprendiendo a coser de manos de su madre, una virtuosa costurera. Más tarde, DeBakey contaría que se dedicó a la cirugía "porque quería poner en práctica la destreza manual que desarrollé de niño".
DeBakey, nacido en Louisiana de padres inmigrantes libaneses, aún era estudiante de la Tulane University en Nueva Orleans cuando en 1932 creó una bomba de infusión, un componente fundamental de la máquina corazón-pulmón. Este artilugio es el que permite seguir bombeando la sangre cuando se realiza una operación a corazón abierto.
Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en la oficina del Surgeon General (la máxima autoridad en salud pública en EEUU), donde se le atribuyó el desarrollo de los hospitales quirúrgicos móviles del Ejército (las célebres unidades MASH) que acercaron la atención médica al campo de batalla y aceleraron el tratamiento de soldador heridos.
En los 50, volvió a echar mano de sus destrezas costureras y, utilizando la máquina de coser de su mujer, creó en 1953 los primeros injertos artificiales para reparar arterias con un nuevo material, el Dracon.
Durante las décadas de los 50 y los 60, DeBakey realizó pioneras cirugías, como la primera reparación de una obstrucción en la arteria carótida (1950), el primer by pass aorto.coronario (1964) y algunos de los primeros trasplantes de corazón que se hacían en EEUU (entre 1968 y 69).
DeBakey se convirtió en una celebridad médica en aquellos años, cuando los cirujanos desarrollaron tratamientos como trasplantes de corazón, que capturaron el interés de la prensa y el público. En mayo de 1965, apareció en la portada de la revista Time y su popularidad creció. Las celebridades enfermas y los líderes mundiales acudían a DeBakey en busca de tratamiento. Desde actores como Marlene Dietrich y Jerry Lewis hasta el armador Aristoteles Onasis se convirtieron en sus pacientes. DeBakey conoció a su segunda mujer en una fiesta en casa de Frank Sinatra.
DeBakey tenía una cordial relación con el presidente estadounidense Lyndon Johnson, quien le pidió que fuese su secretario de Salud, Educación y Bienestar. DeBakey declinó la oferta pero convenció a Johnson para que aprobase el programa Medicare (un programa de atención sanitaria estatal para personas mayores, un 'oasis' en la sanidad privada de EEUU). Johnson también fue paciente de DeBakey, quien le examinaba en escapadas secretas a Houston. En realidad, durante el último medio siglo fue asesor de casi todos los presidentes de EEUU.
El galeno tuvo una famosa rivalidad con otra 'super-estrella', el cirujano cardiaco Denton Cooley, de Houston. Habían trabajado juntos en los años 50, pero se distanciaron cuando Cooley logró reconocimiento mundial por implantar el primer corazón artificial en un humano, en 1969. DeBakey dijo que el dispositivo era idéntico a uno en el que estaba trabajando y que lo había utilizado sin su permiso.
La contienda entre los dos cirujanos fue difundida en un gran reportaje de la revista Life, si bien en noviembre de lado pasado, anunciaron que se habían reconciliado. En sus últimos años, DeBakey se erigió en uno de los grandes defensores de la necesidad de hacer investigación animal, oponiéndose a los grupos que defienden que son investigaciones crueles e innecesarios. También fue un defensor de la atención sanitaria a veteranos de guerra y, de hecho, el hospital de veteranos de Houston lleva su nombre.
Siendo ya nonagenario, trabajaba aún diariamente, haciendo las rondas en el Hospital Metodista de Houston y en el Baylor College of Medicine, donde era rector emérito. A lo largo de su carrera, el cirujano recibió numerosos premios, incluida la Medalla de Oro del Congreso en abril de este año, por sus logros en medicina.