domingo, 7 de septiembre de 2008

Para bajar la fiebre en niños, ibuprofeno

El método óptimo para bajar la fiebre en los niños sería comenzar con ibuprofeno únicamente y luego considerar la conveniencia de combinarlo con paracetamol, sugirieron los resultados de un nuevo ensayo clínico. El ibuprofeno es el ingrediente de productos como Advil o Motrin, mientras que el paracetamol (o acetaminofeno en varias regiones) está presente en productos como Tylenol. Tanto el ibuprofeno como el paracetamol están disponibles como genéricos. Según publicó British Medical Journal, el equipo dirigido por Alastair D. Hay, de la University of Bristol, en el Reino Unido, evaluó la duración de la fiebre en 146 niños de entre 6 meses y 6 años de edad, que al azar recibieron ibuprofeno, paracetamol o la combinación de ambos para bajarles la fiebre. En las primeras cuatro horas posteriores al tratamiento, la combinación de fármacos redujo unos 55 minutos la duración de la fiebre, comparado con el uso de paracetamol. La efectividad del ibuprofeno fue similar a la de la terapia combinada. A las 24 horas, la combinación disminuyó la duración de la fiebre unas 4,4 horas, comparado con el paracetamol, y unas 2,5 horas frente al ibuprofeno. Los efectos adversos fueron similares con las tres terapias. Los autores concluyeron: "Los médicos, los enfermeros, los farmacéuticos y los padres que desean usar alguna medicina para bajar la fiebre en un niño pequeño deberían utilizar ibuprofeno primero y analizar los beneficios y los riesgos relativos de la combinación con paracetamol en 24 horas".
FUENTE: British Medical Journal, adelanto online, 3 de septiembre del 2008

Continúa el aumento del suicidio entre jóvenes en los EE. UU.

Los suicidios entre niños de EE. UU. parecen estar en aumento tras una reducción de quince años. La tendencia podría deberse parcialmente a que menos niños reciben recetas de antidepresivos, según sugiere un estudio reciente. Los investigadores pensaban que un pico en los suicidios juveniles en 2004 podría haber sido una anomalía. Pero el nuevo estudio encontró que el aumento en los suicidios continuó durante 2005. Al evaluar las tendencias al suicidio entre los niños durante un periodo de quince años, Jeff Bridge, del Hospital nacional infantil de Columbus, Ohio, encontró que los índices de suicidio entre jóvenes entre diez y 19 años eran mayores en 2004 y 2005 que los que cabía esperar según las tendencias en los índices de suicidio de 1996 a 2003.  "Esto es significativo porque los índices de suicidio pediátrico en los EE. UU. habían estado en reducción constante durante una década hasta 2004, cuando el índice de suicidio entre los jóvenes de EE. UU. menores de 20 años aumentó en 18 por ciento, el aumento más alto en un solo año en los últimos quince años", apuntó Bridge, investigador del centro de innovación en la práctica pediátrica.  "Ahora debemos considerar la posibilidad de que este aumento sea un indicador de una crisis de salud pública emergente. El próximo paso importante es realizar estudios para identificar factores causales", añadió. Bridge, cuyos hallazgos aparecen en la edición del 3 de septiembre de la revista Journal of the American Medical Association, señaló que varios factores podrían estar contribuyendo al aumento en suicidios entre los jóvenes. Estos incluyen la influencia de los sitios de contactos sociales de Internet; un aumento en el índice de suicidio entre las tropas de EE. UU. que regresan de Irak y Afganistán; y mayores tasas de depresión no tratada o subdiagnosticada. Una explicación posible para el aumento podría ser que el uso de antidepresivos entre los niños ha sido tema de intensa controversia en años recientes, provocando que médicos y padres se muestren renuentes a usarlos. En octubre de 2003, la U.S. Food and Drug Administration lanzó una advertencia sanitaria pública sobre un mayor riesgo de intentos de suicidio o conductas relacionadas con el suicidio entre los niños y adolescentes que tomaban antidepresivos que se conocen como ISRS o inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina. Un año después, la FDA ordenó a los fabricantes de esos medicamentos revisar su etiqueta para incluir una advertencia de "recuadro negro". La advertencia alerta a los proveedores de atención de salud sobre el aumento en el riesgo de suicidio y pensamientos suicidas en niños y adolescentes. Esta advertencia podría haber tenido un efecto desalentador en el uso de los niños de estos fármacos. Un estudio reciente encontró que el número de niños de EE. UU. a quienes se recetan antidepresivos ha disminuido desde las advertencias. Esa tendencia podría ser preocupante si significa que los pacientes jóvenes que podrían beneficiarse de un ISRS no lo están recibiendo, han señalado algunos expertos.
En un estudio anterior, Bridge encontró que tratar a los niños con antidepresivos era beneficioso. "Nuestro estudio muestra que, al menos a corto plazo, los beneficios del tratamiento parecen superar los riesgos", apuntó. Diana Zuckerman, presidenta del National Research Center for Women & Families, estuvo de acuerdo en que el aumento en los suicidios en adolescentes es ahora una tendencia, pero que sus motivos son multifacéticos. Entre los adolescentes mayores, el aumento podría deberse, en parte, a una económica debilitada. "Cuando la economía anda mal y es más difícil encontrar trabajo, es un tiempo difícil para los jóvenes que intentan conseguir empleo". También es más difícil entrar a la universidad y costeársela,"Estos son factores estresantes para los jóvenes que van a entrar en la universidad".  Zuckerman también opina que la depresión sin tratar podría tener que ver en el aumento en el índice de suicidios.  Pero en general, cree que los niños están más aislados que nunca antes, incluso de sus familias. "Los niños y los miembros de la familia pasan cada vez más tiempo separados", advirtió. "Separado podría significar estar frente a la computadora. Los niños y sus familias no ven televisión juntos, no comen juntos, no conversan tanto como antes". "Hay muchos datos que muestran que cuando las familias no comen juntas, los niños tienen problemas. Y los problemas pueden ser uso de alcohol y otras drogas, sexo y suicidio", señaló. "Los padres necesitan participar más en el proceso de toma de decisiones sobre lo que sus hijos hacen".

El consumo elevado de fibra reduciría el riesgo de preeclampsia

Las mujeres embarazadas que aumentan su ingesta de fibra unos 5 gramos por día, que es el equivalente a dos rodajas de pan integral, disminuirían cerca del 14 por ciento su riesgo de desarrollar preeclampsia, informaron investigadores. La preeclampsia es una complicación del embarazo grave y potencialmente letal, caracterizada por presión arterial alta, rápido aumento de peso y presencia de proteína en la orina después de la semana 20 de gestación. Cambios drásticos en los lípidos sanguíneos (las grasas) precederían la condición. Sin embargo, el equipo de la doctora Chunfang Qiu, del Centro Médico Sueco en Seattle, Washington, reveló que el consumo elevado de fibra antes y durante los primeros meses de embarazo redujo ampliamente el riesgo de preeclampsia entre 1.538 mujeres a las que se siguió durante la gestación. Qiu y sus colegas recolectaron datos sobre el consumo de fibra durante un período de tres meses antes y durante la primera etapa de gestación en 1.538 embarazadas sin complicaciones. De ellas, 64 desarrollaron preeclampsia . Las mujeres que informaron consumir al menos un total de 21,2 gramos de fibra por día, comparadas con aquellas que comían menos de 11,9 gramos diarios, eran un 67 por ciento menos propensas a desarrollar preeclampsia, indicaron los autores en American Journal of Hypertension. El equipo calculó que cada 5 gramos de aumento en el consumo diario de fibra se reducía un 14 por ciento el riesgo de preeclampsia. Esta relación se mantuvo después de que se tuvieron en cuenta otros factores potencialmente relacionados con el riesgo de preeclampsia, como el consumo total de calorías, la edad materna, la raza o etnia, la cantidad de embarazos y el peso antes de la concepción. Asimismo, las mujeres con la ingesta más elevada de fibra presentaban niveles de triglicéridos casi 12 puntos más bajos y lipoproteínas de alta densidad (colesterol bueno) más de 2,6 veces mayores que las mujeres con menor consumo diario de fibra. En conjunto, estos resultados sugieren importantes beneficios para la salud con un mayor consumo de fibra antes y durante los primeros meses de embarazo, concluyó el equipo.
FUENTE: American Journal of Hypertension, agosto del 2008

La cesárea mejora la supervivencia de los bebés muy prematuros

Los partos por cesárea parecen mejorar la supervivencia de la mayoría de los bebés que nacen muy prematuros, demostró un nuevo estudio. Las cesáreas ayudarían especialmente a los niños nacidos entre la semana 22 y 25 de gestación, en lugar de la 40. Mediante el uso de los archivos de certificados de nacimiento y muerte de bebés en Estados Unidos entre el 2000 y el 2003, el doctor Michael H. Malloy, del Centro Médico de la University of Texas, examinó el efecto de la cesárea sobre la supervivencia de los bebés en los primeros 27 días de vida, en un grupo de prematuros. En el análisis se incluyeron los datos de 13.733 muertos y 106.809 sobrevivientes. Comparada con el parto vaginal, la cesárea mejoró la supervivencia de los bebés nacidos entre las 22 y las 25 semanas de embarazo, reveló Malloy. Las posibilidades de muerte infantil entre los nacidos a las 22 semanas de gestación eran un 42 por ciento menores con la cesárea que con el parto natural. En cuanto a los nacimientos a las 23, 24 y 25 semanas de embarazo, las probabilidades de muerte de los bebés eran un 48, un 28 y un 19 por ciento menor, respectivamente, si el parto era por cesárea en lugar de vaginal. Asimismo, estos resultados fueron independientes de varios factores de riesgo claves que indican la necesidad de un parto por cesárea. Más del 80 por ciento de las mujeres que dieron a luz entre la semana 22 y 31 de embarazo tenían el menos un factor de riesgo para necesitar un parto por cesárea, incluidos los embarazos múltiples, los defectos congénitos y las complicaciones durante el trabajo de parto."Pese a que la opción de parto por cesárea para la mayoría de estos bebés inmaduros ofrecería ventajas de supervivencia (...), deberían tenerse en cuenta los riesgos asociados con la supervivencia a esa edad tan temprana y los costos maternos de la cesárea", finalizó el autor.
FUENTE: Pediatrics, agosto del 2008

Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo del síndrome de muerte súbita entre los bebés

Una investigación reciente sugiere que los bebés prematuros de madres que fumaron durante el embarazo podrían estar en mayor riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) que los bebés prematuros de madre no fumadoras. El estudio canadiense es el primero en comparar los reflejos respiratorios de los bebés prematuros de madres fumadoras y no fumadoras. Los investigadores hallaron que estos bebés tan pequeños eran más propensos a recuperarse más lentamente de las pausas respiratorias si la madre había fumado durante el embarazo.  "Nuestro estudio muestra que los bebés prematuros experimentan retrasos en la recuperación o se recuperan de manera incompleta de las pausas respiratorias", señaló en un comunicado de prensa de la American Thoracic Society el autor del estudio y neonatólogo, el Dr. Shabih Hasan, profesor de pediatría de la Universidad de Calgary. "Esto tiene claras implicaciones en el riesgo de SMSL".  En el estudio, publicado en la primera edición de septiembre de la American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, participaron 22 bebés que nacieron de manera espontánea entre las 28 y 32 semanas de gestación. Doce de los bebés tenían madres que fumaban cinco o más cigarrillos diarios, mientras que las madres de los diez bebés restantes no fumaron durante su embarazo. El equipo evaluó factores tales como la tasa respiratoria de los bebés, las interrupciones en la respiración, el tiempo de recuperación de la respiración, la saturación de oxígeno en la sangre y la frecuencia cardiaca.  Aunque el equipo no encontró diferencias entre los dos grupos en términos de tasas respiratorias y el número de pausas respiratorias, los bebés de madres fumadoras mostraron incrementos en la frecuencia cardiaca durante un periodo corto de disminución del oxígeno. Los bebés de madres no fumadores no mostraron ese cambio, lo que indica que estaban menos estresados cuando se redujeron los niveles de oxígeno. Los bebés de madres que habían fumado durante el embarazo también tardaron más en recuperarse de los niveles reducidos de oxígeno en sangre que los bebés de madres no fumadoras.  Además del riesgo de SMSL, "la incapacidad o la recuperación retrasada de episodios repetidos de bajos niveles de oxígeno puede también perjudicar al desarrollo del cerebro", advirtió Hasan. "Cada vez hay más evidencia de que los bebés expuestos al humo de cigarrillo prenatal están en alto riesgo de trastornos del desarrollo y del comportamiento".  Hasan destacó que los hallazgos podrían ayudar a los médicos y a los padres a identificar mejor a los bebés prematuros en alto riesgo de SMSL, de modo que puedan ser vigilados más de cerca en casa.