Mostrando entradas con la etiqueta calavera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta calavera. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2009

Las 7 diferencias

De todos los pasatiempos existentes, mis preferidos siempre han sido esos en los que se muestran dos dibujos prácticamente iguales, y hay que encontrar las diferencias entre ambos. Reconozco que nunca se me ha resistido ninguno hasta la fecha, pues siempre acabo descubriendo la típica mesa con tres patas, la cabeza con una oreja de menos o esa figura con una sombra de más. El tema es que el otro día me encontré uno -el que les muestro en la foto- que aún no he sido capaz de resolver. Consiste en detectar las siete diferencias entre dos imágenes que, a simple vista, parecen idénticas. Llevo toda una noche intentándolo y sólo he encontrado cuatro. Se las comento a ver si ustedes me ayudan a descubrir el resto. La primera que localicé fue la más evidente: los dientes. La calavera los tiene todos, blancos y más o menos bien puestos; el niño, en cambio, sólo tiene unos pocos, quizás por la edad o quizás porque -como especie que evoluciona adaptándose al medio- donde no hay comida no hace falta masticar. La segunda también es bastante fácil, está en la composición y estructura: la de la izquierda está formada por 8.601 diamantes y la de la derecha por millones de células con hambre. La tercera diferencia pude averiguarla investigando el valor de cada una de las imágenes: la calavera está valorada en unos 18 millones de euros y fue adquirida por un grupo de inversores por 77 millones de euros. En cambio, la segunda no tiene valor -que no es lo mismo que decir que su valor es incalculable-, por eso nadie se ha interesado por ella. Y ya para finalizar, la cuarta diferencia es un poco subjetiva. ¡Vamos!, que a mí me parece que la calavera sonríe y el niño hace todo lo contrario, pero no sé, igual son figuraciones mías. De momento, ahí me he quedado, me faltan tres más, si me pueden echar una mano…..........................................................................
P.D. La calavera de platino incrustada de diamantes está considerada como la pieza de arte más cara. Está diseñada por el ¿artista? británico Damien Hirst y lleva el título de “For the love of God” (“Por el amor de Dios”). Hirst, cuando presentó la pieza, explicó que pretende ser “la victoria definitiva sobre la muerte, lo más que puede conseguirse en cuanto a decoración…”
Se me ocurren muchas otras cosas en las que invertir ese dinero, les dejo a ustedes…..........................

sábado, 8 de diciembre de 2007

La calavera humana incrustada de diamantes se vende por 74 millones de euros


LONDRES.- La calavera humana de platino y enteramente incrustada de diamantes del artista británico Damien Hirst ha sido supuestamente adquirida por 50 millones de libras (74 millones de euros) por un grupo de inversión no identificado.

Según informa el vespertino 'Evening Standard', el artista, sin embargo, no ha querido perder todo control sobre su obra y ha puesto una serie de condiciones a los compradores.

Así, la calavera, que se exhibió por primera vez el pasado junio en la galería de vanguardia londinense 'White Cube', podría viajar próximamente a varias capitales.

Según el agente comercial del artista, Frank Dunphy, los compradores se han declarado dispuestos a pagar en metálico sin que se les haya ofrecido descuento alguno sobre el precio, que es el que fijaron inicialmente el artista y su galería.

"La venta se cerrará dentro de tres o cuatro semanas una vez que acabamos con todo el papeleo", dijo Dunphy al diario.

Como parte del acuerdo, la calavera se exhibirá en museos de todo el mundo durante los próximos tres o cuatro años. Cuando se expuso por primera vez, Hirst dejó bien claro que no le gustaría que su obra acabase en una caja fuerte sino que quería que pudiese verla mucha gente.

Cráneo humano en platino
La obra de Hirst es una reproducción a tamaño natural de un cráneo humano en platino, completamente cubierto por 8.601 diamantes, cuyo peso, según White Cube, es de 1.106,16 quilates.

La pieza fue fabricada por Bentley & Skinner, conocido joyero de la londinense Bond Street, y se dice que es el encargo de joyería más caro desde las Joyas de la Corona británica.

Tomado de: El mundo Es