Mostrando entradas con la etiqueta ninos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ninos. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de agosto de 2009

Alta tasa de efectos secundarios en niños que recibieron Tamiflu contra la gripe A

LONDRES.- El 53% de los niños de tres escuelas londinenses que fueron tratados con Tamiflu como medida preventiva frente a la gripe A sufrieron uno o más efectos secundarios, principalmente náuseas y pesadillas, según un informe oficial difundido este jueves por las autoridades sanitarias británicas. El estudio, elaborado por la Agencia de Protección de la Salud (HPA) del Reino Unido, analiza los datos correspondientes a 103 niños, a 85 de los cuales se les administró este fármaco por profilaxis después de que un compañero contrajera la gripe A. De estos 85 niños, 45 experimentaron uno o varios efectos secundarios, siendo las náuseas el más habitual, seguido de dolores de estómago, vómitos, calambres y problemas de sueño.El 18% de los que recibieron el tratamiento experimentó también "efectos secundarios neuropsiquiátricos", como mala concentración, incapacidad para pensar con claridad, insomnio, mareos, confusión, pesadillas y "comportamientos extraños", según lo definió la HPA.El estudio, al que se puede acceder a través de la publicación 'Eurosurveillance', fue realizado entre los meses de abril y mayo, antes de que el Gobierno británico decidiera suspender el uso preventivo del Tamiflu frente a la gripe A.En la actualidad, sólo aquellas personas diagnosticadas con la enfermedad o que presentan claros síntomas de haber contraído el virus son recetados con Tamiflu en el Reino Unido, el tercer país en número de contagios por detrás de Estados Unidos y México.

Via:elmundo

martes, 11 de noviembre de 2008

Una lesión en la cabeza podría predecir un diagnóstico de TDAH

Investigadores informan que los niños muy pequeños que sufren una lesión en la cabeza tal vez tengan más probabilidades de que se les diagnostique trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) más adelante. La lesión en la cabeza no es una causa del TDAH, sino más bien un resultado de una toma de riesgos excesiva, según un artículo que aparece en la edición en línea del 8 de noviembre de la revista British Medical Journal. Se han hecho estudios que relacionan la lesión cerebral de moderada a grave en los niños mayores con el TDAH, apuntó la investigadora principal, la Dra. Heather Keenan, Algunos han sugerido que la lesión cerebral traumática leve también podría tener que ver con el TDAH. Los investigadores deseaban saber si una lesión en la cabeza que ocurriera antes de los dos años de edad podría causar o no el TDAH. Antes de esa edad, no se puede hacer un diagnóstico de TDAH. Para el estudio, el grupo de Keenan recolectó datos sobre 62,088 niños que estaban registrados en la base de datos de la red de mejora de la salud británica. Los investigadores compararon a los niños que tenían lesiones en la cabeza con otros dos grupos: los niños que sufrieron una lesión al quemarse o escaldarse antes de los dos años, y todos los demás niños sin lesiones. "Deseábamos asegurarnos de que si veíamos una relación entre la lesión en la cabeza y el TDAH, no se trataba de que los niños con lesiones tempranas mostraban rasgos de conducta que los hicieran más propensos a ser diagnosticados, frente a la lesión en la cabeza en sí", explicó Keenan. Los investigadores encontraron que los niños que sufrían lesiones tempranas en la cabeza tenían una incidencia de diagnóstico de TDAH antes de los diez años de edad 90 por ciento mayor, en comparación con los niños de la población general. Sin embargo, los niños con una lesión por escaldadura también tenían un mayor riesgo de ser diagnosticados con TDAH, de setenta por ciento, para ser precisos. Por tanto, la lesión en la cabeza no parecía causar el TDAH, apuntó Keenan, quien cree que estos hallazgos podría significar que algunos niños muy pequeños ya muestran rasgos conductuales característicos del TDAH. Los niños con lesiones precoces deberían recibir una vigilancia del desarrollo y conductual de rutina por parte de sus pediatras, además de consejería sobre la prevención de las lesiones. "Las lesiones precoces pueden ser un indicador de problemas de atención en algunos niños". El Dr. Jon A. Shaw, director de la División de psiquiatría infantil y adolescente y de Ciencias de la conducta de la Universidad de Miami, se mostró de acuerdo en que las lesiones tempranas podrían señalar un diagnóstico futuro de TDAH. El hallazgo de que las lesiones de cabeza o por quemaduras antes de los dos años son iguales como factores de riesgo para un diagnóstico de TDAH antes de los diez años de edad es sorprendente, pero interesante, afirmó Shaw. El TDAH es una enfermedad muy hereditaria. Aproximadamente el 85 por ciento de los niños que sufren TDAH tienen antecedentes familiares de la afección, señaló Shaw. Los niños que sufren TDAH son impulsivos, hiperactivos, distraídos e inatentos, tienden a los accidentes, y por tanto tienen más probabilidades de presentar riesgo de lesiones, advirtió.
Artículo por HealthDay

lunes, 1 de septiembre de 2008

Obesidad una sustancia cerebral implicada

El estudio de afectados por el síndrome WAGR muestra que el factor neurotrófico derivado del cerebro ayuda a regular el apetito y el peso en humanos. Según publican investigadores del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) de Estados Unidos en "The New England Journal of Medicine", el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), sustancia cerebral que desempeña un papel en la memoria a largo plazo, también parece estar implicado en regular la cantidad de comida que ingerimos y nuestras probabilidades de convertirnos en obesos.
El nuevo estudio constituye la primera evidencia importante de que el BDNF ayuda controlar el apetito y el peso en humanos.
Los autores estudiaban a niños y adultos con síndrome WAGR, una rara enfermedad genética entre cuyos síntomas se encuentran un tipo de tumor renal conocido como tumor de Wilmor, ausencia del iris de los ojos, anomalías genito-urinarias y retraso mental. Algunos de los afectados carecen del gen que codifica el BDNF y presentan bajos niveles de la sustancia en sangre. Este subgrupo de afectados por el síndrome WAGR tienen un apetito inusualmente exagerado y una fuerte tendencia a la obesidad.
Los afectados carecen de ciertos genes que están agrupados en el cromosoma 11. A todos ellos les faltan dos genes específicos llamados WT1 y PAX6, y pueden carecer de otros genes cercanos, caso del gen del BDNF.
Los autores estudiaron el cromosoma 11 de 33 pacientes con el síndrome WAGR. Un total de 19 afectados presentaba deleciones completas o parciales en una copia del gen del BDNF. Las concentraciones plasmáticas de esta sustancia cerebral no alcanzaban el 50% de lo que se considera normal; y a la edad de 10 años, todos eran obesos y mostraban una tendencia a comer demasiado. Por el contrario aquellos pacientes con síndrome WAGR con dos copias funcionales del gen del BDNF tenían las mismas probabilidades de presentar obesidad que la población general y no comían en exceso como el otro subgrupo.
New England Journal of Medicine 2008;359:918-927

sábado, 28 de junio de 2008

Venta de niños hambrientos por cinco dólares


La tragedia de las personas de origen haitiano en República Dominicana alcanzó en las últimas horas una expresión aguda, al conocerse la denuncia de organizaciones de derechos humanos acerca de la venta de niños y niñas haitianos por cinco dólares, realizada por progenitores que no les quieren ver morir de hambre a su lado, según sus testimonios.
Muchos carecerán de palabras para calificar la situación, pero sobran las evidencias de que menores apresados en estos días por la policía de migración, algunos junto con sus madres, con la intención de devolverles a Haití, ni siquiera podían hablar una sola palabra en español y, a duras penas, conseguían referir su hambre y su desesperación por señas.
Si insólito resulta que, cuando la primera década del siglo ya enrumba hacia sus finales, esta realidad se produzca a unas cuantas millas de países poderosos, bajo la mirada de otros que sobre el planeta poseen mucho que les sobra, igualmente difícil de describir y de aceptar es la beligerancia, a favor y en contra, despertada por la noticia dada a conocer por El Nuevo Diario dominicano.
La revelación de que niños traficados o llevados por sus familiares estaban siendo vendidos a 150 pesos (el cambio está a 34 pesos por dólar, tasa también equivalente a los gourdas haitianos) fue realizada por Solidarité Fwontalyé, el Servicio Jesuita para los Migrantes Refugiados en Ouanaminthe (Haití), y Solidaridad Fronteriza de la provincia dominicana de Dajabón, en la frontera noroeste dominico haitiana, a unos 400 kilómetros de esta capital.
Los denunciantes dijeron que muchas veces los niños y las niñas son víctimas de todo tipo de abusos por parte de los traficantes haitianos y dominicanos.
"Activistas de derechos humanos y miembros de la prensa de Dajabón han sido testigos de casos de padres haitianos que llevan sus hijos pequeños a la franja limítrofe con la intención de que alguien los ayude a cruzar a territorio dominicano, alegando que prefieren que emigren a este país antes que verlos morir de hambre junto a ellos", consignó la agencia de prensa EFE.
Unos 75 menores haitianos -citó esa fuente- han sido arrestados y repatriados en los últimos tres días por autoridades migratorias en Santiago de los Caballeros, segunda ciudad dominicana ubicada hacia el centro del país.
Según los denunciantes, algunos de los niños trabajan en los campos de caña, como servidumbre doméstica, en la mendicidad, la venta callejera e, incluso, vendiendo su cuerpo.
El responsable de Migración en la zona Norte, Juan Isidro Pérez, dijo que inspectores de ese organismo mantienen operativos permanentes en Santiago y otras ciudades de la región, donde apresan para fines de repatriación a niños y mujeres que pernoctan en las calles pidiendo limosna.
Pérez consideró inhumano el tráfico de niños haitianos y dijo que el proceso de repatriación es costoso, ya que en el trayecto hay que garantizarles alimentos y cubrir otras necesidades.
Un debate que se debate con la historia
Aunque se trata de razones poco justificables, si se acude a su origen histórico ya remoto, lo cierto es que la aversión de una parte de dominicanos y dominicanas a las personas venidas de Haití, se remonta a la primera mitad del siglo XIX cuando, en 1804, el vecino estado se independizó de Francia.
Toissaint Loverture, el líder de aquella revolución, temió con buen juicio que si la colonia francesa se aliaba con la española, presente en la que entonces era Isla de Quisqueya (hoy República Dominicana), y con los negros poderosos que habían emigrado hacia acá, la emprenderían contra su Revolución para recuperar Saint Domingue.
En 1822, con el pretexto de que tenían que garantizar su luchada independencia, invadieron territorio dominicano y aquí permanecieron, cometiendo también todo tipo de desmanes, hasta 1844 cuando se proclamó la independencia.
El diferendo no terminó ahí. En tiempos del dictador Rafael Leónidas Trujillo, en 1937, éste ordena la dominicanización de la frontera a consecuencia de lo cual entre 18.000 y 20.000 personas de origen haitiano fueron asesinadas.
El "temor" de que otra invasión pudiera provenir de Haití es alegado como razón para el rechazo a los vecinos del oeste.

jueves, 10 de abril de 2008

Eventos farmacológicos adversos en niños hospitalizados


Un estudio reciente asegura que los "eventos farmacológicos" adversos, como recibir un medicamento equivocado, una sobredosis accidental o reacciones desfavorables, afectan a cerca del 7 por ciento de los niños en los hospitales estadounidenses.

La cifra es mucho mayor que la de cálculos anteriores. Además, subraya preocupaciones crecientes sobre errores médicos con niños hospitalizados.
Los hallazgos aparecen publicados en la edición de abril de Pediatrics.

Para el estudio, los investigadores revisaron las historias de 960 niños elegidos aleatoriamente de entre 12 hospitales infantiles de los EE.UU. El nuevo método para detectar errores médicos fue una lista de 15 "desencadenantes" que podrían indicarse en la historia del paciente como problemas posiblemente relacionados con los medicamentos. Entre los desencadenantes se encuentran el uso de antídotos para las sobredosis, efectos secundarios sospechosos y pruebas de laboratorio.

Los investigadores hallaron eventos farmacológicos adversos en 11.1 de cada 100 niños hospitalizados. Los cálculos anteriores, que usaron medidas estándares, habían indicado que los eventos adversos tenían lugar en el 2 por ciento de los pacientes. El estudio halló que de estas reacciones adversas a los medicamentos, el 22 por ciento era prevenible, el 17.8 por ciento se podría haber identificado antes y el 16.8 por ciento se podría haber manejado de manera más efectiva.

Afortunadamente, la mayoría de los eventos farmacológicos adversos, el 97 por ciento, sólo causo daño menor y temporal. Sin embargo, únicamente el 3.7 por ciento de estos eventos se halló en informes hospitalarios tradicionales, según el nuevo estudio.

La mayoría de los eventos adversos eran sarpullido y náusea. Los medicamentos que se utilizaron incorrectamente con mayor frecuencia fueron los analgésicos y los antibióticos. Entre los errores más comunes se encontraron no monitorizar a los pacientes, recetar el medicamento incorrecto o administrar la dosis incorrecta, aseguraron los investigadores.

La cantidad de eventos farmacológicos adversos con niños es casi igual a la de los adultos.Actualmente se están tomando medidas para reducir la cantidad de errores con los medicamentos en los que hay niños involucrados. Entre estos se encuentran el uso de registros médicos electrónicos y códigos de barras, etc.

Asi que cada vez que entre un profesional de la salud a la habitación hay que preguntarle qué le está dando al niño y por qué.

Via:Pediatrics, HealthDay

miércoles, 9 de abril de 2008

Premios fotograficos en las tragedias infantiles


En 1994, el fotógrafo documentalista sudanés Kevin Carter ganó el premio Pulitzer de fotoperiodismo con una fotografía tomada en la región de Ayod (una pequeña aldea en Sudán), que recorrió el mundo entero. En la imagen puede verse la figura esquelética de una pequeña niña, totalmente desnutrida, recostándose sobre la tierra, agotada por el hambre, y a punto de morir, mientras que en un segundo plano, la figura negra expectante de un buitre se encuentra acechando y esperando el momento preciso de la muerte de la niña. Cuatro meses después, abrumado por la culpa y conducido por una fuerte dependencia a las drogas, Kevin Carter se quitó la vida.


El 8 de junio de 1972, un avión norteamericano bombardeó con napalm la población de Trang Bang. Allí se encontraba Kim Phuc con su familia. Con su ropa en llamas, la niña de nueve años corrió fuera de la población. En ese momento, cuando sus ropas ya habían sido consumidas, el fotógrafo Nic Ut registró la famosa imagen. Luego, Nic Ut la llevaría al hospital. Permaneció allí durante 14 meses, y fue sometida a 17 operaciones de injertos de piel. Cualquiera que vea esa fotografía puede ver la profundidad del sufrimiento, la desesperanza, el dolor humano de la guerra, especialmente para los niños. Hoy en día Pham Thi Kim Phuc, la niña de la fotografía está casada y con 2 hijos y reside en Canadá. Preside la 'Fundación Kim Phuc', dedicada a ayudar a los niños víctimas de la guerra y es embajadora de la UNESCO.


Omayra Sánchez fue una niña víctima del volcán Nevado del Ruiz durante la erupción que arrasó al pueblo de Armero, Colombia en 1985. Omayra estuvo 3 días atrapada en el fango, agua y restos de su propia casa. Tenía 13 años y durante el tiempo que se mantuvo atorada siempre estuvo encima de los cuerpos de sus familiares. Cuando los socorristas intentaron ayudarla, comprobaron que era imposible, ya que para sacarla necesitaban amputarle las piernas, sin embargo carecían de cirugía y podría fallecer. La otra opción era traer una moto-bomba que succionará el cada vez mayor fango en que estaba sumergida. La única moto-bomba disponible estaba lejos del sitio, por lo que sólo podían dejarla morir. Omayra se mostró fuerte hasta el último momento de su vida, según los socorristas y periodistas que la rodearon. Durante los tres días, estuvo pensando solamente en volver al colegio y en sus exámenes. El fotógrafo Frank Fournier, hizo una foto de Omayra que dio la vuelta al mundo y originó una controversia acerca de la indiferencia del Gobierno Colombiano respecto a las víctimas. La fotografía se publicó meses después de que la chica falleciera. Muchos ven en esta imagen de 1985 el comienzo de lo que hoy llamamos Globalización, pues su agonía fue seguida en directo por las cámaras de televisión y retransmitida a todo el mundo.

Via:http://elmosquitero.blogspot.com/

sábado, 17 de noviembre de 2007

El ambiente obesogénico promovido por la publicidad propaga diabetes: consumidores


En 7 años aumentó 40% el sobrepeso y la obesidad entre menores de 5 a 11 años

Notimex
Los niños en México que ven dos horas de televisión al día presencian 12 mil 700 anuncios de comida chatarra al año, y ninguno con orientación nutricional, precisó el director de El Poder del Consumidor (EPC), Alejandro Calvillo.

Indicó que 8 por ciento de la población nacional sufre diabetes, o sea, “un total de 10 millones de mexicanos se ven afectados por esta enfermedad”, además de que en los últimos siete años aumentó 40 por ciento el sobrepeso y la obesidad entre menores de cinco a 11 años de edad.

Mediante un comunicado, Calvillo refirió que de acuerdo con la Comisión Mexicana de Macroeconomía en Salud, los gastos directos e indirectos generados por la diabetes, la principal causa de muerte por enfermedad y la mayor causa de amputación de miembros y ceguera en el país, ascienden a más de 23 mil millones de pesos. “La diabetes tiene como principal causa la epidemia de sobrepeso y obesidad que afecta a más de 70 por ciento de los adultos y a 20 por ciento de los niños en México”, acotó.

Mencionó que en las escuelas de México predomina “la comida chatarra”, no hay acceso al agua potable, pues “ya no hay bebederos. No es de extrañar que los niños tengan preferencia por este tipo de alimentos”.

Calificó al sobrepeso y a la obesidad como epidemia y causa principal de la diabetes, la cual “no es más el resultado de malos hábitos individuales, es la expresión de un entorno que los promueve y que los expertos han dado en llamar ambiente obesogénico”. Advirtió que de no combatirse ese entorno, difícilmente se tendrán resultados positivos en las campañas públicas.

Llamó a los poderes Ejecutivo y Legislativo a desarrollar políticas públicas y marcos legislativos efectivos para modificar el ambiente que ha provocado que el sobrepeso, y que la obesidad se haya desarrollado “como una epidemia” en el país.

El director del organismo sostuvo que el Estado no ha querido enfrentar “los intereses de las grandes empresas que argumentan que no hay alimentos buenos y malos”. Esta dicotomía impuesta por las empresas debe ser sustituida aclarando que hay alimentos recomendables para su consumo habitual y otros, que si se consumen, debe hacerse de forma más esporádica, señaló.

Recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sustenta que obesidad se debe a la conformación de un ambiente que promueve el consumo de alimentos con altos contenidos de azúcares, grasas y sal, los cuales se difunden en publicidad dirigida a niños, además de que falta un etiquetado claro en los productos, que permita a los consumidores elegir de manera informada.