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lunes, 25 de agosto de 2008

Neuroblastoma, se favorece por un gen en el cromosoma 2,

El neuroblastoma es el responsable del 15% de las muertes por cáncer en niños; una grave enfermedad con un fuerte componente hereditario. Un equipo de investigadores estadounidenses e italianos ha descubierto un gen que explicaría la mayor parte de los casos familiares.
Hace unas tres décadas se predijo que el neuroblastoma, un tumor infantil que se forma a partir de los tejidos del sistema nervioso simpático, tendría un componente genético en su aparición. Siguiendo esta estela, varios estudios han hallado correlación entre variaciones en el ADN y una cierta predisposición al desarrollo de este cáncer.
En esa misma línea, John Maris, oncólogo del Hospital Infantil de Filadelfia (EEUU), y sus colegas examinaron el genoma de 20 familias en las que esta enfermedad estaba presente en busca de unas 6.000 variaciones de un único nucleótido (SNP, por sus siglas en inglés). Estas alteraciones del ADN corresponden al cambio de una base nitrogenada (componente básico del ADN) por otra y deben darse en al menos un 1% de la población para considerarse SNP.
Tras este primer análisis, apareció una zona en el brazo corto del cromosoma 2 en la que parecían concentrarse varias SNP, más concretamente en las bandas 23-24, que contienen 104 genes, entre ellos un conocido oncogén para el neuroblastoma (MYCN) y ALK, un oncogén implicado en varios procesos tumorales, como los linfomas anaplásicos. MYCN, que está relacionado de algún modo con la enfermedad, no parecía ser el causante de la misma, a tenor de las pruebas realizadas por Maris. Así que él y su equipo decidieron concentrar sus esfuerzos en ALK.
De las 20 familias estudiadas, ocho de ellas tenían al menos tres miembros cercanos afectados por este tumor. En ellas, se encontraron tres SNP situados en ALK, que "explicarían la mayor parte de los casos hereditarios de neuroblastoma", según los autores del trabajo publicado en la revista 'Nature'. "Es el primer caso –añaden- de un tumor infantil provocado por alteraciones en un oncogén".
Otros genes implicados
Pero además de ser responsable de la mayor parte de los tumores familiares, la alteración de la secuencia de ALK también está presente en casos esporádicos de neuroblastoma. Se trata de mutaciones 'de novo' que aparecen en un porcentaje significativo de los pacientes en los que no existe componente hereditario.
Variaciones en la banda cromosómica 6p22, mutaciones en el gen PHOX2B, así como el citado MYCN intervienen en otros casos. Con estos descubrimientos "estamos definiendo la etiología genética de esta enfermedad", apuntan Maris y su equipo.
"Los datos presentados en este estudio establecen de forma clara a ALK como un oncogén del neuroblastoma", concluyen, "y deberían animar al desarrollo de estrategias terapéuticas encaminadas a inhibir las señales controladas por ALK".

sábado, 12 de abril de 2008

La historia de Derek


Durante un año, Byer y una reportera del 'Bee' acompañaron a Derek, un niño de 11 años aquejado de un neuroblastoma, y a su madre en lucha contra la enfermedad. Las imágenes, muchas de ellas de gran dureza, dan fe de los sufrimientos del pequeño paciente, de las duras decisiones a las que ha de enfrentarse su madre, pero también recogen momentos alegres y llenos de ternura.

La fotógrafa Renée C. Byer conoció a Cyndie French, la madre de Derek, en mayo de 2005, en Race for a Cure, una carrera contra el cáncer. Así fue como supo la historia del niño (por entonces de 10 años y enfermo de cáncer desde hacía seis meses) y de las dificultades por las que pasaba la familia. La madre invitó a la fotógrafa y a la periodista Cynthia Hubert a que observasen todos los aspectos de los cuidados del niño y documentasen sus repercusiones, en él y en su familia.

Entre junio de 2005 y mayo de 2006, 'las chicas Bee' (como llamaba Derek a las reporteras) siguieron la vida del niño y de su madre. Sus pruebas y tratamientos médicos, sus juegos con sus hermanos, su undécimo cumpleaños, el empeoramiento de Derek, su enfado porque su madre no pueda "solucionarlo", su funeral...















Via:http://www.elmundo.es/

Cuando la muerte es inevitable es lícito renunciar a tratamientos que sólo conseguirían una prolongación precaria y penosa de la vida, porque hay una gran diferencia ética entre procurar la muerte y permitirla.
La primera, rechaza o niega la vida; la segunda, acepta su final natural de la mejor manera posible.