Mostrando entradas con la etiqueta virus papiloma humano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta virus papiloma humano. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de julio de 2009

El embarazo y las ETS aumentan entre los adolescentes estadounidenses

Los índices de embarazos y nacimientos entre adolescentes aumentaron en 2006 y 2007, luego de reducciones considerables entre 1991 y 2005, según un estudio del gobierno estadounidense. Halló que las tendencias que anteriormente mejoraban la salud sexual y reproductiva de adolescentes y adultos jóvenes podrían estar dejando de cambiar o incluso estar empeorando. Los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades analizaron datos nacionales de 2002 a 2007. Algunos de los hallazgos son los siguientes: Cerca de la tercera parte de los adolescentes no había recibido instrucción en métodos de control de la natalidad antes de los 18 años.  En 2004, hubo unos 745,000 embarazos entre las niñas menores de 20. Esto incluye un cálculo de 16,000 embarazos en las niñas entre los 10 y los 14.  Los casos de sífilis entre los jóvenes entre los 15 y los 24 han aumentado en ambos sexos en años recientes.  En 2006, se informó que cerca de un millón de jóvenes entre los 10 y los 24 tenían clamidia, gonorrea o sífilis. Cerca de la cuarta parte de las niñas entre los 15 y los 19, y el 45 por ciento de las mujeres entre los 20 y los 24 tuvieron una infección por papilomavirus humano entre 2003 y 2004.  Entre 1997 y 2006, los índices de casos de SIDA entre los jóvenes de sexo masculino entre los 15 y los 24 se redujo.  En 2006, la mayoría de los diagnósticos nuevos de infección por VIH entre los jóvenes tuvieron lugar entre los de sexo masculino que tenían entre 20 y 24.  Entre 2004 y 2006, cerca de 100,000 mujeres entre los 10 y los 24 visitaron el departamento de emergencia de un hospital por agresiones sexuales no fatales, entre ellas 30,000 entre los 10 y los 14. "Este informe identifica varias preocupaciones sobre la salud sexual y reproductiva de los jóvenes", señaló en un comunicado de prensa Janet Collins, directora del Centro nacional de prevención de enfermedades crónicas y promoción de la salud de los CDC. "No es estimulante que luego de años de mejoras en los embarazos de adolescentes y en enfermedades de transmisión sexual estemos viendo señales de que el avance se está estancando y que muchas de estas tendencias estén yendo por el camino equivocado". El estudio también identificó varias disparidades raciales y étnicas en la salud sexual y reproductiva de los estadounidenses jóvenes. Por ejemplo, las adolescentes hispanos que tenían entre 15 y 19 tienen muchas más probabilidades de quedar embarazadas (132.8 partos por mil mujeres) que los negros no hispanos (128 por mil) y los bancos no hispanos (45.2 por mil). El estudio también halló que los jóvenes negros no hispanos de todos los grupos de edad tuvieron los índices más altos de diagnósticos nuevos de VIH y SIDA.
El estudio aparece en la edición del 17 de julio de Morbidity and Mortality Weekly Report, una publicación de los CDC.
Via:nlm

martes, 30 de septiembre de 2008

El sexo oral puede provocar cáncer de boca

Es la noticia que ninguno hubiéramos querido escuchar jamás. Las felaciones y cunilingus pueden provocar cáncer de boca según un estudio sueco que recoge Slate. El chupar se va a acabar. Un estudio de la Facultad de Odontología de la Universidad de Malmo en Suecia indica que cuando se practica el sexo oral somos más propensos a contraer una variedad del VPH (Virus del Papiloma Humano) que hace que aumenten las posibilidades de contraer cáncer de boca.Por eso mismo, el dentista e investigador Kerstin Rosenquist, responsable del estudio, recomienda que el cunilingus y la felación sean desterrados de nuestra vida sexualLa relación del VPH con el cáncer de boca se comprobó tras comparar dos grupos de personas. El grupo que padecía cáncer era portador en el 37% de los casos de este virus frente al 1% de los pacientes que sin tener cáncer estaban infectados con el VPH. Los principales factores que contribuyen a provocar el cáncer de boca son normalmente el tabaco y el alcohol y está más extendido en hombres de avanzada edad. Pero recientemente se ha producido un aumento del cáncer de boca entre la gente joven, por lo que se podría relacionar al "virus de las felaciones" con este rejuvenecimiento de los pacientes.

¿Qué es el VPH?

El virus del papiloma humano es un grupo de diferentes tipos de virus que están relacionados con determinadas clases de cáncer. Al menos 30 de sus 100 variedades pueden transmitirse por contacto sexual y aunque la mayoría de las infecciones desaparecen con el tiempo, otras pueden llegar a causar anormalidades en las células. El uso de condones reduce significativamente el riesgo de contraer este tipo de infecciones.

jueves, 21 de agosto de 2008

La vacuna contra el papilomavirus humano o el triunfo del marketing

MARÍA.- Una treintañera espera su turno en la consulta del ginecólogo mientras se entretiene leyendo un cartel en la pared sobre la nueva vacuna del papilomavirus. Al entrar, le pregunta a su médico si ella debe ponerse la inyección. "Pensaba que se trata de una terapia para niñas y adolescentes que aún no han mantenido relaciones sexuales...", musita ella, que acude religiosamente a su revisión anual. Su especialista le responde que le costará alrededor de 400 euros recibir los tres pinchazos necesarios, pero que no estaría de más que se la pusiera.
La escena se repite desde hace meses en las consultas españolas a medida que el cáncer de cuello de útero ha dejado de ser un tumor casi desconocido (y minoritario) para pasar a ser protagonista de una gran campaña de marketing.
El diario estadounidense 'The New York Times' ha publicado esta semana en su portada un largo análisis en el que destacados investigadores manifiestan sus dudas por los métodos que las compañías fabricantes de la vacuna han empleado para crear en los padres la necesidad ("la urgencia") de inmunizar a sus hijas.
El virus del papiloma humano se transmite por vía sexual aunque la mayoría de las infecciones que provoca desaparecen por sí solas. Sólo si el problema persiste y no se detecta a tiempo (mediante una citología, por ejemplo) puede llegar a desarrollarse un tumor maligno en el cuello del útero. Las dos vacunas en el mercado (Cervarix, de GlaxoSmithKline; y Gardasil, comercializada en España por Sanofi Pasteur MSD) están diseñadas para prevenir la infección por cuatro cepas del virus: el 16 y el 18, causantes del 70% de los tumores; y el 6 y 11, responsables de las verrugas genitales.
Eficacia probada, dudas pendientes
En el terreno científico nadie duda de la eficacia científica de ambas inyecciones. Sin embargo, cada vez son más las voces que subrayan las cuestiones aún no resueltas de la terapia, y que critican la prisa con que se ha autorizado su uso a gran escala. ¿Cuánto dura su protección? ¿Será necesaria una dosis de recuerdo al cabo de ciertos años? ¿Cómo afectará a la inmunidad natural del organismo contra el virus? ¿Es más rentable para el sistema sanitario que la citología capaz de detectar las lesiones precancerosas? ¿Creará en las mujeres una falsa sensación de protección?
En España, más de 6.000 personas han firmado ya un manifiesto a favor de una moratoria en la aplicación de la vacuna. Un documento que solicita "un período de reflexión, de seguimiento en poblaciones reales (...) para solventar las dudas razonables que existen sobre la idoneidad de este programa de vacunación en España".
El texto, que promueve el catedrático de Salud Pública de la Universidad de Alicante Carlos Álvarez-Dardet, señala que para cuando se empiecen a prevenir los primeros casos de cáncer de cuello uterino en España, "dentro de 30 años", el Sistema Nacional de Salud se habrá gastado unos 4.000 millones de euros. Prevenir una sola muerte por cáncer de cérvix habrá costado alrededor de ocho millones de euros, apuntan, sin ahorrar nada del actual sistema de detección precoz mediante citología, que sigue siendo recomendado incluso aún estando vacunada.
Y es que el cáncer de cuello de útero sigue siendo, a pesar de lo que pueda parecer, una enfermedad de los países en desarrollo, donde carecen de los medios para hacer un cribado adecuado mediante citologías. Organizaciones como la de Bill y Melinda Gates están centrando sus esfuerzos en que la terapia esté disponible a bajo precio en los países de África y Latinoamérica, allí donde la incidencia de este cáncer femenino es mayor. En España se diagnostican 2.000 cánceres de este tipo al año (una de las cifras más bajas de Europa), que provocan alrededor de 600 muertes.
Estrategias publicitarias
"El problema es que se ha comercializado demasiado pronto", explica Álvarez Dardet. "Pueden aparecer efectos secundarios desconocidos hasta ahora, y tampoco sabemos a ciencia cierta si la vacuna previene las muertes por cáncer de cuello de útero". Los Centros de Control de las Enfermedades (CDC) de EEUU han recibido por ahora 9.749 notificaciones de reacciones adversas tras el pinchazo, ninguna de ellas graves, pero que sí serán investigadas.
Este catedrático es una de las voces críticas con las técnicas de marketing utilizadas por las compañías fabricantes de la vacuna para crear en la sociedad la sensación de que es necesario vacunarse.
Él mismo solicitó al organismo de autocontrol de la publicidad la retirada de una campaña por publicidad engañosa, que contaba con el aval de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y la Asociación Española de Pediatría. "Cuál fue mi sorpresa cuando me respondieron por escrito diciendo que una compañía farmacéutica había decidido retirar la campaña 'Cuéntaselo'", relata. Este documento, que obra en poder de elmundo.es, no hace ninguna referencia a las dos sociedades que ponían su sello en la campaña (cuya página web está también desactivada desde entonces). "En España", recuerda este especialista, "la publicidad directa de fármacos está prohibida, pero éste era un buen disfraz".
El presidente de la SEGO, José Manuel Bajo Arenas, no niega esta acusación, pero insiste en que "sólo ponemos nuestro sello en temas razonables". Según este especialista, "de las mil cosas organizadas por la industria, de todo lo que han orquestado, hay algunas cosas que nosotros sí hemos respaldado. Otras no".
Pero Álvarez Dardet no se corta al criticar que estas sociedades científicas "están defendiendo más los intereses de la industria que de las mujeres y niñas" y añade que "están minando su credibilidad". El ginecólogo responde que la sociedad científica respalda únicamente los datos de los ensayos llevados a cabo hasta ahora, "que dicen que la vacuna es muy eficaz y que sin duda va a beneficiar a las adolescentes".
Sin embargo, el catedrático cuestiona que no haya aparecido ningún estudio nuevo sobre la vacuna en el último año y medio en las revistas médicas de prestigio que sí recogieron los trabajos iniciales.
Presión de la industria
En esta polémica, concluye, se mezclan a partes iguales la evidencia científica y la ética empresarial. El diario NYT denuncia por ejemplo las ingentes cantidades de dinero invertidas por la industria en actividades con grupos de pacientes, asociaciones de padres y conferencias de reputados expertos ("a 4.500 dólares por charla"). Ninguna de las dos compañías que venden la vacuna en España han querido facilitar a elmundo.es datos sobre las cantidades de dinero invertidas aquí en promoción o marketing.
"Toda esta presión está haciendo que la gente piense que es un mal padre si no vacuna a sus hijos", ha declarado Abby Lippman, profesora de la Universidad canadiense de McGill. "Merck [que comercializa Gardasil en EEUU] ha creado un sentimiento de pánico, de que hay que vacunarse ya", añade por su parte Diane Harper, una de las principales investigadoras de los estudios iniciales de esta terapia. "Debido a esta agresividad me temo que todo ha ido demasiado rápido". Gardasil sólo tardó seis meses en ser autorizada por la agencia estadounidense del medicamento (FDA) cuando este plazo suele rondar hasta los tres años.
Una de las principales preocupaciones de los especialistas es cuánto durará la protección que confiere la vacuna, algo que los ensayos no han podido certificar de momento porque sólo llevan cinco o seis años de seguimiento. "Es evidente que es una incógnita en el aire", reconoce Bajo Arenas, "pero se irán despejando".
El coste de la terapia tampoco ha pasado desapercibido; mucho más cara que una vacuna cualquiera de otro tipo. "Los altísimos costes de la vacunación atacan a la sostenibilidad financiera, no sólo del calendario vacunal sino de todo el servicio de salud pública", defiende el manifiesto, que firmó el actual director general de Salud Pública, Ildefonso Hernández Aguado, cuando aún no ocupaba este cargo público y ejercía como presidente de la Sociedad Española de Epidemiología.

jueves, 6 de marzo de 2008

La vacuna contra el VPH


En la discusión actual sobre la política de salud el incremento de los costos de la atención es un elemento clave. Generalmente se cree que se debe al rápido avance científico-tecnológico. Una explicación complementaria es que el llamado “complejo médico industrial” ha creado una dinámica tecnológica con fines de lucro, que muchas veces añade poco a la precisión diagnóstica, la prevención o la curación de la enfermedad. Es más, algunas nuevas tecnologías inclusive perjudican a los individuos o a las colectividades. Es decir, se convierten en fuentes de iatrogenias o daños causados por los procedimientos médicos.

Las empresas farmacéuticas son parte de este complejo médico industrial y algunas son protagonistas en los conflictos generados por la contradicción entre su búsqueda de lucro y la necesidad de los enfermos de acceder a medicamentos para curarse o sobrevivir. La última gran batalla sobre las patentes, la de los medicamentos contra el sida, que literalmente hacen la diferencia entre vida y muerte, se ha dado en la Organización Mundial de Comercio (OMC), con una intervención valiente del gobierno de Brasil. En el caso contrario, el de los efectos adversos de los fármacos, la industria ha ocultado información para posponer su retiro del mercado.

Actualmente hay una disputa sobre Gardasil, vacuna contra los tipos 16 y 18 del virus del papiloma humano (VPH), los cuales están asociados con 70 por ciento de los tipos de cáncer cérvico uterino (CaCu). Científicos especialistas en el tema y organizaciones profesionales de salud de la mujer en Canadá y España, entre otros, están llamando a una “moratoria” en la inmunización masiva hasta que se tenga más conocimiento sobre esta sustancia orgánica, engañosamente denominada la “vacuna contra el cáncer de cérvix”.

Esta controversia es importante porque se han aprobado 250 millones de pesos para iniciar la inmunización en México este año. Tiene dos riesgos serios: significaría un experimento a gran escala en mujeres mexicanas con una vacuna cuya eficacia protectora contra el CaCu no está comprobada, y cuyos posibles efectos dañinos no han sido suficientemente estudiados. Además, el país pagaría mucho dinero por esta aventura médica. La vacunación universal tendría un costo igual a todo el esquema actual de inmunización.

El CaCU es el cáncer más común en mujeres. En 2006 representaba 1.5 por ciento del total de muertes en ese sector. Sin embargo, la mortalidad por esta causa ha disminuido rápidamente. Bajó 42 por ciento entre 1990 y 2007 en las mujeres de 25 años o más. La razón es que el Papanicolau es un método eficaz de detección oportuna que permite curar el cáncer. Es una de las medidas preventivas más exitosas contra una enfermedad crónico degenerativa.

Las objeciones hacia la vacuna se relacionan con su corto tiempo de seguimiento, cuatro años contra los 25 a 30 para que se desarrolle el CaCU. No se ha comprobado que la vacuna previene el cáncer, sino sólo que protege contra la infección contra dos de 100 tipos de VPH. Además se sabe que pocas mujeres infectadas desarrollan el cáncer. Por la alta frecuencia de la infección se recomienda su aplicación a niñas de 9 a 12 años, antes del inicio de su vida sexual.

Una regla de oro en medicina es que nunca debe usarse un medicamento o vacuna que pueda causar mayor daño que el padecimiento contra el cual se emplea. No tiene justificación aplicar una vacuna a decenas de miles o millones de mujeres durante su niñez o adolescencia, cuyos posibles efectos adversos son desconocidos, y cuyo efecto protector no está comprobado, particularmente cuando el CaCU es curable. Por ello, científicos sin nexos con la empresa farmacéutica recomiendan más investigación antes de incluir la vacuna en el esquema básico.

En nuestro país urge fortalecer el primer nivel de atención para que desarrolle medidas integrales de promoción y prevención contra las enfermedades infecto-carenciales y crónico degenerativas. Para prevenir el CaCU es más importante practicar el Papanicolau que aplicar una vacuna incierta. El fortalecimiento del primer nivel permite, además, combatir de manera más eficaz las tres enfermedades que a más mujeres matan: diabetes, 8.5 veces más que el CaCU; las isquémicas del corazón, 5.5 veces más, y las cerebro vasculares, 3.4 veces más. Para ellas no hay ni habrá vacunas. Disminuirlas depende del combate contra sus determinantes sociales. Ése debe ser el compromiso.

Cristina Laurell, Via: la jrnada