sábado, 3 de mayo de 2008

A pa gobernador que tienen en Jalisco!!!

Si Juárez no Hubiera Muerto.................




Toma para tus galletas de animalitos!!! ¡ANIMAL!

Waterboarding, como tortura



Malcolm Nance, un experto en técnicas de tortura que capacitó a centenares de militares EE.UU para resistir el interrogatorio, ha denunciado a su gobierno por practicar el "submarino" (waterboarding) con sospechosos de terrorismo, Recientemente, el señor Bush vetó un proyecto de ley prohibiendo este tipo de interrogatorios y la Casa Blanca se niega a describirlo como la tortura.
Amnistía Internacional está llevando a cabo una campaña para persuadir a los EE.UU. a abandonar esta práctica salvaje. Kate Allen, director de Amnistía Internacional en el Reino Unido dijo: "Nuestra película le muestra lo que la CIA no quiere que usted vea, la repugnante realidad del ahogamiento de una persona."

The Independent, via:http://vagabundia.blogspot.com/

Incubadoras y estrés neonatal


La exposición a campos electromagnéticos altera la función cardiaca, según un estudio. Muchos recién nacidos, especialmente los prematuros, deben pasar un tiempo en las incubadoras, que mantienen su temperatura corporal y permite a los médicos vigilarles de cerca. Pese a los probados beneficios que ofrecen estos aparatos, un equipo del Departamento de Pediatría y Obstetricia de la Universidad de Siena (Italia), señala que la exposición de los recién nacidos a sus campos electromagnéticos puede influir en la frecuencia cardiaca y, quizás, tener efectos a largo plazo.

De momento es sólo una hipótesis, pero los autores indican que conviene realizar estudios en profundidad que digan si se confirma como verdadera o, si por el contrario, no se puede demostrar.

El primer paso para ver si la argumentación es cierta lo han dado los propios investigadores italianos, que han medido las alteraciones en la frecuencia cardiaca de 43 neonatos en incubadoras, ninguno de los cuales era prematuro o estaba gravemente enfermo. Tras realizar una serie de experimentos, el equipo concluye, según publican en 'Fetal and Neonatal Edition of Archives of Disease in Childhood', que los campos electromagnéticos de estas máquinas alteran la frecuencia del latido de los corazones de los bebés.

Antes de llegar a ese resultado, descartaron primero que esta alteración se debiera al ruido o a la vibración que produce el motor de la incubadora. Para ello, los investigadores simularon con un aparato la intensidad del ruido y las vibraciones típicas de las incubadoras y midieron la frecuencia cardiaca de los niños, que estaban tranquilos, durante 15 minutos, con el simulador del ruido encendido y apagado. No hubo ninguna diferencia en el latido del corazón.

También estudiaron la función cardiaca de los pequeños cada cinco minutos, con la incubadora encendida, después apagada y con ella otra vez encendida. Entonces vieron que la frecuencia del corazón disminuía cuando la máquina estaba en funcionamiento, algo que los autores sugieren que puede deberse al campo electromagnético.

La disminución de la frecuencia cardiaca es un factor que indica un peor pronóstico en los pacientes adultos con enfermedad coronaria y, también, en la población general, pero se desconoce si ocurre lo mismo con los niños. Por ello, los investigadores piden más estudios sobre el tema, para saber si esta exposición podría conllevar alguna complicación para la salud a largo plazo.

Sin preocupación
"Es la primera vez que se dice esto y no hay ninguna evidencia ni ningún motivo para estar preocupados", afirma a elmundo.es el doctor Manuel Sánchez Luna, de cuidados intensivos de neonatología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid. "Aunque todo lo que sea estudiar para mejorar la seguridad de los niños está bien", reconoce.

El equipo de Siena explica que "se pueden introducir algunas modificaciones en el diseño de las incubadoras para disminuir la exposición a los campos electromagnéticos". Pero también reconoce que "no se sabe si esta exposición tiene consecuencias en la salud de los bebés a largo plazo".

La cuestión sobre los campos electromagnéticos y su relación con la salud es polémica desde hace años. Muchos han sido los aparatos que, en algunas ocasiones, se han relacionado con riesgos para la salud, como los móviles, las antenas, etc. Pero, hasta la fecha, los autores italianos afirman que "no se tiene certeza de que estos campos sean los causantes de las alteraciones en el organismo".

Via:http://www.elmundo.es/elmundosalud/ por ISABEL F. LANTIGUA

viernes, 2 de mayo de 2008

Preeclampsia y chocolate


Darse el gusto de comer chocolate durante el embarazo podría ayudar a evitar una complicación grave de la gestación conocida como preeclampsia, sugirió una nueva investigación.El chocolate, especialmente el negro, es rico en un químico llamado teobromina, que estimula el corazón, relaja la musculatura y dilata los vasos sanguíneos, señaló el equipo de la doctora Elizabeth W. Triche, de la Yale University en Connecticut.

La teobromina se ha usado para tratar el dolor de pecho, la presión arterial elevada y el endurecimiento de las arterias, según los investigadores.La preeclampsia, en la cual la presión arterial aumenta durante el embarazo mientras se presenta un exceso de proteína en la orina, tiene muchas características en común con la enfermedad cardíaca, añadieron los autores.

Para investigar si los posibles beneficios cardiovasculares del chocolate también podrían ayudar a prevenir la preeclampsia, los investigadores observaron a 2.291 mujeres que dieron a luz a un bebé y les preguntaron cuánto chocolate habían consumido en su primer y tercer trimestre de gestación.

Los investigadores también evaluaron los niveles de teobromina en la sangre del cordón umbilical de los bebés.Las mujeres que consumían más chocolate y aquellas cuyos bebés tenían las mayores concentraciones de teobromina en su sangre de cordón eran las menos propensas a desarrollar preeclampsia.

Las participantes que comían cinco o más porciones de chocolate por semana en el tercer trimestre del embarazo eran un 40 por ciento menos proclives a sufrir la enfermedad que aquellas que lo hacían menos de una vez a la semana.

Una relación similar, pero más débil, entre el consumo de chocolate y la preeclampsia se observó en el primer trimestre de gestación.
Las mujeres que comían cinco o más porciones en esa etapa del embarazo eran un 19 por ciento menos propensas que las que lo hacían menos de una vez por semana a desarrollar la condición.

La teobromina podría mejorar la circulación dentro de la placenta mientras bloquea el estrés oxidativo, o también podría haber otros químicos beneficiosos en el chocolate, escribieron Triche y sus colegas en la edición de mayo de la revista Epidemiology.

"Nuestros resultados aumentan las posibilidades de que el consumo de chocolate por parte de las mujeres embarazadas reduzca la aparición de la preeclampsia", concluyeron los autores.

FUENTE: Epidemiology, mayo del 2008

jueves, 1 de mayo de 2008

Cesárea y posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV)


Las embarazadas que dan a luz por cesárea serían más propensas a sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) en el siguiente año que las mujeres que tienen un parto normal, indicó un estudio realizado en Taiwán.

El equipo dirigido por Herng-Ching Lin, de la Universidad Médica de Taipei, analizó una base de datos taiwanesa sobre 987.010 bebés únicos alumbrados entre 1998 y el 2002. El 34 por ciento había nacido por cesárea.

Tres, seis y 12 meses luego del parto, las tasas de ACV en las madres fueron, respectivamente, un 67, 61 y 49 por ciento más altas después de una cesárea que de un parto vaginal, publicó American Journal of Obstetrics and Gynecology.

Pero el equipo destaca que el riesgo absoluto de ACV era muy bajo. La tasa acumulada en un período de 12 meses fue sólo del 0,05 por ciento después del parto vaginal y de 0,08 por ciento después de la cesárea.

Pese a esto, el equipo concluyó que "debería desarrollarse una estrategia de prevención para las madres que dan a luz por cesárea, que es el grupo con mayor riesgo de sufrir un ACV".

FUENTE: American Journal of Obstetrics and Gynecology, abril del 2008 y Reuters Health