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lunes, 21 de enero de 2008

Los Antiinflamatorios pueden reducir riesgo de Enfermedad de Parkinson


Los anti-inflamatorios no esteroidales (AINE) tendrían un efecto protector en contra de la enfermedad de Parkinson (EP). La Dra. Wahner de la UCLA publicó los resultados del estudio en la revista Neurology de Noviembre (Neurology. 2007;69:1836-1842).

El efecto de los AINE estaría en su poder antiinflamatorio, bloqueando en parte, el proceso neuro-inflamatorio que se ve en el desarrollo de esta enfermedad. Ellos hicieron seguimientos de pacientes con EP y controles sanos. Los pacientes que consumieron algún AINE más de 2 veces a la semana, especialmente por períodos superiores a 2 años, tuvieron una incidencia de EP estadísticamente más baja que el resto.
La Aspirina sólo ofreció un efecto protector en mujeres, no así en hombres.

Los resultados publicados sugieren un factor de tipo neuroprotector de los AINE contra el desarrollo de la EP. Deben realizarse nuevos estudios que confirmen estos hallazgos. Además, deben considerarse también los efectos adversos de los AINES, que podrían sobrepasar los potenciales beneficios observados.

Tomado de: http://www.jorgevillacura.com/

viernes, 11 de enero de 2008

El éxtasis provoca una degeneración neuronal similar a la del parkinson


Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han probado que el consumo de éxtasis en cantidades abusivas comparte mecanismos de degeneración neuronal con las enfermedades neurodegenerativas más frecuentes, como la enfermedad de Parkinson o la de Huntington.

El equipo que dirige Rosario Moratalla, en el Instituto Cajal, analizó el impacto de esta droga en ratones, a los que se administró tres dosis espaciadas por tres horas, informa el CSIC en un comunicado.

Esta cantidad equivaldría al consumo abusivo de éxtasis en un corto espacio de tiempo, aunque "sería superior al consumo de pastillas durante un fin de semana, a pesar de que suele ser habitual la ingestión de una nueva dosis cada vez que los efectos de la anterior desaparecen", explica la investigadora.

Neurotóxico

Las conclusiones del estudio, que publica la revista Synapse, muestran que el éxtasis es neurotóxico e incide especialmente en los neurotransmisores de dopamina, muy implicados en el aprendizaje.

El patrón de degeneración que provoca el éxtasis, según Moratalla, es similar al de los primeros estadios de las principales enfermedades neurodegenerativas, como la enfermedad de Parkinson, la de Huntington o la isquemia cerebral.

La neurotoxicidad del éxtasis, probada en el trabajo, se suma a otros efectos adversos, ya conocidos, asociados al consumo de este estupefaciente, entre ellos ansiedad, crisis de angustia, cuadros psicóticos o aumento de la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la temperatura corporal.

Los últimos datos del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, correspondientes a 2007, señalan que en torno a 9,5 millones de europeos (el 3% de la población de la Unión Europea) han consumido de forma experimental (alguna vez en la vida) éxtasis.

Tomado de adn.es

viernes, 23 de noviembre de 2007

Un virus modificado genéticamente palia exitosamente los síntomas del Parkinson


Un revolucionario tratamiento para deterner el Parkinson dirigido por Dr. David Eidelberg, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, está mostrando una gran eficacia en los pacientes tratados en un reciente ensayo clínico. El tratamiento está basado en genes, lo que supone un importante avance en la terapia genética, que nunca antes se había utilizado para tratar una enfermedad cerebral degenerativa en humanos.

El ensayo consistió en inyectar en el cerebro de los pacientes un virus inocuo, el cual había sido modificado genéticamente para transportar un gen humano que calma la actividad de las células nerviosas. En los enfermos de Parkinson, estas células se vuelven hiperactivas, interfiriendo con el control de los movimientos.

Los voluntarios fueron once hombres y una mujer, que recibieron inyecciones directamente en la parte del cerebro más afectada por la enfermedad, observando una notable mejoría según confirmaron los escáneres posteriores. Un mes después del tratamiento, los pacientes mostraron signos de recuperación, y entre 3 y 6 meses después, se observó un promedio de un 30% de mejora en su movimiento. El resultado fue asombroso en uno de los pacientes, con una recuperación en su movimiento de un 65%.

Ahora, los médicos planean realizar un segundo ensayo más amplio para este tratamiento, con una duración de 18 meses.